Las 15 razones por las que suelen fracasar las startups

Un emprendedor suele ser descripto como una persona con ideas creativas y actitudes constantes, que ve oportunidades de negocio donde otros no las ven. Sin embargo, a veces precisamente por la falta de experiencia de estos nuevos empresarios, muchas nuevas empresas fracasan. El blog «Crear mi Empresa» hizo un listado con los 15 errores más habituales que cometen los emprendedores y que llevan, finalmente, al cierre de la empresa.

Por Blog “Crear mi empresa”

1. La falta de experiencia en el sector. En los negocios los cambios ocurren rápido, y puede que no haya tiempo para aprender lo suficiente sobre un determinado sector. Antes de emprender se debe investigar acerca del mercado en el que operará la compañía, para decidir si habrá demanda, cuál es la competencia y la capacidad que se tiene para enfrentarla.

2. Una mala ubicación. La ubicación lo es todo para encontrar los clientes adecuados. Antes de alquilar o comprar un local, debe hacerse un estudio de la cantidad de gente que diariamente pasa por ese espacio y sus características. Es conveniente instalarse en una zona comercial de buena afluencia, donde se encuentren personas que sean parte del target.

3. La falta de un plan de negocios. Es necesario conocer, al menos, los datos claves sobre el proyecto y el sector. Para eso se debe estudiar el mercado, analizar la política de precios, los costos, la rentabilidad, la inversión necesaria y la financiación. El plan de negocios ayudará a entender los puntos clave, evitar errores, hacer proyecciones y, sobre todo, a conseguir financiamiento y préstamos.

4. Perder demasiado tiempo en elaborar el producto y la estrategia. Ningún producto será perfecto ni tampoco ninguna estrategia será infalible. Es mucho mejor tomar una decisión analizada, equivocarse y corregir. Cuando se demora mucho la entrada al mercado, puede que alguien más implemente la idea y gane el negocio.

5. Empezar sin el capital suficiente. Los emprendedores suelen calcular una necesidad de financiación un poco por encima de la inversión inicial y confían en el éxito de la empresa para autofinanciarse desde el principio. Sin embargo, es frecuente que las cosas tarden meses o años en generar el capital suficiente para ello. Financiamiento inicial demasiado escaso puede condenar un proyecto bueno a los pocos meses de su inicio.

6. No tener mercado. La tendencia a buscar un mercado sin competidores lleva al emprendedor a buscar nichos que no son suficientes para comercializar un producto o entregar un servicio. Es muy importante identificar los potenciales consumidores y asegurar que existe una demanda que justifique el emprendimiento.

7. Querer empezar a lo grande. Es un riesgo innecesario. Las mejores opciones son equipar la empresa con material de segunda mano, alquilar en lugar de comprar, empezar con una plantilla ajustada y abrir una sola sucursal.

8. Un crecimiento excesivo. A veces, los emprendedores desarrollan tan rápidamente su empresa que termina muriendo gracias a su propio éxito, lo que en la mayoría de los casos se debe a motivos de finanzas. Si a la compañía le empieza a ir bien, es necesario desarrollar un plan estratégico y realista de crecimiento.

9. Publicidad insuficiente. Hacer publicidad y promoción de la empresa, pero no en exceso si no se cuenta con los recursos para ello. También sucede que algunos empresarios piensan que los clientes vendrán solos y no quieren hacer ningún tipo de estrategia de marketing.

10. Estar demasiado solo. Una empresa se construye con base en el equipo que se forma. Los emprendedores se benefician al rodearse de gente en la cual apoyarse y juntos enfrentar los retos y desafíos.

11. Abandonar demasiado pronto. Emprender no es una tarea fácil, requiere de mucha paciencia y perseverancia para mantenerse firme y sacar la idea adelante. Si el negocio es bueno, pronto se verán los frutos. Por lo general, los beneficios no aparecen en el corto plazo.

12. Rodearse mal. Un empresario no debe tener miedo de contratar personas más inteligentes que él. Precisamente ese tipo de empleados es necesario para que la empresa sea exitosa y no trabajadores mediocres que no realicen sus tareas.

13. No poner al cliente en el primer lugar. El cliente es lo más importante de la empresa. Hay que escucharlo y poner sus necesidades en primer lugar, ya que sus requerimientos son la razón de ser del negocio.

14. No adaptarse. El mercado será siempre muy dinámico y cambiante, por lo tanto, la compañía debe adaptarse para ir mejorando los procesos de forma continua y optimizarlos a medida que avanza el tiempo. Si no lo hace, quedará rezagada y la competencia la vencerá.

15. Falta de compromiso. La decisión de crear una empresa requiere compromiso en 100%, ya que muchas empresas fracasan por ese mismo error.

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