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“Total incertidumbre” en el sector informático por la baja de aranceles

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El Gobierno “no tiene en claro el rumbo”, afirmó la cámara empresarial informática. Si se confirma la quita de aranceles, muchas pymes sufrirán, adelantó, y anticipa que en abril ya se verán las consecuencias. La demora en la aplicación de la medida complicó la actividad

Por Javier De Pascuale – jdepascuale@comercioyjusticia.info

“Hay funcionarios nacionales que no bajan a tierra. Se hace un anuncio en noviembre, entre gallos y medianoche, y al día de hoy no hay nada concreto. La incertidumbre es total y el mercado, por supuesto, está resentido ante la falta de certeza sobre lo que pasará”. Con estas palabras, el presidente de la Cámara de Industrias Informáticas, Electrónicas y de Comunicaciones del Centro de Argentina, Omar Aselle, describió a Comercio y Justicia la situación de un sector que en los últimos años encabezó los índices de crecimiento en la industria nacional y que hoy exhibe una contrastante parálisis.
Y la situación no se limita a la producción sino que abarca también la distribución.  En la otra punta de la cadena denuncian que “no se consiguen memorias por ningún lado, al igual que otros componentes. Y quien los tiene, exige un alto precio para desprenderse de ellos. Nosotros no vamos a convalidar aumentos injustificados, vamos a esperar que la provisión se normalice”. Las palabras de José Riera, responsable de Top Computación, firma que se dedica al armado de computadoras de escritorio y a la venta de componentes, son suficientemente descriptivas de las consecuencias que tiene en un mercado específico el anuncio sobreanticipado de una medida estatal que modificará notablemente los precios en el sector, pero que se demora en su aplicación.

El anuncio
Estamos hablando de la prometida eliminación de aranceles a la importación de computadoras, notebooks y tablets por parte del Gobierno nacional, anunciada hace ya más de 60 días por el ministro de Producción Francisco Cabrera, que se efectivizaría en marzo próximo.
Para justificar la controvertida medida que causó el inmediato rechazo de la cámara que agrupa a fabricantes de electrónica, el Gobierno hizo una comparación de los precios de las computadoras en Argentina con países de la región.
En un comunicado, Producción señaló que en el país una computadora cuesta 80% más que en Colombia; 50% más que en Chile y casi el triple que en Estados Unidos (175%), y afirmó que ese sobrecosto “lo pagan las pymes y las familias”.
La cartera afirmó que la medida tiene como objetivo potenciar “de manera transversal la economía argentina y generar 15.000 nuevos empleos en 3 años”. Estimó que de esta manera se reducirán precios, mejorará la calidad de las computadoras y aumentará la productividad de miles de empresas en el país.

En abril, veremos
No obstante, luego de las críticas al anuncio hubo “silencio de radio” del Ministerio. “Lo peor es la falta de claridad sobre el rumbo a tomar por parte del Gobierno”, cuestionó el líder de las empresas informáticas. “A la baja generalizada en las ventas se sumó esto que, si se confirma, afectará mucho las pymes”, explicó, luego de lo cual anticipó que “si no hay reactivación inmediata va a haber mucho ruido, vamos a tener un año muy complicado en el sector”.
Preguntado Aselle si la Cámara que dirige prevé complicaciones para el segundo semestre del año, respondió: “Nada de segundo semestre, en abril vamos a tener noticias”, afirmó lúgubre.
Las ventas de productos informáticos se amesetaron durante 2016, que terminó siendo un año no bueno -pero tampoco desastroso- en palabras del dirigente empresarial. Fue un año perdido para la inversión y las empresas en general sólo sustituyeron equipos. “Pero por supuesto, tenemos esperanza para este año”, fue la frase con la cual Aselle intentó no caer en el pesimismo.
En ese escenario en el que muchas pymes informáticas fueron “perdiendo espalda” económica y financiera, la polémica por una medida que no termina de tomarse agravó las cosas. Importadores que suspenden compras ante el temor a stockearse de productos a precio caro, especuladores que retienen mercadería “hasta que aclare”, distribuidores que no compran por temor a “quedarse con el clavo”.
Distintas fotografías de un mercado resentido por una inminente modificación de sus precios relativos, que llega con la velocidad de una ameba, agravada por el populismo de políticos y periodistas que prometen fácilmente bajas de hasta 50 por ciento en los productos, una vez vigente la medida. “Eso es totalmente falso. A lo sumo los precios pueden caer un diez, doce por ciento”, estimó el presidente de la Cámara de Informáticos.

Los precios, hoy
En paralelo, ha sido notable la profusión de informes periodísticos que revelan caídas de hasta 35 por ciento en los precios de notebooks y tablets ante la inminente baja de aranceles a la importación.
Un relevamiento de este diario en las principales tiendas de venta de productos electrónicos, así como en comercios especializados del rubro, desmiente esa información por lo menos en lo que hace a Córdoba.
Tanto en la cadena Musimundo como en Frávega sus gerentes confirmaron que la actualización de precios en los productos mencionados “sigue el movimiento normal de los últimos meses”, precisando que “no hubo alzas pero tampoco bajas”. Garbarino confirmó el mismo dato, aunque destacó que “algunos productores nacionales (Banghó, BGH) bajaron levemente algunos precios”, aunque muy lejos del 35 por ciento difundido. Otros distribuidores consultados también negaron bajas, precisando incluso que algunos componentes subieron de precio (“los que no se consiguen”).
“Las ventas siguen normalmente. Más allá de algún proveedor que no está cumpliendo, tanto los stocks como las ventas van trabajando por goteo. Hay gente que pregunta por el anuncio del Gobierno, pero no tenemos indicación alguna de Casa Central al respecto”, comentó el gerente de una sucursal de Frávega.

Radiografía del sector

- Las multis: Samsung, Lenovo, Noblex, Hewlet Packard y otras empresas multinacionales importan masivamente a cambio de exportar cantidades relativas de productos, que son ensamblados en el país con componentes también importados.
- El poder dominante: una red de los más grandes importadores, que se hicieron ensambladores y mayoristas de equipos y que con el correr de los años cerraron acuerdos con las grandes tiendas de electrodomésticos y son hoy sus proveedores.
- Productores con espalda, como PC Smart, Exo, Banghó o BGH: algunos enfrentan problemas graves de desequilibrio financiero.
- Una vasta red de pymes productoras de componentes, integradores, importadores minoristas y distribuidores de productos de contrabando. El anuncio del Gobierno beneficiaría a los dos primeros grupos.