Claves de competencia: políticas y capital humano

Detrás de Buenos Aires y a la par de Rosario, Córdoba se está consolidando como un polo tecnológico para el país. Lo que ya no es novedad, quedó confirmado la semana pasada durante el Primer Congreso de Tecnología de la Información que se desarrolló en el Sheraton Córdoba Hotel de la ciudad y donde disertantes nacionales e internacionales debatieron sobre las tendencias y problemáticas de la industria tecnológica.
Entre múltiples puntos de vista y exposiciones, Comercio y Justicia pudo rescatar algunas conclusiones.
Calidad de recursos humanos y beneficios que atraen a las multinacionales tecnológicas son, entre otros factores, los que predominan a la hora de ubicar a la Argentina como un punto en el mapa tecnológico mundial. No obstante, muy lejos está en el ranking donde se ubica en el puesto 35, según datos arrojados por The Economist Intelligence.
“Según el Foro Económico Mundial, América Latina se ha atrasado respecto a los países asiáticos.

La región ha pasado por crisis económicas mundiales y si bien estamos empezando a crecer a ritmos acelerados (7% Argentina, 5,5% Colombia), China e India crecen al 10%. Cuando uno corre, hay otros que están corriendo 40% más rápido y nos llevan kilómetros”, entendió Gonzalo Ulloa, decano de la Facultad de Ingeniería de Icesi, Colombia.
“Nos falta, pero todo puede ser perfectible”, dijo el presidente del Congreso, Gustavo Nusenovich, quien se mostró satisfecho de que la “temática esté en discusión y sea de agenda tanto para la comunidad, el Gobierno, empresas y universidades argentinas.
l empresario insistió en que “corremos con una importante ventaja” ante otros Estados como es la calidad de Recursos Humanos. No sólo por la formación y educación sino por el E“gen argentino”, al que definió como “una particular forma de encarar los problemas y de resolverlos apelando a la creatividad”.

La revolución tecnológica en la que estamos inmersos deviene de la “demanda de tiempo del consumidor” que genera herramientas y recursos informáticos que se destinen a acortar tiempos y bajar costos. “Un celular por habitante, multiplicación de sitios web, crecimiento de checking aéreos, penetración de banda ancha en los hogares, son algunos de los tópicos que describen la revolución”, aseguró Nusenovich.
El panorama obliga a las empresas y a la comunidad a estar en línea con los vertiginosos cambios, y al Estado, a encarar políticas a largo plazo que conduzcan la sociedad del conocimiento y que posicionen a la tecnología como una industria nacional y de exportación.

“A las moscas no se las atrae con vinagre sino con miel”, dijo Ulloa sobre el personal

Argentina está muy por detrás de los países asiáticos en desarrollo de tecnología de la información; no obstante, hoy es vista por empresas informáticas internacionales como un lugar “atractivo” para diversificar sus soluciones y extender sus mercados. A su vez, desde Córdoba, numerosas desarrolladoras de software ya exportan sus servicios y otras cuentan con sedes de atención en Chile, México o Brasil.
Más allá de la soja y del biocombustible, la política tecnológica debe ocupar un

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