La cartera sanitaria nacional actualizó los protocolos de buenas prácticas dentro del sistema de salud y con respecto a la seguridad del paciente. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) pidió más inversiones para, en la próxima pandemia, contar con el personal necesario. El panorama actual en el Día de la Enfermería
En el marco del Día Internacional de la Enfermería, que se celebra cada 12 de mayo, la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, firmó dos resoluciones que actualizan las directrices de la gestión de la enfermería y crean un protocolo de “buenas prácticas” para jerarquizar a estos profesionales dentro del sistema de salud.
El Ministerio de Salud indicó que se trata de la actualización de las “Directrices de organización y funcionamiento de gestión de enfermería y Marco para cuidados progresivos”, que establecen la forma de organización de los servicios, a lo que se suma la creación del “Documento de buenas prácticas para el proceso de enlace de guardia de enfermería y la optimización de la comunicación efectiva”.
Ambas resoluciones fueron incorporadas al Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica.
“Estas resoluciones implican una mirada moderna y de integración del sistema de salud porque se van a aplicar en todo el país”, destacó la ministra, y agregó que “todos deben tener acceso de manera equitativa a la salud, por lo que estas herramientas jerarquizan el trabajo de las y los enfermeros para que todos y todas reciban la atención que necesitan”.
¿Qué impacto tendrán las medidas?
Las “Directrices de organización y funcionamiento…” implican las especificidades de los procesos según los niveles de atención y la calidad de enfermería con relación a la estructura funcional para los establecimientos sanitarios de la esfera pública y/o privada.
Este protocolo reemplaza las “Normas de organización y funcionamiento de servicios de enfermería en establecimiento de atención médica”, aprobadas en 1995.
Ahora se impulsa el ejercicio de “buenas prácticas” que “fortalecen la continuidad de la atención centrada en la persona desde una mirada de integración transdisciplinaria”.
En tanto, el documento de buenas prácticas para el pase de guardia establece los ejes centrales relativos a la calidad de la enfermería en la gestión de los cuidados mediante la utilización de la herramienta “Sbar”, que evalúa tres categorías: situación del paciente, su información y la evaluación de él durante el proceso de hospitalización.
Falta personal de salud
La región de las Américas necesita entre 600 mil y dos millones de profesionales de salud más, incluido el personal de enfermería, para cubrir las necesidades de atención, promoción y prevención de la salud de toda la población. En el Día Internacional de las Enfermeras y los Enfermeros, la OPS pidió mayores inversiones para cerrar esta brecha y contar con el personal necesario para responder mejor a la próxima emergencia de salud.
Una fuerza de trabajo bien formada, capacitada y distribuida equitativamente es fundamental para crear sistemas de salud resilientes, satisfacer las necesidades sanitarias de la población y prepararse mejor ante futuras amenazas y pandemias”, afirmó el director de la OPS, Jarbas Barbosa, para quien la inversión efectuada por los países de la región en la fuerza de trabajo en salud para responder al covid-19 fue esencial. Sin embargo, añadió que el personal de enfermería “sigue enfrentando desafíos relacionados con la escasez, la mala distribución y los ambientes de trabajo inadecuados”.
Del total de la fuerza de trabajo en salud en las Américas, los profesionales de enfermería representan 56%, por lo que son el pilar fundamental para los servicios de salud. De acuerdo con estimaciones recientes, en los países de América Latina y el Caribe hay, en promedio, 44,3 profesionales de enfermería por cada 10.000 habitantes, una cifra inferior a la estimada de 70,6 por cada 10.000 que se necesitaría para cumplir con la meta de acceso y cobertura universal de salud de la Organización de Naciones Unidas en 2030.