Hoteleros y gastronómicos de Córdoba se recuperan a paso lento mientras batallan contra pasivos y la baja rentabilidad

Ambos sectores demandan una pronta activación de los vuelos internacionales desde y hacia el Aeropuerto de Córdoba, así como la continuidad de la ayuda estatal y una reforma tributaria y laboral.

Por Carolina Brenner – cbrenner@comercioyjusticia.info

A poco más de un año y medio del inicio de la pandemia, los sectores hotelero y gastronómico de Córdoba siguen siendo uno de los más abatidos por la crisis económica provocada por el cese de actividades (casi 10 meses, en el primer caso, y seis meses, en el segundo).

Pese a ello, empresarios y referentes de ambas industrias tienen buenas expectativas para la próxima temporada de verano, aunque estiman que la recuperación total del sector podría demandar más de dos años.

Luego de un largo período de cierres y restricciones a causa de las medidas sanitarias adoptadas para evitar el contagio de covid-19, y con el anuncio de  nuevas flexibilizaciones como la ampliación de la franja horaria y el aumento del aforo en el caso de los bares y restaurantes, los establecimientos sólo piensan en poder trabajar de nuevo y que “vuelva a girar la rueda”, es decir, que se empiecen a cubrir muchos pasivos que se han acumulado durante el tiempo de inactividad. Así lo declaró a Comercio y Justicia Fernando Faraco, director de la Asociación Empresaria Gastronómica Hotelera de Córdoba.

Según el directivo, antes de la pandemia, se contabilizaban en la ciudad de Córdoba 11 mil camas, mientras que hoy son apenas siete mil, lo que implica una baja de más de 35% de plazas hoteleras. 

“Ante esta situación creemos que es fundamental que el Estado siga apoyando a uno de los sectores más golpeados por la pandemia, que además se caracteriza por contar con grandes infraestructuras en hotelería y otras más chicas en lo que atañe a la gastronomía, pero que también genera inversiones importantes que son difíciles de sostener”, consideró Faraco.

“Puntualmente y como somos una parte importante de las pequeñas y medianas empresas de esta provincia. Seguimos demandando una reforma tributaria, ya que no se puede pagar la cantidad de impuestos que se exigen actualmente, así como una reforma laboral para poder dar más trabajo. Es la columna vertebral de toda esta maquinaria, sumamente necesaria para continuar invirtiendo”, expresó Faraco.

“Nuestro sector exige al gobierno dos cuestiones primordiales: producción y trabajo. Para el primero se necesitan créditos para poder continuar con las inversiones, mientras que en el segundo punto urge revisar la alta carga impositiva y previsional que se le exige a nuestros empresarios”, agregó Fernando Desbots, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica, entidad que representa a doce mil establecimientos hoteleros y gastronómicos y 450 mil trabajadores.

Pese a estas circunstancias, los referentes sostienen que las perspectivas para el mediano y largo plazo son buenas. “En cuanto a los meses venideros, puede haber una luz de esperanza teniendo en cuenta las nuevas aperturas, pero necesitamos una habilitación definitiva del hub aéreo del Aeropuerto de Córdoba (N. de la R.: hace unos días se habilitó al aeropuerto Ambrosio Taravella como corredor seguro para recibir vuelos de Brasil). Concretamente la recuperación de los vuelos internacionales para poder volver a trabajar con el flujo de visitantes provenientes, aunque sea, de los países limítrofes como Paraguay, Chile y Uruguay, lo cual es indispensable para potenciar y ver con más claridad el futuro”, comentó Faraco.

Asimismo, Desbots coincidió: “Estamos a la espera de la apertura de fronteras para el turismo extranjero, lo que afectó gravemente a la hotelería, sobre todo a la más categorizada -incluso ocasionó el cierre de muchos hoteles de cuatro y cinco estrellas- así como impactó en el turismo corporativo de eventos, congresos, ferias y convenciones, que todavía no repunta”.

Desafíos

Ya con menos restricciones, la anunciada apertura de fronteras para el ingreso de turismo internacional, la habilitación del aeropuerto de Córdoba como corredor sanitario, así como la liberación del cupo de pasajeros que ingresan al país vía aérea, entre otras medidas que se vienen tomando en los últimos días a raíz del incremento de la población vacunada y la constante baja de casos de coronavirus en el país, el sector se plantea nuevos desafíos. 

“El futuro tiene muchos desafíos que tienen que ver con el cuidado, el apoyo por nuestra parte de los entes públicos respecto al cumplimiento de los protocolos de bioseguridad para que nuestro destino sea elegido. Córdoba tiene un sello de calidad poscovid, y es muy importante poder llevar adelante y cumplir con estas prácticas”, explicó Faraco.

Asimismo, el directivo aseguró que la perspectiva para 2022 es de crecimiento, luego de poder cubrir todos los pasivos que se acumularon durante la pandemia, lo cual consideró como un proceso lento que va a llevar mucho tiempo. Así, insistió en que las prioridades van a tener que focalizarse en eso y la ayuda del Estado “va a tener que continuar”.

“A corto plazo, creemos que la temporada de verano próxima va a ser buena, porque la gente todavía no va a viajar al exterior, ya sea por cuidados o por miedo a quedar varados, aunque esto ya casi está lejos de pasar. Esta tendencia va a potenciar mucho el turismo interno”, reveló el empresario.

Asimismo, Faraco destacó respecto a la reanudación de vuelos internacionales desde Córdoba, que esperan que se recupere rápidamente reserva de extranjeros en hoteles de la ciudad y el turismo corporativo. “Eso va a llevar un largo tiempo”, destacó sobre el último ítem.

En cuanto al programa PreViaje, lanzado por el Ministerio de Turismo de la Nación en su segunda edición para incentivar las compras anticipadas para los próximos meses, el vocero opinó: “Ha servido para las agencias de viajes y el resto de las empresas vinculadas al turismo. Igualmente, no ha impactado tanto en la demanda directa de hoteles pero sí funciona como una buena acción para tener más seguridad en cuanto a reservas y ocupación”. 

Haciendo un bosquejo de cómo serán los próximos años, los referentes destacaron que es “muy difícil” plantear un plazo de recuperación del sector. “Calculamos un muy largo plazo para revertir la situación. Recuperación total no va haber, sino que será una nueva forma de turismo que no creo que se avizore en menos de dos años”, auguró.

Respecto al nuevo perfil del huésped pospandémico, referentes del rubro sostienen que el pasajero se ha vuelto más cuidadoso, con mayor exigencia de ser protegido por el establecimiento hotelero donde se hospeda. Además, según la Organización Mundial del Turismo, se potenció el llamado turismo de experiencia o emociones, que también se vincula con factores como el cuidado y la protección. 

Optimismo en la gastronomía

En estos últimos meses, la gastronomía de Córdoba viene repuntando y está teniendo un buen nivel de movimiento tanto en restaurantes como bares. “Si bien las estructuras son más chicas y han estado cerradas menos tiempo que los hoteles, es necesario seguir trabajando para cubrir las deudas acumuladas”, comentó Faracco.

Según datos de la asociación, en la ciudad cerraron tres de cada 10 de bares y restaurantes y se recuperó un 10% de aperturas

“Aún no tenemos cubierta ni la media de lo que había antes de la pandemia. Aunque hay gente que está invirtiendo en nuevos desarrollos gastronómicos, aún falta mucho para volver a la oferta que se tenía hace un año y medio.“Hay muchos restaurantes que abrieron y eran proyectos prepandémicos, y otros que se reconvirtieron, cambiaron de nombre o de dueños, pero aún hay muchos más cierres que aperturas y todavía hay gente que no cerró pero está complicada económicamente”, dijo Gabino Escribano, presidente de la Cámara de bares y restaurantes de Córdoba.

Aun así, afirmó que el sector es optimista y consideró que se transita en una etapa de recuperación, pudiendo afrontar los pasivos acumulados en el último año y medio de pandemia. “La gente tiene ganas de salir, juntarse y hay buena demanda. El problema, como siempre, es la inflación y los costos elevados que debemos afrontar y que no se pueden trasladar a los precios”, comentó Gabino Escribano.

El titular de la cámara de bares y restaurantes consideró una fortuna que los establecimientos gastronómicos estén cerca de los niveles de ocupación prepandemia. Destacó que la flexibilización de las restricciones y la posibilidad de utilizar más espacio al aire libre (“Incluso hace que quede más linda la ciudad”, afirmó) colabora para impulsar la recuperación. 

“Así y todo, creo hay gente que todavía no quiere estar en lugares cerrados, sobre todo los mayores, que prefieren ocupar las mesas en el exterior. En cambio, a los más jóvenes les da lo mismo y no les molesta tanto”, comentó Escribano. 

“Nadie hubiera pensado que íbamos a llegar a estar casi un año sin trabajar, lo cual fue muy duro. Quedaron muchos locales en el camino pero se están empezando a abrir otros. Tenemos buenas expectativas, la gente no puede viajar tanto a otros países y tiene más recursos para disfrutar de la ciudad donde vive y los lugares hermosos que tiene nuestro país”, agregó. 

El sector se encuentra con una crisis de rentabilidad que viene bajando desde hace más de ocho años, incluso antes de la pandemia. “Es otro desafío que debemos afrontar, el cual se hace difícil porque la gente tiene cada vez menor poder adquisitivo, los costos suben y no es posible trasladarlos a los precios”, explicó el empresario.

Consultado sobre la demanda de medidas por parte de los gobiernos provinciales y nacionales, Escribano destacó que este año la ayuda estatal fue escasa, incluso menor a la que recibió el sector en 2020.

Vale recordar que en el ámbito nacional se perdieron 180 mil puestos de trabajo en todo el sector gastronómico. 

“El último fin de semana largo fue muy bueno y si esto sigue bien encaminado, creo que a mediados del año que viene ya vamos a estar mejor acomodados”, auguró. 

Según el empresario, el sector todavía se enfrenta a pasivos que no pudo cubrir en su momento, y a un alto nivel de deuda impositiva como el aporte de patronales que era “imposible de cumplir” con el negocio cerrado. Sobre este punto aún está abierta la negociación con los gremios.

“Nosotros compartimos el planteo del sector hotelero, aunque ellos estén más complicados que los gastronómicos, sobre todo los establecimientos de mayor categoría”, remarcó Escribano.

Consultado sobre las nuevas tendencias y costumbres que trajo este contexto, el empresario destacó que algo “positivo” que trajo la pandemia es que la gente quiere asegurar su lugar, sobre todo los fines de semana, lo que hace que se trabaje mucho con reserva. También, que se salga más temprano y que la gente esté más dispuesta a consumir y salir más que antes. El tiempo de confinamiento es un factor clave para esta conducta.

En cuanto al gasto promedio, según Escribano se observa una pérdida del poder adquisitivo a lo que se le suma la inflación, sobre todo en lo que se refiere a alimentos y bebidas. Incluso afirmó que hay algo de desabastecimiento. A modo de ejemplo sostuvo que es difícil conseguir champagne o vinos porque hay falta de botellas. Además hay insumos importados que no están llegando al país, lo cual genera una suba de precios y repercute directamente en el sector.

Finalmente, el empresario concluyó: “Argentina tiene un problema para conseguir dólares para equilibrar la balanza comercial y el turismo es un claro generador de esa divisa. Esperemos que el Gobierno nacional se dé cuenta que hay que abrir las fronteras, evidentemente con los cuidados pertinentes, y dejar que ingrese ese dinero. Hoy estamos muy competitivos para mercados como Brasil, Chile, Paraguay y hasta Bolivia”.

Al igual que los hoteleros, el sector gastronómico también sufre la falta de movimiento del Aeropuerto de Córdoba, fundamental sobre todo para movilizar el turismo de convenciones y eventos y llenar los restaurantes de alta gama.

“Hasta que no vuelva ese movimiento, la situación seguirá siendo difícil. Lo peor y contradictorio es que la ciudad de Córdoba está preparada para recibir este segmento y la municipalidad está haciendo muchas inversiones en turismo y trabajando muy bien para posicionar el destino, pero sin el aeropuerto no se van a poder ver los resultados que deberíamos estar percibiendo”, cerró Gabino Escribano.

Preocupa la iniciativa de legislar comités mixtos laborales

La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) se pronunció preocupada por la reciente iniciativa de legislar comités mixtos laborales.

En un comunicado, la entidad remarcó que reconoce la importancia de la seguridad e higiene laboral, y, en ese sentido, desde hace años viene trabajando intensamente en la comisión cuatripartita, que integran las Entidades gremiales representativas de empleadores y trabajadores (Uthgra), junto a la Unión de Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (UART) y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). 

En su desarrollo, por consenso, se han generado manuales de buenas prácticas para tareas específicas, protocolos en diversas etapas de la pandemia de covid-19, material informativo, capacitaciones, aulas virtuales y estadísticas dinámicas, entre otras acciones, las cuales continúan en pleno funcionamiento, en el marco de los Programas Nacionales de Prevención por Rama de Actividad (Pro.Na.Pre).

Esta actividad es permanentemente difundida mediante acciones de información y capacitación a empleadores y trabajadores en establecimientos hoteleros y gastronómicos, en diferente formato o magnitud, tanto por Fehgra y sus filiales que la conforman en todo el país, como por Uthgra.

En este marco, la Federación advirtió: “Generar comités mixtos con la funcionalidad que la iniciativa observada busca implementar, de alcance obligatorio y profuso marco regulatorio, resulta sobreabundante e inadecuado para esta actividad de servicios, más allá de los mayores costos, ineficiencias, mermas de productividad, rigideces y burocracia, que el sector no se encuentra en absoluto en condiciones de asimilar”.

“La hotelería y la gastronomía se encuentran entre las actividades que más vienen sufriendo las consecuencias de la pandemia de covid-19, ya que han transitado los más prolongados periodos de cierres totales, así como numerosas, diferentes y sucesivas restricciones (áreas de negocio, horarios autorizados, aforos, etc.), lo que ha provocado el cese de actividades y/o cierre definitivo de una gran cantidad de establecimientos en todas las ramas de servicio y categorías”, remarcaron integrantes de la entidad.

Actualmente, el sector está procurando reiniciar de a poco la actividad, arrastrando importantes deudas de distinta naturaleza, con numeroso personal aún alcanzado por regímenes de suspensiones (Art.223 bis LCT). Es por ello que la federación de hoteleros y gastronómicos consideró que “distraer” al empresario, empleador o, en muchos casos, al emprendedor de las múltiples preocupaciones que debe atender en pos de la sustentabilidad del establecimiento, pago de salarios y proveedores, es “ajeno por completo” a la situación del sector.

La federación entiende que todos los actores sociales deben abocarse al sostenimiento del empleo y procurar la implementación de medidas tendientes a su crecimiento en entornos de “calidad y formalidad”, y no a la multiplicación e intensificación de fórmulas que, con independencia de sus denominaciones y “loables objetivos” puedan terminar desvirtuándose y causando efectos “contrarios e indeseados”.

Finalmente, Fehgra ratificó la firme vocación por continuar trabajando en el ámbito de las comisiones sectoriales, integradas junto a la entidad gremial Uthgra, las aseguradoras de Riesgos del Trabajo y Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación.

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