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Córdoba Mejora insertará a 120 jóvenes al mundo laboral por medio del PPP

Mediante el programa “Enlazar” capacitará a alumnos de sexto año del secundario, con menor
preparación y posibilidad de acceso al mercado formal, en competencias laborales y habilidades socioemocionales. Durante su desempeño, hará seguimiento. Se une el interés y la motivación del joven con la real demanda empresarial

Fundación Córdoba Mejora presentó el programa “Enlazar”, que tiene como objetivo capacitar a jóvenes del último año del secundario en competencias laborales y actitudinales, para luego y según los propios intereses del alumno, insertarlos en empresas de la comunidad mediante el programa del gobierno Plan Primer Paso (PPP).
De acuerdo con una primera prueba piloto llevada adelante por la fundación el año pasado, las empresas necesitan más jóvenes formados en cuestiones actitudinales y socioemocionales, que jóvenes preparados en técnicas o áreas vinculadas al propio negocio de cada compañía, capacitaciones que prefieren otorgarlas in situ.
“Preferimos perfiles que sepan ser puntuales, que sepan comprometerse, que tengan habilidades sociales”, dijo la coordinadora del programa, Victoria Cooper, recordando las conclusiones de las empresas que formaron parte de la prueba piloto y que permitieron hacer un diagnóstico para generar un programa con soluciones específicos.
Con base a ello, la Fundación Córdoba Mejora diseñó un programa que cuenta con diferentes instancias, que tiene como principal objetivo abrir la posibilidad de empleo a los sectores más vulnerables de la sociedad, es decir, los menos motivados a encontrar un empleo formal por su contexto y los que carecen de herramientas básicas de formación y de conocimientos acerca de cómo acceder a programas de empleo del gobierno provincial. También pretende lograr la permanencia de los jóvenes en su puesto de trabajo.

El programa está creado con base en cuatro actores sociales: el Estado, que por medio de la Secretaría de Empleo promueve el acceso al empleo, genera mayor impacto y facilita la escalabilidad; las empresas, que son las destinatarias de las primeras experiencias laborales de los jóvenes; éstos, que son los protagonistas a quienes se les debe asegurar igualdad de oportunidades y la escuela, el centro de formación y selección de los perfiles para los puestos, según resumió ayer, en un almuerzo con la prensa, el director ejecutivo de la Fundación, Miguel Hee, director Ejecutivo.
El programa trabajará en una primera instancia con 120 jóvenes de sexto año del secundario, que fueron elegidos de las escuelas con las que la Fundación ya trabajó en su programa de Formación de Líderes Ejecutivos.
“Durante la segunda instancia del programa anterior con foco en la capacitación en gestión de directores, en la que los jóvenes iban a las empresas, detectamos la necesidad de dar continuidad a la iniciativa impulsando la vinculación de los mismos en el ámbito laboral”, relató Natalia Buttigliengo, miembro de la fundación, también presente en el almuerzo, con relación al origen de este nuevo programa.

Las etapas
La convocatoria se realizó en cursos de sexto año de 13 escuelas que ya participan del Programa de Formación para Líderes Educativos. “Esto asegura la capacitación del directivo y la sinergia con la iniciativa”, explicó Cooper.
La selección, que ya fue realizada y de 400 jóvenes quedaron 120, es diseñada por gerentes y directores de RRHH de la fundación. Con ésta, los alumnos se encuentran con su primera instancia de aprendizaje, en virtud de que el proceso es idéntico al que se realizan en las empresas. “Consiste en una instancia grupal y una individual, los criterios para la selección priorizan a jóvenes que carecen de redes de acceso y oportunidades para ingresar a un trabajo formal”, relató la coordinadora. También se considera la motivación y la posibilidad real para participar del programa.
La capacitación dura tres meses y aborda competencias laborales y habilidades socioemocionales, que brindan cuestiones básicas para el desenvolvimiento laboral y autoconocimiento, necesario para identificar fortalezas, intereses y debilidades que se ponen en juego en el escenario laboral. Cuenta con clases, tutorías, visitas a empresas, diálogos con referentes y pares y jornada de simulación de entrevistas.

La etapa de intermediación laboral tiene el objetivo de generar oportunidades para los jóvenes que hayan superado las etapas previas. En virtud de un convenio firmado con la Secretaría de Equidad y Promoción del Empleo, los mismos obtendrán un certificado con validez oficial y se les garantiza el acceso al programa PPP. En esta fase, la fundación es la que se compromete a conseguir las oportunidades laborales para los jóvenes.
“La etapa consiste en un matcheo entre el perfil del joven y el perfil del puesto con el fin de mejorar las posibilidades de permanencia”, añadió Cooper.

Escalabilidad
En este punto, es en el que la fundación requiere del compromiso de las empresas de la comunidad, para dar cabida a la oferta laboral. “Si es necesario vamos a golpear puerta por puerta en las empresas de Córdoba para ofrecer los puestos”, dijo, Luciana Periales, directora de Neverland, mostrando un compromiso mancomunado con el proyecto.
Del mismo modo lo hizo su par Gloria Oulton, miembro del Instituto del mismo nombre, y Buttigliengo, quienes dieron certeza de que participar de la fundación es un modo de hacer “escalables” los proyectos de Responsabilidad Social Empresarial.
“Muchas empresas de Córdoba están comprometidas con RSE y trabajar en la Comunidad Córdoba Mejora hace posible su escalabilidad gracias a la estructura y a los sistemas ya probados”, aseguró Buttigliengo.

Aquí, otro punto a destacar, es que el “programa valora la real necesidad de las empresas porque parte de la voz de la demanda laboral”, agregó por su parte, Gustavo del Boca, socio de Rode, otro de los miembros.
“Las escuela de formación en oficios o técnicas, muchas veces, no tienen en cuenta cuál es la real demanda de las empresas, además, de que su formación es distinta a la que la fundación propone”, aclaró.
La última etapa del programa es el Monitoreo, que consiste en que -una vez integrado el joven al puesto de trabajo- en un seguimiento a la empresa y en un acompañamiento al alumno, para gestionar posibles conflictos durante los primeros meses de trabajo.
“Es importante destacar el valor agregado de este programa: que aseguramos puestos para el PPP y que se monitorea a dos puntas, es decir, al joven y a la empresa”, precisó Oulton.
“Facilita el acceso al empleo de jóvenes que nosotros, sin este filtro y formación, quizás no tomaríamos”, añadió por su parte, otro miembro de la fundación, Fernando Reyna, de Edisur, empresa en la que se llevó a cabo al almuerzo.

En foco

“El programa permite que las empresas incorporen jóvenes que, de otra forma, no emplearían”, dijo Reyna.

En el marco de la coyuntura de crisis, en la que hay empresas que cierran y despiden trabajadores, los rubros que hoy demandan perfiles, según expresó Natalia Buttigliengo, son: tecnología, software, salud, logística, retail y supermercadismo y entretenimiento. Periales incorporó 110 personas para la temporada de julio.

“Fundación Córdoba Mejora es el brazo ejecutor de la responsabilidad social para las empresas”, dijo su director, Miguel Hee.