Sirios condenados por traficar materias primas para estupefacientes

Se trata de dos hermanos que comerciaban bicarbonato de sodio, lidocaína y manitol, entre otros insumos. Se les impuso la pena de 12 años de prisión. El fiscal había reclamado 14

La Fiscalía General ante el Tribunal Oral Federal (TOF) de Catamarca, a cargo de Rafael Vehils Ruíz, con la colaboración de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) intervino en el debate en el que se condenó a los hermanos Barakat Barakat y Fadel Barakat a las penas de 12 años de prisión, multa e inhabilitación especial por el mismo tiempo de la sanción, como partícipes necesarios del delito de fabricación de estupefacientes agravado por haber intervenido tres o más personas organizadas para cometerlo, en concurso real con almacenamiento de materias primas para la fabricación de estupefacientes.
Durante la pesquisa se estableció que los imputados -de nacionalidad siria- aportaron 25 kilos de lidocaína, dos bolsas de manitol y Analgin DAB10 (dipirona sódica) a una cocina de fabricación de cocaína que funcionaba en una vivienda de la localidad de Icaño, donde en diciembre de 2010 fueron hallados los cuerpos de Hiladia Vallejos y Ángel Chame, quienes habían sido asesinados días antes.
Asimismo, durante el procedimiento realizado en el laboratorio ilícito se secuestró cocaína, acetona, éter sulfurico, ácido clorhídrico, ácido sulfúrico y amoníaco, todos precursores químicos utilizados para la fabricación de estupefacientes.
En tanto, en un inmueble de Salvador Mazza, Salta -en el límite con Bolivia, lugar del último domicilio de los encartados- se encontraron 80 toneladas de bicarbonato de sodio, una materia prima para fabricar cocaína.

En su alegato, el representante del Ministerio Público Fiscal requirió que ambos hombres fueran condenados a de 14 años de prisión, pero el TOF catamarqueño les impuso 12.
Además, ordenó el decomiso de todos los instrumentos y elementos secuestrados en la causa y la destrucción de los estupefacientes.
En su fallo, el juzgador reseñó que los Barakat eran empresarios que desplegaban como actividad principal la exportación e importación de diferentes productos -entre ellos, bicarbonato de sodio- y que desarrollaban sus actividades en una zona estratégica, donde acopiaban aquel insumo para abastecer “a los numerosos compradores que cruzaban desde y hacia la República Pluricultural de Bolivia”.
Teniendo en cuenta la cantidad de bicarbonato de sodio que tenían en su poder los acusados y el resto de las pruebas aportadas al expediente, el tribunal concluyó que lo almacenaban sabiendo que su destino era ser usado como materia prima para la fabricación de cocaína, sea para “estirarla” o para “blanquearla”.

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