Moore vinculó a Menéndez con Primatesta y el ex juez Zamboni Ledesma

Casi ocho horas fue el tiempo que duró la declaración del ex militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Carlos “Charlie” Moore, quien desde Londres se encargó de refrendar todo lo que oportunamente denunció en la causa que se sigue contra Jorge Rafael Videla y otros 30 represores.

Por videoconferencia, Moore negó haber sido “colaborador” de los miembros del Departamento de Informaciones de la Policía (D2) -como se lo sindica-, a la vez que comprometió a varios imputados acusándolos de torturadores y asesinos.

Entre otras cuestiones, el testimonios del ex militante del ERP sirvió para confirmar que los bebés de presas políticas nacidos en el Hospital Militar durante la última dictadura militar, eran entregados «en adopción» a mujeres de militares que no podían tener hijos.

Según relató «los rumores señalaban que las mujeres embarazadas iban a parar al Hospital Militar, porque la Aeronáutica no quería meterse en esto» y añadió que «los niños que nacían ahí eran para mujeres de militares que no podían tener hijos y los adoptaban y no necesariamente conocían el origen de esos niños».  Además recordó que los niños de detenidas que nacieron en el Policlínico Policial eran vendidos.

Sobre el vínculo entre el Poder Judicial y su connivencia con el poder represivo, Moore sintetizó: “Zamboni Ledesma se reunía con Primatesta y Menéndez, directamente. También había reuniones con Vázquez Cuestas”.

“ Zamboni era el brazo armado judicial de las Triple A (Alianza Anticomunista Argentina)”, indicó. Y agregó: “Zamboni estaba muy ambivalente hasta que Montoneros le puso supuestamente bombas, con eso se lo ganaron (en contra)”.

Torturas y violaciones
Moore fue detenido el 13 de noviembre de 1974 y llevado al D2. Según dijo allí lo “molieron a palos y empezó la pesadilla”. “Nos apaleaban para psicológicamente rompernos. El trato era inhumano”, agregó, aunque mencionó que “con las chicas se ensañaban”, incluso con embarazadas.

De hecho, dijo que presenció dos violaciones (una de ellas perpetrada por Exequiel Méndez), que a su compañera Mónica Cáceres “a patadas la hicieron abortar” y que quien la torturó fue la imputada Antón. También expresó que vio cómo personal del D2 asesinó a una joven judía: “La mataron a patadas, quedó con los ojos abiertos y tirada en el patio”.

Al ser consultado sobre si tenía conocimiento del asesinato de Diana Fidelman, ocurrido el 17 de mayo de 1976 en un supuesto intento de fuga, señaló que «fue muerta acompañada, no murió sola, fue asesinada por la brigada (del Departamento de Informaciones D2) con otros detenidos, en esa época hubo varios simulacros de fuga y me suena el nombre de Luís Ricardo Verón», asesinado en ese mismo hecho. También rememoró los crímenes de dos jóvenes mujeres que, dijo, Yanicelli mató de “un escopetazo en la cabeza”.

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