El freno que impide arrancar al auto argentino

La industria automotriz de la provincia se plantea también como meta “acordobesar” una gran parte de los componentes. Por Mario Rodriguez / mrodríguez@comercioyjusticia.info

El boom de la producción de autos, que tiene en Córdoba uno de sus exponentes, adolece de una renguera estructural, reconocida por las fábricas y el gobierno: la escasa integración nacional.

Las automotrices argentinas informan que sus productos llevan entre 35 y 45 por ciento de componentes hechos en el país. El porcentaje es mucho menor, debido a que muchos conjuntos nacionales llevan piezas que son traídas del exterior.

El problema, advertido hace años, se está tornando hoy una cuestión estratégica, tanto para la industria como  para la propia economía del país. Las abultadas importaciones de autopartes para lograr los sucesivos record en el crecimiento de la producción impactan con fuerza en la balanza comercial. Para el Gobierno resulta un contrasentido que la lluvia de dólares proveniente de las exportaciones del complejo sojero se vayan en un alto porcentaje en importaciones sustituibles.

Para remediar esta asimetría , tanto el sector público como el privado han emprendido medidas correctivas en este último tiempo. El primero, con planes de desarrollo e incentivos a la inversión tanto en el ámbito nacional como de los propios gobiernos provinciales y los segundos, con la creación de nuevas plantas o la ampliación de la capacidad de las existentes. El objetivo del gobierno nacional, enunciado por la Secretaria de Comercio, es achicar las importaciones, en tanto que las automotrices buscan bajar costos y recuperar competitividad.

Desafíos
Fiat elaboró un plan cuya meta es alcanzar 50% de integración de piezas nacionales en 2011, señaló a Comercio y Justicia el director de compras de la automotriz, Jorge Castello.

“Tenemos un plan muy agresivo, pero por arriba de ese porcentaje el crecimiento va ser muy difícil, si no se desarrollan nuevas líneas de productos, lo que requerirá de mayores inversiones porque existen muchos grupos de piezas que no se fabrican en el país”, precisó Castello.

“Yo no puedo hablar de la integración en las demás empresas, sino de Fiat, que se ha puesto el objetivo adicional con un plan consistente de ‘acordobesar’ las autopartes. En 2008 arrancamos con sólo 15 por ciento de contenido nacional” , sostuvo el directivo.

Castello señaló que aumentar la nacionalización de piezas fue el objetivo propuesto con la reapertura de la fábrica de Ferreyra, que apuntó a formar un parque de fábricas proveedoras instaladas en la propia provincia.

“Hoy casi todas las fábricas locales están haciendo inversiones, pero todavía no se consiguen altos índices de nacionalización, porque hay líneas de productos que no se hacen en el país, como los semiejes, o las cajas de dirección que son insuficientes. Existe, además, una capacidad de producción nacional muy limitada y que no puede absorber la demanda.

El autopartismo sufre asimismo una presión por el desarrollo tecnológico que eleva el costo de las inversiones. Sin embargo, Gerardo Bovone, el director general de la planta Fiat de Córdoba, consideró positiva esa presión. Ayuda a colocar a Argentina a consolidarse como fabricante automotriz, en el selecto grupo que suma no más de veinte de países.

Con nueva línea
Magneti Marelli exportará 70% de su producción

La producción del colector tubular con convertidor catalítico, que empezó a fabricar la planta de Córdoba de Magneti Marelli, se exportará a varios países, Estados Unidos entre ellos.

Así lo informó ayer el director de la planta, Juan Manuel Mollá, durante el acto inaugural de su nueva línea de montaje que contó con la presencia de autoridades locales y ejecutivos de Magneti Marelli de Brasil.

En Estados Unidos el convertidor catalítico cordobés equipará al nuevo coche Fiat “Cinquecento”, que empezará a fabricarse en ese país. La firma italiana accederá así al mercado norteamericano luego de comprar una parte del paquete accionario de la automotriz Chrysler. Según se indicó, la producción local del nuevo componente permitirá un ahorro en importaciones de cinco millones de dólares anuales a la fábrica Fiat.

La producción de los conjuntos estará destinada en un 70% a la exportación. La planta de avenida Vélez Sársfield y Circunvalación producirá un millar de estos componentes al día para equipar coches de Fiat, General Motors y próximamente Volkswagen. La fábrica agregará otros 15 trabajadores a los 57 que tiene en la actualidad.

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