La cosecha de maíz temprano en la región núcleo está sorprendiendo a productores y técnicos por igual. Según el último Informe Semanal de la Zona Núcleo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), con un 23% del área recolectada al 20 de marzo de 2025, los rindes muestran una disparidad notable, pero en las zonas favorecidas por las lluvias de enero, se alcanzan marcas que no se veían en años.
En el centro-sur de Santa Fe, como en El Trébol, se reportan picos de 130 quintales por hectárea (qq/ha), mientras que en el sudeste cordobés, cerca de Marcos Juárez, se llega a 110 qq/ha, evocando campañas históricas de alta productividad.
El informe destaca que, tras un verano marcado por la sequía, las precipitaciones de principios de año llegaron a tiempo para salvar al maíz temprano en sectores clave. Sin embargo, la humedad persistente en los granos ralentiza la recolección y genera preocupación por brotes que podrían afectar la calidad. En el norte bonaerense, castigado por la falta de agua, los rindes caen a 40-60 qq/ha, reflejando la brecha entre las áreas beneficiadas y las rezagadas.
En soja de primera, con un 43% cosechado, también se observan señales positivas. En el centro-sur santafesino, los rindes promedian 48 qq/ha, superando expectativas tras un febrero crítico. “Antes esperábamos 35 qq/ha, ahora hablamos de 40 a 50”, aseguran desde El Trébol. Aunque la retención de hojas verdes complica la trilla, el panorama general sugiere una recuperación que ilusiona.
Con un promedio regional de 108 qq/ha en maíz, la campaña 2024/25 podría acercarse a récords de hace una década, como los 15 millones de toneladas de 2019/20, si el clima sigue acompañando. La región núcleo, lentamente, vuelve a brillar.