Tengo el ERP implementado … ¿Y ahora qué?

Muchas empresas creen que con la puesta en marcha de la herramienta ERP ya están en el final del proceso. Pero una buena práctica, una vez implementado el ERP, es realizar una evaluación para verificar que toda la funcionalidad que se decidió implementar se esté utilizando a pleno y que se hayan logrado los beneficios de negocios que justificaron la decisión de la inversión.

Es la oportunidad de volver a revisar los papeles de las presentaciones del proyecto y el diseño conceptual original, repasar cuáles eran los objetivos de la primera etapa, qué desafíos se habían planteado y analizar cuáles fueron las metas que se cumplieron y cuáles no. Esto debería hacerse una vez que la empresa perciba que el sistema ya está estabilizado, entre los seis y los 12 meses de su implementación.

Los nuevos procesos y el software que lo soporta deberían ahora demostrar su enorme fuerza para democratizar la información en la organización. Si la implementación ha sido exitosa la gente podrá comprobar que comparte los datos y está comunicada con todas las personas que participan en el proceso completo. Los directivos ya no deberían sentirse limitados por la información a la cual tienen acceso sino por su habilidad para sacarle el mejor provecho.

Llega entonces el momento de analizar concretamente cuánto valor aporta el ERP al negocio.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Intuitivamente, ya es posible apreciar las ventajas del ERP. Sin embargo, ¿cuál ha sido el real impacto del cambio en la cuenta de resultados de la empresa?

A partir del estudio de un gran número de casos se fijó un esquema estructurado en el que se clasificaron los beneficios resultantes de la implementación de un ERP. Si bien es cierto que no todas las empresas han obtenido beneficios en todas las dimensiones descriptas, el estudio nos permite situarnos en el contexto de los potenciales beneficios e intentar establecer los objetivos para nuestra decidir a la hora de establecer el retorno de inversión de un proyecto de implementación de un ERP y evaluar sus resultados. Algunos de ellos son:

– Beneficios operacionales: entre ellos se señala una reducción de costos (derivados en general de un mejor manejo de los inventarios y de los recursos productivos); reducción del ciclo abastecimiento a partir de una mejor planificación; mejoras de productividad; en la calidad de los datos y en el servicio al cliente, en términos de calidad del producto, servicio y cumplimiento de plazos de entrega.

– Beneficios gerenciales derivados fundamentalmente de la posibilidad de disponer de información oportuna y de mejor calidad (mejor administración de recursos; mejor toma de decisiones y de eficiencia del control).

– Beneficios estratégicos, ante la posibilidad de disponer de una plataforma informática capaz de adaptarse fácilmente e integrar rápidamente nuevos procesos de negocios (soporta planes de crecimiento presentes y futuros; soporta alianzas, cambios, innovaciones en los negocios; soporta diferenciación de productos; soporta vínculos con los agentes externos; facilita la internacionalización de los negocios y facilita el comercio electrónico).

– Beneficios en la infraestructura de IT, derivados fundamentalmente de la posibilidad de disponer de una platarforma tecnológica con la capacidad de crecer al ritmo que requiere la empresa (escalabilidad), adaptarse a los nuevos requimientos del negocio y a los cambios propios de la tecnología informática (

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