El sector de las motos espera normativa que devuelva competitividad

Se trata de una norma consensuada con el Gobierno en el marco de la mesa sectorial que pretende establecer una inntegración de piezas nacionales de 5% para los ensambles locales

El mercado local de motos aguarda la publicación de la norma consensuada con el Gobierno nacional que establece un nivel inicial de integración de cinco por ciento para las unidades que son ensambladas en las terminales locales y que generará condiciones de competitividad a la industria nacional.
Así lo planteó ayer el presidente de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam), Lino Stefanuto, al realizar un análisis del Primer Salón de la Moto que se realizó en La Rural, y que reunió a más de 60.000 personas para conocer los productos y servicios de más de 120 expositores.
Si bien el mercado de motos comenzó el año con un fuerte impulso que permitía pensar en alcanzar cifras récord de patentamientos, en torno a 800.000 unidades, el aumento de costos -en especial de la fuerte valuación del dólar- hizo recalcular las cifras a unas 600.000 ventas.
Stefanuto reconoció que la coyuntura devolvió a la industria a cifras lejanas a las 713.000 unidades vendidas en 2011, hasta el momento el mejor año de la actividad, y de las 690.000 unidades del año pasado.
A la espera de superar lo que Stefanuto consideró “una situación pasajera”, el sector aguarda la publicación del decreto que refleje el consenso alcanzado con las empresas y sindicatos de la industria en la Mesa de Competitividad Sectorial que trabajó el último año bajo la coordinación del Gobierno nacional.

“La idea de esta mesa y las medidas que de allí surgieron es buscar alternativas para hacer un relanzamiento del mercado y poder alcanzar un volumen de venta superior al de los años anteriores”, manifestó.
El entendimiento que se reflejará en un decreto y que fue confirmado por el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, al inaugurar el jueves el Salón en La Rural, estableció un nivel inicial de integración de 5% para las motos que son ensambladas en las terminales locales.
No se trata de un porcentaje inicial de motopartes sino de volumen de dinero, con la finalidad de poder acceder a importar el resto de los componentes a tasas menores a las actuales, y con una proyección de integración que en tres años debería alcanzar 8,5% del valor de las partes.
Este esquema permitirá a las ensambladoras que las piezas que se puedan fabricar en el país sean complementadas con aquellas que no se pueden fabricar a nivel local, con lo cual al sumar el valor del montaje, se estaría en un costo de integración cercano a 28%.

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