Presente y futuro del yacimiento de Vaca Muerta

Por Salvador Treber. Exclusivo para Comercio y Justicia

Por Salvador Treber

Luego de concretada la inversión indispensable, la producción de gas y petróleo no convencionales permitirá alcanzar el autoabastecimiento total y exportar por alrededor de 40 años

De acuerdo con cifras oficiales ya se ha logrado extraer un volumen equivalente a 34% de gas y 10% del petróleo que actualmente requiere por año el país para satisfacer su consumo. En dicha cuenca geológica la respectiva formación, ubicada íntegramente en la provincia patagónica de Neuquén y próxima a su límite con Mendoza, se están haciendo los trabajos a cargo de 31 equipos de perforación vertical equipados con rieles que facilitan su desplazamiento y representan una cifra equivalente al resto de las localizadas en todas las demás áreas productivas. Es decir, abarcan 46% del yacimiento pero se aspira extenderse a su totalidad en los próximos cinco años para alcanzar su máximo posible de explotación anual.
Ello implica una trepanación que abre “pozos horizontales” entre 2.500 y 3.200 metros de profundidad que requiere una inversión en promedio cinco veces superior que las calificadas de “habituales”. Desde mediados del ejercicio 2017 se intensificó la producción de shale, 162% en gas y 54% en petróleo. Con lo que se confirmó fehacientemente el real potencial del yacimiento. Debe advertirse que están en explotación sólo cinco de las 33 áreas en que fue inicialmente subdividida el área explotable. Durante el transcurso del año actual se amplió pero además se incorporó una separadora de gas seco y combustibles líquidos asociados. Dicha nueva inversión también incluyó un gasoducto de 60 kilómetros de extensión.

Las 28 áreas restantes se encuentran todavía en la etapa previa de reconocimiento geológico, que permite determinar las franjas horizontales potencialmente más beneficiosas. En cuanto al avance en shale gas, se inició hace unos pocos meses, en el yacimiento de Fortín de Piedra, que comenzó su producción tras comprometer una inversión equivalente a US$2.300 millones; de esta cifra de inmediato se invirtieron US$1.800 millones y el resto deberá cumplimentarse hasta el año 2020. Ya se ha instalado una planta separadora de gas seco y combustibles líquidos complementarios.
Por medio de Vaca Muerta se inició una renovada producción de hidrocarburos, que ha creado un clima de gran optimismo sobre su presente y futuro. Su descubrimiento data del año 1907, cuando al buscar agua potable en Comodoro Rivadavia se descubrió un yacimiento petrolífero de gran significación para aquella época que, según los más destacados especialistas del mundo, es el segundo en cuanto a su máxima relevancia ecuménica. El primero en importancia se localiza en Estados Unidos, también de combustibles no tradicionales.
De esta forma se está dando mayor ritmo a la explotación y en el momento culminante que se espera alcanzar para fines del próximo año se prevé llegar a producir 15 millones de m3/día contando con alrededor de 360 pozos en actividad plena y unas 1.200 fracturas. Dicho proyecto requiere contratar no menos de 4.500 nuevos empleos, de los cuales 3.500 deben ser trabajadores de la construcción y mil petroleros, todos directos, que habrán de triplicarse sumando los que en la zona concurrirán en forma indirecta. Tal impacto movilizará unas mil empresas computando las que proveerán grúas, compresores, arena de fractura, transporte, catering, elementos de seguridad, etcétera.

El programa previsto para los próximos años
A todo lo mencionado se debe agregar un flamante barrio de viviendas equipadas con aire acondicionado para albergar a todas las familias de los referidos operarios. El yacimiento que jugará el rol principal está ubicado muy próximo al de Loma Campana, cuya explotación está a cargo de YPF en sociedad con Chevron, empresa que posee un oleoducto de 12 km que conecta con Vaca Muerta y permite operar en forma complementaria. Cuenta con un personal de 470 tanto de técnicos como operarios y 12 pilotos que atienden diversos bloques con 622 pozos. En total, YPF ya lleva invertidos en el transcurso de los últimos cinco años aproximadamente el equivalente a US$8.400 millones sólo en el área de Vaca Muerta.
Mientras se avanzaba durante el período 2014/17 en dicha explotación, el virtual desplome de los precios internacionales condicionó la producción y, obviamente, ello se sintió con mayor rigor en la región, desalentando no sólo el ritmo sino también la llegada de nuevos inversores y/o empresas especializadas que prefirieron abstenerse “hasta que aclare el panorama”. Por eso el inicio del presente año se advirtió un notorio cambio de actitud, pues ahora se está asfaltando 102 kilómetros con sendas de dos carriles por mano que vinculan a la ciudad de Neuquén con la zona de Añelo, donde está instalada la conducción general de Vaca Muerta.
En dicha localidad, una empresa local ha construido viviendas pues se estima que en apenas un trienio duplicará su población actual de 2.700 a 6.000 habitantes; lo que además atrajo para promover la instalación de uno de los mayores bancos privados, dos grandes supermercados y varios hoteles para estadía prolongada. Ello también explica que fuera la ciudad de Neuquén la sede del Foro de Líderes Empresarios del G20 en la región del Comahue, el titular nacional de Energía anunció un apoyo ilimitado al desarrollo productivo de Vaca Muerta.

De acuerdo con el programa en vías de realización, sólo en la zona de Loma Campana para el año 2024 se ha programado llegar a una producción diaria equivalentes a 100 mil barriles de petróleo para dicho yacimiento que cuenta con 3.200 metros de desarrollo lateral. Fue inicialmente perforado en 37 días y ello se ha presentado como un verdadero récord en la materia incluso erogando un costo de US$6 millones que es muy inferior al incurrido hasta ahora en nuestro país. Las bajas ocurridas en la cotización internacional del petróleo no fueron óbice para que se haya logrado un resultado tan prometedor. Cabe advertir que en todos los casos se lo ha logrado junto a diversos socios internacionales que se registraran varios éxitos al intensificarse la producción.
Los respectivos costos desde fines de 2015 se han reducido en nada menos que 55%, especialmente por la mayor productividad lograda. Tanto los precios internacionales como los cambios introducidos en las políticas económica y energética se hicieron sentir en la más rápida provisión de infraestructura física y servicios complementarios impactaron positivamente y en forma decisiva. Resulta obvio que a medida que avanza la producción toda la región recibe un fuerte y renovado impulso.

El adecuado tratamiento en el mediano plazo
El ministro nacional del ramo afirmó al respecto que los objetivos de mediano plazo no se circunscriben a recuperar en el año 2020 el perdido superávit comercial energético pues calculan que dentro de cinco años lograrán duplicar la producción tanto de petróleo como de gas no convencional; lo cual requerirá convocar a unos 500 mil empleos entre directos e indirectos que convertirán a Vaca Muerta un muy importante polo exportador que habrá de generar por esa vía alrededor de US$15 mil millones adicionales. Si ello se verifica implicará un cambio sustancial que ha de promover al país todo con inusitado éxito.
No sólo por su significado económico-financiero sino, muy especialmente por reanudarse después de 14 años de su interrupción; las exportaciones de gas a Chile aunque se traten de excedentes sólo de carácter estacional ya que la mayor producción constituye un logro que debe valorarse en su real significado.
Ella se intensificará a corto plazo dado que todavía no se ha concluido de construir toda la infraestructura requerida al efecto. Por el momento dichas exportaciones se realizan sólo en los meses de invierno pero cuando se complete el reequipamiento indispensable se podrá extender a todos los meses del año.

Por su parte, el país todavía no se puede prescindir de importar gas natural y licuado para cubrir el incremento invernal de la demanda. Este tipo de operaciones sólo se podrán concretar con excedentes y podrán almacenarse cuando la infraestructura subterránea se inaugure durante el primer trimestre del año próximo.
Hasta que esto suceda, continuarán exigiendo que sean genuinos excedentes de producción y que permitan reducir la disposición de fondos para mantener dicha operatoria. Los contratos respectivos están minuciosamente reglamentados incluso en cuanto a los diversos plazos que pueden extenderse a más de un ejercicio.
La exportación veraniega está subsidiada y existen estímulos concretos para incentivar la baja de costos y/o el incremento de la producción. Se está construyendo a ritmo muy acelerado la infraestructura indispensable para convertir a Vaca Muerta en un centro exportador neto de hidrocarburos para transacciones con los países limítrofes y a todo el hemisferio sur sin requerir subsidios para hacerlo. Ello requiere además que las otras 30 petroleras privadas que operan en el área, incrementen significativamente sus inversiones y se pongan a la altura de la empresa pública líder.

Como es de dominio público, actualmente se está transitando un período fuertemente recesivo y los propios informantes oficiales admiten que ese año el producto bruto interno registrará una caída que han estimado en uno por ciento pero no pocos analistas consideran que será bastante mayor. Por otra parte advierten que en el próximo año, por lo menos durante el primer semestre, no habrá una firme recuperación e incluso existen dudas sobre lo que pueda suceder en el segundo. No obstante en cuanto a la explotación de Vaca Muerta es preferible que continúe sin pausas, pero en el ámbito oficial no se ha logrado un compromiso expreso en tal sentido. Debe advertirse caso contrario implicaría demorar la llegada a su punto de máxima producción que el país y su población está esperando y merecen, lo cual que debe verificarse en los primeros años de la próxima década.

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