UES 21 apunta a captar 5.000 alumnos en América Latina en cinco años

Mendé y Rabbat. La primera rectora mujer de la UES21 fue presentada por el saliente ayer antes de la asunción, que se concretará esta tarde en el campus.

Esta casa de altos estudios ofrecerá 150 cursos a distancia para los que no se necesita contar con título universitario. El objetivo es dotar a jóvenes y adultos de competencias para el mundo del trabajo con capacitaciones cortas, de entre cuatro y ocho meses.

De Córdoba a toda Latinoamérica, la Universidad Siglo 21 (UES21) apunta ahora a ampliar su mercado fronteras afuera. Con la tecnología de aliada y bajo el proyecto denominado Cloud 21, pretende captar 5.000 nuevos alumnos en los próximos cinco años.

Así lo describió Juan Carlos Rabbat al despedirse ayer del rectorado pero no de la universidad, ya que será él quien liderará el proyecto de expansión ahora que le deja el lugar a la primera mujer, Belén Mendé, en ocupar ese cargo en la casa de altos estudios (ver despiece).

Cloud 21 fue descripta por Rabbat y Mendé como una avanzada herramienta educativa de e-learning, de fácil acceso, que brinda herramientas y contenidos claves para complementar la formación en diferentes áreas. Ello mediante capacitación virtual personalizada de acuerdo con las necesidades de cada uno.

A través de Internet, UES21 ofrece 150 cursos de formación continua con tutores que acompañarán el aprendizaje y la posibilidad de acceder a los contenidos las 24 horas del día desde cualquier lugar. Pueden aspirar a cursarlo tanto personas con título universitario como aquellas que nunca pasaron por la universidad. La propuesta es para sumar competencias para el trabajo.

La iniciativa busca “cubrir públicos que hoy no cubrimos”, dice Rabbat, a lo que la flamante rectora agrega “a través de estos cursos ofrecemos competencias”.

Según ambos sintetizaron, este sistema permite a los estudiantes programar su formación, identificando las necesidades profesionales que requieren fortalecer. De esta manera, Cloud 21 se suma a la oferta académica de las modalidades presenciales, a distancia y distribuida que tiene “la universidad privada más grande del país con 42.000 alumos a mayo de 2013”. “Esperamos superar 50.000 en mayo de este año”, dijo Rabbat, al diferenciar que en número de alumnos superan a la Universidad Católica de Salta, la Universidad Católica Argentina (UCA) y luego la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

De acuerdo con el rector saliente, la inversión de lo que genere la universidad estará este año será destinada a Cloud 21, que tiene hoy 300 alumnos, buscará convertirse en una modalidad de rápida expansión.

Los 150 cursos a disposición se engloban en las áreas de Administración y Finanzas, Agronegocios, Derecho, Educación, Recursos Humanos, Sostenibilidad y Tecnología. Las modalidades son cursos, certificados y diplomados, que duran uno, cuatro u ocho meses, respectivamente. Los costos de estos varían desde 400 dólares -para un certificado de cuatro meses- a 800 dólares un diplomado de ocho meses. “Hay cursos en gerontología, nuevas tecnologías o en desarrollo de competencias digitales”, ejemplificó Mendé.

En el marco del traspaso de rectorado, tanto Rabbat como la joven rectora hicieron hincapié en que cada paso de crecimiento de la universidad ha sido planificado y que la tecnología ha sido aliada fundamental para ello. Actualmente, del total de alumnos, sólo 15% son presenciales y el 85% restante a distancia. En las sedes cordobesas asisten 6.000 a las clases presenciales, el resto de la comunidad de alumnos cursan a través de Internet. Un dato a destacar, ya la mayoría de ellos, alrededor, de 10.000, son de Buenos Aires y la plaza Córdoba quedó desplazada al segundo lugar con 9.000 alumnos.

Cabe destacar, que tras 19 años de trayectoria, la UES 21 se expresa en más de 190 centros de aprendizaje universitarios distribuidos en toda Argentina, 23 carreras de grado y 10 de pregrado dictadas bajo diversas modalidades. Cuenta con más de 30 posgrados y cursos y más de ocho mil graduados.

Acto y nueva plaza
Hoy, a las 18.30, se llevará a cabo el acto de asunción de Mendé. En ese marco, se dejará también inaugurado un nuevo espacio en el campus. Se trata de La Plaza Partida, un lugar para estimular la reflexión social sobre el vínculo entre el consumo y el desecho de elementos.

Todo comenzó hace 10 años, cuando la universidad, para el desarrollo de su modelo de Educación a Distancia, adquirió antenas satelitales en Estados Unidos. Sin embargo, cuando éstas llegaron al país, el desarrollo tecnológico había avanzado con nuevas innovaciones y, entonces, ya no eran necesarias.

De esta manera, la casa de altos estudios se apropió de este hecho como un signo y a partir de allí se propuso resignificar estas antenas en una expresión que ayude a pensar la sociedad actual, que impulse y estimule a mirar de otra manera nuestra sociedad.

“Vivimos en y somos protagonistas de un mundo donde la obsolescencia y el desecho rápido de los objetos están generando consecuencias en el planeta. Nuestro objetivo a través de la concreción de este espacio de reflexión es plantar una semilla para que como sociedad consumamos conscientemente y resignifiquemos los desechos como una forma de renovar nuestra responsabilidad y compromiso en nuestra manera de relacionarnos unos con otros y con el medio ambiente”, expresó Cristina Schwander, directora de Relaciones Institucionales y Comunicación.

El desarrollo del concepto, diseño e instalación del proyecto estuvo a cargo de la artista visual cordobesa Dolores Cáceres. En cada una de estas antenas se representan binomios de antónimos para pensar: derecha-izquierda, libre-esclavo, inclusión-exclusión, público-privado, guerra-paz, social-individual, culpable-inocente, oriente-occidente, activo-pasivo, artificial-natural.

Los objetivos de la nueva rectora
Democratizar la educación superior, internalización, sustentabilidad e innovación

“Llegué a la Universidad Siglo 21 a lanzar la modalidad a distancia; ése fue mi primer rol, luego pasé a una dirección de gestión académica; de ahí a la Secretaría Académica, después al Vicerrectorado y también dirigí el Programa de Empresas Familiares que ejecutamos con el BID.

Fue un desarrollo muy grande en poquitos años, yo venía de trabajar 10 años en México en el Tecnológico de Monterrey y había hecho mi carrera de grado en la Universidad Católica de Córdoba”. Así sintetiza Belén Mendé su veloz carrera, la primera mujer rectora, de 39 años, que tendrá la UES21.

Licenciada en Ciencia Política y máster en Ciencias con especialización en Comunicación Política, la flamante autoridad describe la impronta que tendrá su gestión, que tiene a su cargo gestionar -además de un amplio alumnado- a 1.500 personas entre docentes y no docentes.

– ¿Cuál es son los ejes de la nueva gestión?
– Los tres ejes fundamentales de mi rectorado: democratizar la educación superior con el eje puesto en la calidad académica y en la excelencia. Esto tiene que ver con un paradigma fuerte que ha tenido la educación durante años, que la calidad y la masividad son enemigos. Otro es la internalización, pero no desde el punto de vista del intercambio, de la movilidad sino desde el de formar un profesional que mira el mundo, con estudios comparados, simuladores, profesores internacionales. La posibilidad de mirar comparativamente las regiones. La sustentabilidad social también está entre los ejes. Nuestro concepto rector hoy es: “egresado profesional, no te salvás solo, pertenecés a una comunidad y tenés que ser socialmente responsable con ella”.

Aquí entra el observatorio de ética, la responsabilidad social, programas de extensión a la comunidad muy fuertes.

Por otra parte, el emprendedurismo y la innovación, pero hablo de emprendedurismo como un concepto de vida profesional, no sólo porque voy a emprender mi propio negocio, sino porque mi actitud en una organización es “hacerme cargo” o “ser impecable”, por ejemplo.

Antecedentes
“En su rol de vicerrectora Académica, llevó adelante la implementación del Modelo de Desarrollo académico siguiendo niveles de vanguardia intenacional, lo que permitió abordar un modelo de aprendizaje basado en competencias, contribuyendo a la formación de profesionales con capacidad de insertarse en el mundo productivo y social”, destacaron fuentes de la universidad.

También resaltan que su experiencia permitió consolidar los ejes académicos de liderazgo, emprendedorismo y Responsabilidad Social Universitaria en las currículas y cultura institucional.

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