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Por la crisis, más personas buscan empleo y el desempleo tocó el máximo de 10,6%

Así lo indicó el último informe del Indec, en el cual también se precisó que se incrementó la tasa de actividad, de empleo y de cantidad de trabajadores que buscan otro puesto. Por su parte, al cierre de junio, la economía había evolucionado 0,6% interanual, aunque se contrajo 2,5% en el acumulado de la primera parte del año

El desempleo en el país llegó al finalizar junio pasado a 10,6%, en una franca tendencia ascendente, según los datos publicados en el último informe sobre el mercado de trabajo que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La tasa es más que significativa, si se tiene en cuenta que resulta la más alta de la gestión de Cambiemos, en la comparativa con las mediciones anteriores. También es necesario contextualizar que la cifra corresponde a una realidad previa a la corrida cambiaria que comenzó en agosto pasado luego de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y se dio incluso en una economía que comenzaba a mostrar cierto repunte.
De hecho, el Indec también difundió en esta jornada de jueves, que la estimación preliminar del Producto Bruto Interno (PBI) mostraba también al cierre del segundo semestre de este año, un crecimiento de 0,6% en relación al mismo período del año anterior. Aún así, este leve incremento no alcanzó a compensar la caída percibida previamente y el semestre pasado cerró con una retracción de 2,5%.

La relación importante a destacar entre estos datos es que, en un escenario de retracción económica, creció la tasa de desempleo pero también el nivel de ocupación -que pasó de 41,9% en el segundo trimestre de 2018 a 42,6% al finalizar junio- y la tasa de actividad, que fue de 46,4% a 47,7%. Esto significa, principalmente, que existen más personas que buscan empleo en un contexto de crisis e inflación pero que no consiguen ingresar al mercado laboral.
En relación a la evolución de los datos de desocupación durante los últimos cuatro años, y según los datos oficiales difundidos hasta la fecha durante todo el mandato de Mauricio Macri, el desempleo atravesó un breve período de descenso hacia fines de 2016, ubicándose en 7,6%, para luego retomar una tendencia ascendente que volvió a desinflarse en el último trimestre de 2017 con 7,2%.
No obstante, el sendero de incremento en la cantidad de desocupados retornó durante el año pasado, sobre todo una vez iniciada la crisis financiera y económica de abril del ciclo anterior, para finalmente llegar a 10,1% entre enero y marzo de este año y, desde allí, incrementarse hasta la última cifra de 10,6%, afectando a 2,5 millones de personas.
En este sentido, los analistas descartan que se percibirá un incremento mayor en las estadísticas que correspondan al periodo julio-septiembre por impacto de la reciente devaluación y complicación de la situación económica de las empresas y -por ende- del mercado de trabajo

Por otro lado, en relación a quienes ya tienen empleo pero buscan otro (sea para complementar ingresos o para cambiar de empleo), las tasas precisan que el alza también fue una tendencia persistente en los últimos dos años. En el segundo trimestre de 2018 fue de 16%, en el tercer trimestre del año pasado alcanzó 16,7%, en el cuarto 17,3%, en el primero de este año 17,5% y al finalizar junio llegó a 18,3%.
Lo mismo sucedió con la subocupación, que ascendió en la última medición a 13,1%, mientras que en el mismo período del año pasado había sido de 11,2%.

Deterioro
Para explicar la relación entre los datos informados por el Indec, la consultora Ecolatina advirtió sobre que la población económicamente activa se incrementó por el “efecto trabajador adicional”.
“Esto ocurre cuando el miembro de un hogar cuyos sus ingresos reales familiares caen (durante la primera mitad del año el poder adquisitivo cedió más de 10% interanual), y que en pos de recuperar al menos parte del ingreso perdido, tiene incentivos para salir a buscar empleo”, explicó la entidad especialista en análisis económicos.
“Lamentablemente, considerando que durante el primer semestre el empleo asalariado formal en la población de referencia se mantuvo sin cambios en relación a al mismo periodo del año pasado, es probable que los ‘recién llegados’ al mercado de trabajo -con menor experiencia o formación- hayan tenido como destino la subocupación y los puestos de trabajo de peor calidad”, agregó el documento difundido a la prensa. En ese sentido, planteó que en un contexto de estancamiento del empleo de calidad, el crecimiento de la cantidad de ocupados se debe al avance de la informalidad y el cuentapropismo. Combinadas, estas modalidades -asociadas a una mayor precariedad y menores remuneraciones- exhibieron un incremento de 3,4% interanual en la primera mitad del año, según afirmó.

“En relación a esto último, los trabajadores pretenden obtener mejores empleos, con mayor seguridad laboral e ingresos, por lo que imponen, junto a la creciente masa de desocupados, una mayor presión sobre el mercado laboral”, dijo Ecolatina. Además, agregó que en línea con la caída de los salarios reales, desde fines del año pasado se presenta un aumento significativo de la cantidad de personas que demandan un empleo, dentro de los cuales se destacan los trabajadores ya empleados que buscan conseguir un nuevo puesto para apuntalar sus ingresos y/o abandonar la informalidad.

Perspectivas
Mirando hacia el final de 2019 y en una época caracterizada por la volatilidad cambiaria y la incertidumbre preelectoral rumbo a las presidenciales de octubre, las perspectivas se ubican en terreno negativo para los próximos meses.
“La situación empeora aún más con las perspectivas para el segundo semestre del año. La tercera corrida cambiaria en la era de Cambiemos echó por tierra cualquier posibilidad de recuperación de la actividad en el corto plazo. La nueva escalada del tipo de cambio, la consecuente aceleración de la inflación y el aumento de la tasa de interés de referencia, rompieron el piso de la recesión logrado en la primera parte del año” explicó sobre este punto EcolatinaDetalló además que el salario continuará perdiendo terreno frente a los precios y golpeará aún más el poder adquisitivo de las familias y profundizará la caída del consumo. Para la entidad, eso probablemente agrave la precarización del mercado de trabajo.
Así, no se prevé un cambio en la composición del mercado laboral. “La proliferación de los puestos de trabajo informales y de las actividades cuentapropistas continuará ganando terreno, en tanto no se observe una reactivación económica que permita un aumento del empleo de calidad”, concluyó la consultora.

GRAN CÓRDOBA
La tasa de desocupación llegó a 13,1%

Mientras tanto, y también según los datos difundidos ayer por el Indec, en el Gran Córdoba, la tasa de desocupación fue mayor a la media nacional y se ubicó en 13,1%, constituyéndose en la segunda jurisdicción con mayor proporción de desocupados en relación a la población activa, después de Mar de Plata que registró al cierre del segundo trimestre de este año 13,4%.
A nivel local, la tasa de actividad fue de 48,7% en el mismo período, mientras el empleo fue de 42,3%; mientras los ocupantes demandantes de trabajo llegaron a 24,1%.