Guantánamo desclasificada: los informes revelan sólo una parte de la realidad

Los documentos sobre la prisión estadounidense en territorio cubano revelados por Wikileaks

En miles de páginas de documentos que abarcan desde el año 2002 al 2008 -nunca antes vistos por los medios y el público en general-, el sitio Wikileaks reveló hace pocos días la mentira y la violación de los derechos humanos en la prisión estadounidense de Guantánamo. Uno de los datos más graves corresponde a la detención de 14 menores de edad, sometidos a condiciones infrahumanas de subsistencia. Sólo uno aportó información relevante para la seguridad de Estados Unidos. El resto fue clasificado de nulo y bajo interés para el Pentágono.

El dato cobra relevancia si consideramos que los impulsores de Guantánamo siempre han justificado la necesidad de crear el presidio por el valor de la información que pudiera serles útil para elaborar su estrategia de defensa contra el terrorismo, en una cruzada que creó George W.

Bush después del 11 de septiembre de 2001. Es vox pópuli que la contienda desplegada, no sólo en EEUU sino en otras naciones, contra Osama Bin Laden y su pandilla, se vio ligada de manera directa con los negocios del petróleo de los magnates estadounidenses (quienes hayan visto el documental de Micheal Moore sobre el atentado a las Torres Gemelas sabe de qué estamos hablando).

«No nos consta ninguna razón por la que el detenido haya sido enviado a las instalaciones de Guantánamo». «Lo hemos evaluado como un niño soldado al que los talibanes obligaron a alistarse en sus tropas». «No es miembro de Al Qaeda ni un líder talibán. No supone una amenaza para los intereses de EE UU y de sus aliados». Éstas son algunas de las frases escritas por un alto mando militar de la cárcel de Guantánamo, que se refieren a los 14 menores de edad o a los mayores de 65 años que pasaron  por la base militar estadounidense en la isla de Cuba durante los últimos nueve años.

La detención de menores de edad en una cárcel que EE UU abrió y se mantiene casi una década después al margen de la legalidad, ha causadonumerosas protestas de asociaciones de derechos humanos y abogados penalistas durante estos años. Es difícil cuantificar el número exacto de niños y adolescentes que pasaron por Guantánamo. Además de estos 14 que mencionamos, que tenían menos de 18 años al ingresar (cuatro de ellos, con 15 años o menos), otros diez estaban a punto de cumplir la mayoría de edad o lo acababan de hacer al ser recluidos por razones políticas, encubiertas tras el velo de la “seguridad” nacional. A modo de ejemplo, podemos citar el caso del saudí Amir Jan, que celebró su cumpleaños número 18 dos semanas después de llegar a Guantánamo. Se lo acusa de haber formado parte del movimiento Hebzi Islami, del señor de la guerra afgano Gulbudin Hekmatiar. Según su ficha, a finales de 2002 se ofreció a participar en un trabajo que implicaba «matar a americanos», según el Pentágono. Los afganos suelen llevarse la peor parte en la prisión regenteada por los EEUU. Afganistán ha sido históricamente un escenario de batalla por la dominación del preciado oro negro y, por lo tanto, se convirtió en uno de los blancos clave para el negocio de la guerra.

La realidad es todavía peor
En una entrevista con el diario El País de España, publicada ayer, el director de Reprieve -la organización británica a cargo de la defensa legal de decenas de detenidos en la base-, Clive Stafford Smith, aseguró que aún queda mucho por descubrir de Guantánamo. “Los documentos son solo 1% de los existentes, pero de alguna manera son una especie de destilación de los peores procedimientos. En ellos se ven los abusos a los prisioneros, la falta de fiabilidad de los testimonios y lo naif que son los militares estadounidenses. Las supuestas evidencias de las que hablan son falsas”, afirmó Smith. En ese sentido, consideró que los documentos revelados por Wikileaks muestran cómo militares sin experiencia fabricaron evidencias para justificar la detención y el traslado de cientos de prisioneros a la cárcel. Si bien Smith considera positivo que este material haya salido a la luz, afirmó que “la verdad de Guantánamo es 100 veces peor que lo que aparece en las fichas de Wikileaks”.

Hay quienes consideran que los republicanos utilizan el tema de Guantánamo para dañar la imagen del presidente Barack Obama. Lo cierto es que durante su campaña electoral se comprometió a cerrar esta prisión en su primer año de mandato. La comunidad internacional y los organismos de derechos humanos encendieron entonces una vela y aún esperan el milagro.

El informante

El soldado Bradley Manning es un ex analista de inteligencia y fue acusado de filtrar los documentos confidenciales y secretos del gobierno de EE.UU a Wikileaks. Está preso desde mayo del año pasado, en confinamiento solitario, ahora en el centro de detención naval de Quantico, Virginia. En una contratapa publicada en el diario Página/12, Juan Gelman relata que Manning se encuentra “encerrado 23 horas cada día en una celda de 2 por 4, a principios de este mes fue obligado a permanecer desnudo de pie frente a su celda al menos siete horas, desde las 5 de la mañana”.

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