La actividad de las inmobiliarias rurales cayó hasta 25% interanual pero proyecta recuperación

Según la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, en septiembre pasado la actividad cayó con relación a igual mes de 2017. Para especialistas de Córdoba, la baja fue menor

La actividad de las inmobiliarias rurales cayó 25,32% en septiembre de este año con relación a igual mes del año anterior, mostrando una variación negativa interanual como producto de la inestabilidad del dólar. “La actividad inmobiliaria rural continúa recibiendo coletazos de la incertidumbre en la economía nacional e internacional, por lo cual se torna necesaria una disminución de las variables de riesgo”, dijo en un comunicado a la prensaCarlos Rodríguez Ansorena, director de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), al publicar su Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR).

“La gran volatilidad de la economía, sumada a la creciente incertidumbre política, son factores que afectan negativamente el ánimo del inversor”, fundamenta los resultados del indicador.
Opina en ese sentido, Eberto Gonzalez, inmobiliario de Córdoba con fuerte injerencia en Río Cuarto y sur de Córdoba, quien no obstante, destacó que la caída de la actividad en la zona fue un tanto menor, en torno a 15%.
“Las operaciones continuaron haciéndose, pero en menor medida y con precios menores por hectárea”, dijo, y estimó que en dólares el valor de la hectárea bajó casi 15%.
“Los que han logrado vender es porque han bajado los precios, por el contrario, los que han mantenido los precios no han concretado operaciones”, amplió el especialista.
“Al querer mantener los precios en dólares, la demanda se ha retraído y la oferta es la que debe acomodar los precios”, expresó.

Perspectivas
No obstante, los pronósticos son buenos, en tanto se espera una buena cosecha por las lluvias en la actualidad y por el año de El Niño.
“De la mano de una mejora en la rentabilidad agropecauria y de una esperada y necesaria disminución de las variables de riesgo, el mercado aguarda con expectativas positivas el desarrollo del último trimestre del año”, indican fuentes de la cámara.
Por su parte, Gonzalez considera: “La demanda va a salir a comprar tierras, se sigue trabajando con los valores de los commodities que se han nivelado al valor del dólar, vamos a arrendar campos y estos se verá también en las operaciones inmobiliarias, sobre las que ya se observan consultas por compras de casas y departamentos”.
A propósito de ello, el corredor indicó que, por lo contrario, los arrendamientos se han mantenido constantes, es decir, no ha bajado el nivel de actividad, al tiempo que el precio también se ha mantenido, oscilando hoy en 9.020 quintales la hectárea de soja.

El indicador
El indicador de septiembre es de 31,80 puntos, lo que implica 11,5% menos que el promedio del año 2018 y 25,3% menos al mismo mes del año pasado. El InCAIR se conforma, principalmente, con base en la cantidad de campos ofertados tanto para la compra-venta, como así también para el rubro de alquileres. Otro parámetro utilizado para la medición de la actividad del mercado inmobiliario rural es en base a las operaciones concretadas durante el periodo evaluado.

Textuales
“El movimiento del campo impacta en la compra y venta de casas, ya vemos que se están cerrando operaciones de venta de casas y departamentos en la zona. Somos una región agrícola ganadera y el productor de campo sigue apostando a los inmuebles para revalorizar su capital”, aseguró Gonzalez.

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