La inteligencia tecnológica: una aliada de la innovación

En la era de la innovación tecnológica, donde se abren campo las empresas a través de sus departamentos de I+D y los investigadores en universidades y laboratorios científicos, no puede faltar la inteligencia tecnológica como orientadora del negocio en desarrollo.
La inteligencia tecnológica es un servicio de información en la toma de decisiones estratégicas y de negocios en el desarrollo y posicionamiento de la tecnología. Permite a las empresas dirigir sus políticas de I+D, alianzas estratégicas, estudios de competencia y conocer el posicionamiento actual y futuro de las tecnologías.
“Es aplicar análisis e interpretar datos que ya existen en fuentes primarias o secundarias, como pueden ser memorias de patentes o artículos científicos. Por su gran volumen, es un trabajo que no lo puede realizar una persona, se utilizan herramientas y software específicos “, indicó a Comercio y Justicia, Alejandro Klecker de Elizalde, director de Clarke, Modet & Cº, líder en propiedad intelectual en países de habla hispana y portuguesa.

El análisis se puede efectuar en información de cualquier tipo, como puede ser escrita, publicada en Internet, a través de imágenes, de origen humano y en innumerables fuentes abiertas que existen.
¿Quiénes aplican inteligencia tecnológica?
Desde el pequeño laboratorio que incursiona en un nuevo desarrollo y necesita saber qué otras entidades están publicando artículos científicos, o bien ya han patentado sobre el tema, hasta las grandes multinacionales que tienen un departamento propio de inteligencia tecnológica.
Aplicar inteligencia tecnológica en las organizaciones evita duplicidad de las inversiones, ayuda a localizar y conocer el modo de operar de los competidores y facilita el hallazgo de socios tecnológicos, según Klecker de Elizalde, quien disertó la semana pasada sobre Información Estratégica de Alto Valor Agregado en el Hotel Quórum de la Ciudad Empresaria.

“A lo largo de la investigación se puede descubrir que el desarrolo ya está patentado o inventado, en ese caso, hay que parar porque se puede estar infringiendo sobre terceros”, explicó el director. La investigación también permite analizar oportunidades: “La tecnología que se desarrolla puede ser vendida a un socio de negocio que cuenta con una patente menos avanzada”, añadió el directivo.
La empresa que cuenta con red de oficinas propias en América Latina, ( En Argentina: Buenos Aires y Córdoba, y próximamente en Rosario) España y Portugal, ofrece un servicio intergal de asesoramiento a la protección de patentes y modelos de utilidad.

Patentar ofrece una ventaja competitiva a través del derecho exclusivo a la explotación industrial y comercial del objeto de la patente. Además, impide que cualquier tercero fabrique, ofrezca, utilice, comercialice o importe la invención, sin consentimiento del titular.
Al respecto, el especialista sugiere a los países latinoamericanos que avanzan en innovaciones tecnológicas, que licencien las patentes para obtener un retorno rápido de la inversión. “Cuando una compañía no tiene masa crítica de investigadores, más del 25 (por ejemplo) no tiene capacidad para seguir innovando por falta de recursos. Encima que son pocos (los investigadores) corren el riesgo de retirarse de la organización”, dijo. “La estrategia más barata es quedarse con la tecnología y la patente, pero autorizar

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