Crecieron en Córdoba 25% las denuncias de abuso sexual y 35% las de violencia familiar

El aumento de los casos no va acompañado de un refuerzo presupuestario que permita atender la problemática. Los profesionales reclaman la incorporación de más personal. Ya hubo quejas de víctimas por demoras en ser atendidas.

Por Silvina Bazterrechea – sbazterrechea@comercioyjusticia.info

Los casos de abuso sexual y violencia familiar se han convertido en Córdoba en un fenómeno que parece difícil de contener y que, por el contrario, crece año tras año con cifras que resultan verdaderamente alarmantes.
Según las últimas estadísticas a las que accedió Comercio y Justicia correspondientes a las dos unidades judiciales especializadas que funcionan en el Polo integral de la Mujer, las denuncias por casos de violencia doméstica crecieron 35 por ciento en los últimos dos años. Así, mientras en 2016 -cuando se creó este Centro Integral- el polo recibió 2.860 denuncias, en los 10 meses que transcurrieron de 2018 la cantidad de denuncias trepó a 3.915.
La situación no es mejor cuando se trata de denuncias por abuso sexual. En este último caso, el aumento en la cantidad de sumarios que abrió este año la Unidad Judicial especial, que hoy funciona en el Polo de la Mujer, alcanzó 25% comparando con el mismo período del año pasado. En números, esto implica que hasta el 20 de octubre de este año hubo 1.790 denuncias de abuso contra la integridad sexual en la ciudad de Córdoba.

El crecimiento de este flagelo que afecta- principalmente a las mujeres y niños- ocurre en un contexto delicado porque los recursos destinados a atender a las víctimas de estos delitos son verdaderamente exiguos.
Si promediamos las denuncias de estos últimos 10 meses podemos concluir que el equipo médico del Polo de la Mujer recibe a diario unas 20 víctimas por día, ya se por casos de abuso sexual o violencia doméstica.
Cabe destacar que -además de recibir las denuncias- los profesionales realizan allí la toma de muestras y realizan los primeros peritajes a las víctimas. Muestras que luego se convierten en las pruebas claves que sirven para sustentar una acusación y una eventual condena.

En la práctica diaria, esto significa que cada víctima que es atendida en las unidades judiciales demanda tiempo y una dedicación especial por parte del equipo médico.
Sin embargo, el plantel de personal es escaso y las demoras en la atención de las víctimas se torna, en muchos casos, inevitable.
Frente a esta situación, desde hace meses, las trabajadoras del Polo de la Mujer vienen realizando protestas y manifestaciones en reclamo de más recursos humanos que permitan atender y contener a quienes llegan a las unidades judiciales en situaciones de mucha angustia y dolor.
También temen por el futuro de sus carreras profesionales. Ocurre que, en los últimos meses, se abrieron al menos dos sumarios internos contra el personal médico porque algunas víctimas denunciaron haber pasado muchas horas esperando ser atendidas por un profesional.
Según pudo conocer este medio, el tema ha sido motivo de reuniones entre la Asociación de Empleados del Poder Judicial de Córdoba (AGEPJ), el Ministerio Público Fiscal y miembros del Tribunal Superior de Justicia. Aunque todos admiten el problema y manifiestan su preocupación por el crecimiento en la tasa de denuncias, destacan que el problema es presupuestario.

“Los ingresos están congelados, las carpetas médicas no se cubren y nos dicen que no hay dinero; mientras tanto la sobrecarga laboral está repercutiendo seriamente en la salud del personal”, aseguró a este medio el secretario Adjunto de AGEPJ, Adrián Valán.
Hay que destacar que cuando se inauguró en 2016, el Polo de la Mujer fue presentado como un espacio para reforzar las acciones y luchar contra el maltrato y hacer prevención. Luego de algunos meses de funcionar se sumó la unidad judicial contra la violencia familiar, lo que triplicó el trabajo a los médicos que atendían hasta ese momento solo a víctimas de delitos contra la integridad sexual.
Dicha situación fue motivo de reclamo de los trabajadores que fueron oportunamente reflejados por este medio. Hoy, con prácticamente el mismo personal y pese a las denuncias y protestas reiteradas del personal, la situación en el Polo de la Mujer está más “difícil que nunca”, como afirman desde el gremio de judiciales.
“Esto es una olla a presión que está a punto de estallar”, graficó con preocupación el secretario Adjunto de AGEPJ.

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