Buscan un nuevo régimen automotor con Brasil

Con la idea brasileña de liberalizar el comercio automotor con Argentina y fijar una fecha para ese objetivo, se llevará a cabo un encuentro en San Pablo para definir un régimen común para ambos países. Si bien todavía no hay propuestas concretas de ambos países, Argentina ha anunciado que no cederá en la liberalización total del mercado automotor.
El tradicional reclamo de Brasil es apoyado por las automotrices que tienen plantas en ambos países. Para las automotrices, pese al beneficio del dólar alto en Argentina, producir en Brasil les otorga ventajas para los empresarios, como un mercado grande, salarios relativamente bajos, subsidios, créditos blandos, un mercado financiero sólido y una escala de producción mayor.
El desequilibrio más acentuado está en el comercio de autopartes donde Argentina está produciendo más automóviles, inclusive para venderle a Brasil, le debe comprar más partes al mismo Brasil.

Reclamo cordobés
El problema de la integración ha sido planteado por el titular de Fiat Argentina, Cristiano Ratazzi, quien manifestó que para el cierre de la ecuación de la reapertura de la planta de Ferreyra se precisa crear un parque de autopartistas locales.
El eje en esta negociación es el valor del "flex", o el sistema que define la relación entre lo que se exporta y lo que debe importarse. Actualmente, el flex es de 1,95. Esto implica que por cada dólar que la Argentina exporta en autos y partes, debe importar US$ 1,95. Dos años atrás, ese número era de 2,6. Actualmente, por cada dólar que se vende a Brasil en producción, se importa 1,25, pero es sólo por motivos de mercado. Juan Grundy, titular de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y Componentes de Córdoba, que reúne a los autopartistas locales dijo a Comercio y Justicia que “el tema más importante es el control del cumplimiento de lo pactado”. El dirigente se reunirá hoy en Buenos Aires con los dirigentes de Adimra, donde se acordará una postura que se trasmitirá al secretario de Industria, Fernando Fraguío, el ex titular de Adefa -que reúne a las fábricas nacionales, y principal negociador argentino.
Grundy señaló que la asimetría con Brasil se enmarca dentro de la pérdida de competitividad de las empresas cordobesas. También les preocupa la próxima paritaria del sector, que debe definir los salarios sin todavía un horizonte claro en la actividad.

Diferencias

  • Con una industria automotriz nacional creciendo a tasas de 25% anual, el Gobierno de Brasil quiere abrir la puerta a la importación libre.
  • Las condiciones cambiarias y el perfil de la demanda argentina -menos autos chicos fabricados por Brasil- ayudan a reducir las asimetrías.
  • Pero Argentina considera que "siempre es mejor tener un acuerdo que proteja a la industria nacional".

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