Boleto: sin margen para suba, buscan plan de contingencia

Será por al menos tres meses hasta que se ajuste el valor de la tarifa. Con dificultades para otorgar subsidios, se analizan alternativas como flexibilizar inversiones y hasta revisar servicios en determinados horarios. Fetap formalizó un planteo por aumento. Subsisten las incógnitas por aportes para 2019

La Municipalidad de Córdoba evalúa alternativas para evitar un aumento del boleto del transporte urbano al menos por los próximos tres meses y, en forma paralela, eludir eventuales subsidios propios a las empresas.
En ese marco, fuentes consultadas por Comercio y Justicia admitieron que, entre las estrategias en estudio, figura la posibilidad de flexibilizar la antigüedad de la flota o bien los servicios en terminados horarios y corredores.
Para peor, lejos de incrementarse el corte de boletos, por ejemplo a partir de la suba de los combustibles -que podrían haber hecho migrar pasajeros del transporte particular al servicio urbano- la relación pasajero-kilómetro no mejoró e incluso hasta bajó en algunos casos.
En ese marco, ante un escenario de suba persistente de costos, el municipio evalúa alternativas para afrontar la coyuntura.
Por lo pronto, la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap) confirmó ayer que interpusieron un pedido de revisión del valor de la tarifa.
El planteo, que no incluyó un precio específico, apunta a revisar los costos que, según advierte la entidad, se dispararon con la suba del dólar pero -también- a partir de la mejora paritaria extra lograda por el gremio de la UTA a mediados de año.

Es que el aumento tarifario de 11,97 por ciento otorgado a las empresas a principios de junio pasado -que llevó el boleto a 17,22 pesos- se sustentó en costos que ya fueron ampliamente superados.
Por contrato, las empresas pueden solicitar un planteo tarifario una vez que el conjunto de costos supera determinado porcentaje.
Fetap ya venía amagando con una presentación formal. De hecho, este medio publicó a mediados de agosto pasado que, para la federación, el boleto debería costar 24,15 pesos.
Aquel cálculo se hizo con un dólar a menos de 30 pesos -el 10 de agosto estaba en 29,82 pesos-. Sin embargo, ayer la divisa estadounidense se ubicó en 38,80 pesos, según la cotización del Banco Nación.
La devaluación tiene incidencia directa sobre el valor de los repuestos, lubricantes y sobre la reposición de unidades.
Además, la suba paritaria de 10 por ciento extra lograda por UTA también incide, si bien ese pago se hará en forma escalonada.
El municipio admite que los costos subieron pero consideran que -hoy- plantear un aumento del boleto sería un golpe difícil de asimilar para el usuario, ya castigado por el incremento sostenido de la inflación y paritarias que no logran seguir el ritmo de los precios.
Ayer, el intendente Ramón Mestre volvió a insistir en que no habrá aumento hasta fin de año.
“El aumento siempre lo hacemos a fin de año, acompañando la inflación”, reiteró.
Paralelamente, Mestre se refirió a la posible quita de subsidios nacionales al transporte para 2019.

“Un golpe de estas características impacta en las arcas de la Municipalidad. Por eso llevamos a cabo la reunión ayer (por el martes), en la que logramos que el ministro del Interior nos manifieste su compromiso para evitar que la tarifa se vaya a las nubes”, dijo ayer el intendente, en el marco de la inauguración de obras en el área peatonal.
En esa línea, el jefe comunal señaló: “Lo que se esta negociando es que sean los gobernadores los que se hagan cargo de este subsidio. En la mayoría de las provincias, eso va a suceder. Pero aquí, Schiaretti en principio no adherirá y no se hará cargo. Por eso estamos buscando apoyo para que este recorte no afecte el bolsillo de los vecinos”.
En rigor, el Gobierno provincial ya dijo que mantendrá los boletos subsidiados bajo su órbita, tanto en los servicios urbanos como en los interurbanos, pero no intervendrá para subsidiar la denominada tarifa plana. “Vamos a seguir subsidiando la demanda, no la oferta”, aclaró días atrás el secretario de Transporte, Gabriel Bermúdez.
En una economía que vive el día a día, sin embargo, hablar de 2019 es adelantarse a los hechos.
Mientras avanzan esas gestiones para evitar un masivo traslado de costos a tarifas, el tema a resolver ahora es el planteo concreto de Fetap para un ajuste en lo inmediato.
En otras ocasiones, ese defase se cubrió con subsidios municipales, hasta tanto se ajustó la tarifa.

Ahora, sin embargo, la diferencia de fondos respecto del valor teórico del boleto y el vigente es muy elevada y el municipio no está en condiciones de subsidiar semejante defase.
En ese marco, entonces, se evalúan alternativas para reducir costos a la espera de que el panorama aclare y ver cuánto se puede convalidar de tarifa.
“Los empresarios deben entender que un boleto por las nubes no le sirve a nadie por más que el excel marque un valor determinado”, se sinceró un informante en relación a la planilla de cálculos que determina la suba de costos y el consiguiente valor de la tarifa.
Por ahora la comuna insiste en que no habrá suba del boleto. Pero no ha manifestado aún qué hará con el aumento de costos que impacta en las empresas y que presiona sobre la prestación del servicio.

La suba de servicios tendrá el 26 de septiembre próximo una nueva parada cuando se concrete la audiencia pública para debatir un incremento en los peajes de la RAC. El alza pedida por Caminos de las Sierras es del 36% acumulado en dos tramos, el primero en octubre.

Artículos destacados