Los envíos nacionales a Córdoba se desbarrancaron en noviembre

Alcanzaron a 8.263,5 millones, 33,8 por ciento mayores al año pasado frente a una inflación que se ubicará en torno a 47%. No obstante, en el acumulado anual, la caída en términos reales es de unos 10 puntos porcentuales

Los giros nacionales a Córdoba alcanzaron en noviembre pasado a 8.263,5 millones de pesos, 33,8 por ciento por encima de los registrados en el mismo mes del año anterior.
El incremento nominal se ubicó sin embargo muy por debajo de la inflación interanual. Si bien aún no se conocen los datos oficiales de noviembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se situará en torno al 3 o 3,5 por ciento. De esta forma, en la comparación interanual, la inflación se ubicaría entre 46 y 47 por ciento.
De esta forma, la coparticipación a Córdoba registraría una baja en términos reales en torno a los 13 o 14 puntos porcentuales.

Con todo, en el acumulado anual, los giros nacionales, si bien por debajo de la inflación, no muestran una retracción tan contundente.
Efectivamente, según los datos oficiales informados por la Secretaría de Hacienda, en los once primeros meses del año, los envíos alcanzaron a 84.417,6 millones de pesos, 37,2 por ciento superiores a 2017. En términos reales, implica una baja de entre ocho y diez puntos porcentuales respecto al índice de precios.
Los giros nacionales son claves para los ingresos corrientes de la Provincia. De hecho, representan más de seis pesos de cada 10 que le ingresan a Córdoba.
Por lo demás, en noviembre, la compensación por impuesto a las Ganancias derivadas del Acuerdo Fiscal firmado hace un año entre la Nación y las provincias, representó ingresos por 118,1 millones de pesos.
Claro que, a diferencia del año pasado, esta vez no ingresaron las partidas correspondientes al denominado fondo sojero que fuera derogado por Decreto a mediados de agosto pasado..
Como fuere, la caída a valores constantes de los giros nacionales y una recaudación propia que viene creciendo incluso por debajo de los envíos de la Nación, suponen una situación complicada para las cuentas públicas de la Provincia en el cierre del año.
De acuerdo a las proyecciones de cierre del ejercicio 2018, el Gobierno provincial estima cerrar con un superávit financiero de la Administración Central de 386,7 millones de pesos frente a los 9.767,5 millones de pesos que relevó hasta septiembre inclusive. Con todo, ejecutado el tercer trimestre del año, el consolidado de la Administración Pública no Financiera (APNF) que incluye a la Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento (ACIF) y la Caja de Jubilaciones, ya muestra un déficit de 1.170 millones de pesos.

Al margen del plan de obras en marcha cuya desaceleración ya es claramente perceptible en la ejecución mensual de recursos, es clave la evolución del gasto salarial que representa poco menos de la mitad de los ingresos corrientes de la Provincia.
En ese marco, fue fundamental la renegociación de la aplicación de la claúsula gatillo que logró el Gobierno con los gremios estatales.
Ese acuerdo ancló en un 36 por ciento el acumulado anual que terminarán cobrando como mejora los estatales, porcentaje al que habrá que sumarle un monto fijo de 5 mil pesos a cobrar a mediados de enero a modo de bono compensador y que en algunos casos llevará a que la suba final para los estatales se ubica incluso en el 45 por ciento.
Pero la base seguirá en el 36 por ciento, cifra muy cercana al aumento de la recaudación con que cerrará 2018.
De no haberse renegociado la gatillo, el aumento que debería haber convalidado la Provincia a los empleados públicos se debería haber situado al cierre del año entre un 46 y un 49 por ciento (habrá que ver la inflación de los últimos dos meses), en línea con el aumento de precios que se estima concluirá 2018.
Ese porcentaje, entre 10 y 13 puntos mayor al que finalmente se otorgó, hubiese implicado un esfuerzo extra en las cuentas de la Provincia cuya cobertura hubiera requerido acotar otros gastos, básicamente vinculados a obra pública.
De hecho, para el año próximo, el Gobierno provincial iniciará el ejercicio con un “ahorro” apenas por debajo de los 10 mil millones de pesos que es el monto extra que debería haber erogado en salarios en 2019 si hubiese pagado la claúsula gatillo tal como estaba planteada originalmente. Si bien el año próximo se volverá a activar el gatillo (será bimestral y a período vencido), la actualización por inflación no tendrá en cuenta el desfase producido este año.

Bono a pensionados
En otro orden, trascendió que el bono que cobrarán los estatales en enero como compensación por la caída del poder adquisitivo del salario y que también recibirán aunque en menor medida los jubilados, lo cobrarán asimismo los pensionados aunque en un porcentaje aún menor.
Concretamente, de acuerdo a datos a los que tuvo acceso Comercio y Justicia, los pensionados de la Caja de Jubilaciones percibirán 3.075 pesos, esto es el 75 por ciento de los 4.100 pesos que cobrarán los jubilados.
En tanto, los activos tendrán una retribución de 5 mil pesos, tal como ya se informó.
De acuerdo a datos del organismo previsional a octubre pasado, la Caja paga 103.446 beneficios. De esos, 80.912 son jubilaciones y 22.534 pensiones. En el caso de las primeras, el haber promedio que se pagó en octubre fue de 37.569 pesos. En tanto, las pensiones fueron en promedio de 25.798 pesos.
Claro que no todos cobrarán el bono. Es que ese plus es sólo para los jubilados y pensionados provinciales y no para los de EPEC, el Banco de Córdoba o municipios y comunas. De todas formas, la mayoría percibirá el beneficio por ser empleados de la Provincia.

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