El desarrollo en un contexto de inestabilidad

Para Paola Suárez, presidente de la Asociación de Productores Audiovisuales de Córdoba (Apac), mejorar contenidos y formas de producción, además de que el Estado ofrezca incentivos fiscales para quienes filmen en el país, son algunos de los desafíos importantes en la actualidad del sector.

Por Luz Saint Phat / lsaintphat@comercioyjusticia.info

En un contexto global en el que la imagen es protagonista de gran parte de los contenidos que se consumen diariamente mediante las distintas pantallas, el sector de la industria audiovisual de Córdoba tiene actualmente una enorme oportunidad para su desarrollo y consolidación como polo de referencia en el país.
Los desafíos que se plantean para los próximos cuatro años, las principales demandas de políticas públicas que se necesitan para fortalecer el rubro y algunas consideraciones sobre el escenario internacional y regional fueron parte de un diálogo que Comercio y Justicia mantuvo con Paola Suárez, presidente de la Asociación de Productores Audiovisuales de Córdoba (Apac).

– ¿Cuáles son los principales desafíos para el sector en los próximos cuatro años?
– Me parece importante tomar en cuenta las distintas etapas por las que ha atravesado la industria audiovisual en Córdoba. Existió una época fundacional en los años 70 con el inicio de la Escuela de Cine. Después llegó la dictadura y, más adelante, en la democracia, se recuperó la escuela. En ese momento existió todo un impulso para generar contenidos, que entonces era básicamente cine. Después, la escuela cobró fuerza. A partir de 2007, se comenzó a producir un nuevo cine cordobés. No solamente por la forma sino también porque se comenzaron a realizar producciones más industriales, financiadas por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), con apoyo del Gobierno de la Provincia mediante el programa de aportes reintegrables.

Esto fue el puntapié inicial de lo que después de convirtió en el programa de fomento que ahora tenemos. Es importante destacar en este sentido que la Ley de Fomento y Promoción para la Industria Audiovisual que tenemos en la provincia toma en cuenta las dos dimensiones de las producciones: cultural e industrial. Para nosotros, como sector, no resiste mucho al análisis la separación entre cultura e industria, porque no creemos que producir de esta manera signifique que perdamos calidad artística. Entonces, sobre esta base de desarrollo, creo que para los próximos cuatro años el desafío sigue siendo subir la vara en todo nivel. Por ejemplo, a los contenidos e historias que contamos es importante pensarlas en términos de diversidad, no porque ahora haya que producir solamente sobre género, sino que esto tiene que ver con una perspectiva que permita entender cómo posicionamos a las mujeres y a las disidencias delante y detrás de cámara.

“La inestabilidad económica
de Argentina hace muy difícil
la previsión. Para armar un
esquema para 2021, no sabemos
a cuánto va a estar el dólar”

En el ámbito industrial, otro ejemplo, creo que nos enfrentamos al desafío de pensar desde la innovación en cuestiones tecnológicas y en las metodologías de hacer y producir. En este sentido, creo que hoy Córdoba tiene una impronta interesante y está posicionada como uno de los polos más grandes de producción del país, con un fondo de fomento genuino que nos aporta financiamiento y que nos ayuda a traer inversiones. Por eso considero que es importante que el sector audiovisual sea parte de la Ley de la Economía del Conocimiento. Es un rubro que va a ser muy beneficiado por esa ley, entendiendo que antes solamente era para el sector del software. Con este impulso, también entiendo que en los próximos diez años hay que llegar a generar un volumen de empleo importante. Un desafío más que ya estamos cumpliendo es que este año conformamos el Clúster de la Industria Audiovisual de Córdoba (Ciac), que representa al sector de los empresarios, al de los trabajadores y al de los productores independientes. Estamos pensando en el trabajo conjunto entre el sector público, el privado y el académico, lo cual es fundamental para el desarrollo de esta industria.

– ¿Qué políticas públicas cree que son importantes de implementar para afrontar estos desafíos?
La principal demanda es para implementar en el ámbito nacional y está referida con nuestra salida al mundo y la internacionalización de nuestra industria. Nosotros miramos mucho lo que sucede en la región, donde existen programas muy agresivos de incentivos fiscales para atraer rodajes. Uruguay, por ejemplo, tiene un sistema en el que se devuelve hasta 30% del dinero invertido en un lugar donde se graba. Entonces, hay muchas producciones que eligen ese país. Lo mismo sucede con Colombia y con Brasil, que también tienen un sistema parecido. Entonces, requerimos de una política pública con un sistema de incentivos fiscales que permitan atraer inversores a Argentina y también a Córdoba.

– ¿Cómo incide la situación actual de la región en lo económico y lo político en el rubro?
Como puede pasar con otros rubros, obviamente la situación nos afecta. Hoy, por ejemplo, nosotros tenemos una coproducción con Brasil y el hecho de que ese país esté tan convulsionado políticamente hace que todo sea más complejo y que las reglas de juego vayan cambiando todo el tiempo. También veníamos coproduciendo con Chile y la situación política hace complejo el proceso. Por otro lado, la inestabilidad económica de Argentina también hace muy difícil la previsión. Para armar un esquema económico-financiero para 2021, teniendo en cuenta que nuestros procesos de desarrollo son muy largos, no sabemos a cuánto va a estar el dólar. Pero igualmente hay que considerar una cuestión más concreta que es que cada vez hay más demanda de contenido audiovisual y allí hay un gran desafío en sostenerse en estos momentos coyunturales de crisis, pero hay oportunidad porque cada vez se demanda más contenido audiovisual.

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