Editoriales independientes se asocian para ganar terreno en el mercado

Son más de 20 los emprendimientos que desde hace más de cinco años apuestan en forma conjunta a consolidar su presencia en la plaza local. Se reunieron ayer en el marco de la primera jornada del Librazo, que continúa hoy.

Por Soledad Soler / ssoler@comercioyjusticia.info

Cada vez son más los “valientes” que se atreven a editar libros en Córdoba. El mercado editorial local atraviesa un singular momento, que implica procesos de consolidación y un abanico de nuevos desafíos. Afrontar los costos de impresión y lograr presencia en las librerías constituyen los principales factores que pesan a la hora de poner en marcha un nuevo proyecto en la provincia.

En el marco del Librazo, una feria independiente que se desarrolla en la Casona Municipal, Comercio y Justicia conversó con algunos referentes del sector y reconstruyó el mapa de la industria local del rubro, en la que más de 20 proyectos apuestan a consolidar la presencia de sus producciones.

Segmento saturado

Iniciar y sostener una editorial en Córdoba implica en primer lugar ubicarse en un campo cultural de larga tradición productiva y también posicionarse según la reglas particulares que imponen la industria y el mercado, que en Córdoba se encuentra saturado de propuestas.

Recovecos, Alción, Caballo Negro, Llanto de Mudo, Editorial Nudista, Editorial Universitaria (UNC), Eduvim (UNVM), Educc (UCC), Textos de Cartón, Pan Comido Ediciones, Postales Japonesas Editora, Babel, Del Boulevard, Del Copista, Brujas, Comunicarte, Raíz de Dos, Argos, Buena Vista y Viento de Fondo son los principales referentes del sector que sostienen sus proyectos a fuerza de trabajo  colectivo y decisión emprendedora.

Pablo Carrizo, poeta, librero e integrante de Pan Comido Ediciones afirmó que “las posibilidades de desarrollo del negocio están vinculadas directamente con la construcción/ampliación de un público nuevo y con la disputa de un público existente” en un nicho que, según analizó, “está un poco saturado en lo económico. De hecho, muchos pensamos que se editan más libros de la cantidad de consumidores que existen”. De todos modos, remarcó que el potencial comercial “depende mucho de lo que se edita: si es literatura o material técnico, si es material de estudio o si no lo es”.

Son relativamente pocas las librerías que abren espacio a las ediciones locales. Podemos mencionar a Rubén Libros, El Espejo -entre otras- y los salones de venta de las editoriales universitarias.

Alternativas productivas

La mayoría de los editores coincide en que Córdoba es capaz de generar productos de excelente calidad, que hoy se encuentran “en un nivel bastante parejo”, según explicó Carlos Ferreyra, de Recovecos.

Por su parte, Alejo Carbonell, editor de Caballo Negro, apuntó que “algunas editoriales – como la que dirige – producen uno o dos libros al año y otras superan esa cifra”, dependiendo de la exigencia en cuanto a la calidad de la edición. “Si la apuesta es sacar la biografía de La Mona es una cosa, pero a nosotros nos interesa editar libros para aumentar la producción”, ejemplificó. En su caso, la editorial asume los costos y le paga al autor un fijo, acordado previamente. Su principal objetivo es promover la obra de autores locales posicionados a partir de una valoración estética y política.

Además del caso de Caballo Negro, en la provincia también operan editoriales con un cierto capital simbólico construido en el tiempo y en la región y que, como explica Carrizo, “cobran un monto por editar el libro de un autor, en el que incluyen costos de diseño, impresión y gastos de distribución”. A cambio le ofrecen al autor una cantidad de ejemplares (suelen ser entre 15 y 50). El resto de la tirada es propiedad de las editoriales. El autor otorga los derechos para que la editorial lo comercialice. Puede incluir cláusulas de cobro de regalías sobre la venta de ejemplares. Cuando los autores son, comercial o simbólicamente importantes, las regalías que cobra son mayores. Éste es el caso de Alción, Argos, Raíz de Dos, Ferreyra o Recovecos.

Por otro lado, se ubican las editoriales que producen libros de modo asociativo con los autores, cobrando  costos menores y exigiendo una participación activa para vender y distribuir sus libros. Es el caso de Pan Comido o la iniciativa asociativa Libros Son. Según definió Carrizo, se trata de “esquemas flexibles, que dependen mucho del tipo de vínculo entre autor y editor”.

En el Librazo se juntaron prácticamente todas. Ferreyra, uno de los organizadores explicó que el objetivo de reunirse es alcanzar una “alianza para comenzar a debatir políticas editoriales para Córdoba”, abrazar el sueño de potenciar definitivamente el segmento y conquistar finalmente los atriles de las librerías.

De la idea, al papel: cuánto cuesta producir libros en Córdoba

Desde que se decide a publicar su obra en papel hasta alcanzar los atriles de las librerías, el autor enfrenta varios desembolsos que hacen a una inversión final que va de cuatro mil a 10 mil pesos.

Para todos los gustos

Las posibilidades de edición varían según las pretensiones de calidad y legitimación en el campo cultural.

Haciendo un promedio, imprimir 500 ejemplares de un libro de 60 páginas implica invertir cerca de 2.900 pesos, según detalló a este medio la Gráfica 29 de Mayo. A este costo se añade el presupuesto en diseño, que oscila entre 800 y 1.500 pesos y los gastos de registro de propiedad intelectual que no superan 100 pesos para el caso del ISBN. Sumando costos de distribución y canon en el caso de las editoriales de cierto prestigio que garantizan los canales de distribución, un escritor con aspiraciones a publicar y comercializar exitosamente su obra debe contar con no menos de cuatro mil pesos.

Libros en cifras

– Cada editorial edita al menos dos libros al año. En total, suman más de 50 títulos por mes al sector en Córdoba.
– Son más de 20 los emprendimientos editoriales que se sostienen en la provincia.

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