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Los argentinos gastan más dinero de “su bolsillo” en las consultas de salud mental y odontología

El 7 de abril de cada año se conmemora el Día Mundial de la Salud. En esta ocasión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) eligió como tópico la cobertura sanitaria universal (CSU). Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

En este marco, cobran valor las investigaciones y estudios que develan los obstáculos que impiden que la población en general acceda a los servicios sanitarios. Al respecto, un artículo publicado en diciembre de 2015 en la revista de Salud Pública de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) es revelador y muestra las dificultades económicas que se presentan al momento de acceder a los servicios de los distintos profesionales de la salud.

El principal hallazgo del texto titulado ”Diferentes obstáculos financieros en la consulta con profesionales de la salud en Argentina” es determinante: en el país, quienes consultan con un odontólogo o con un psicólogo/psiquiatra deben “gastar más dinero de su bolsillo” que quienes se atienden en otros tipos de especialidades. “El principal motivo que explica estos gastos diferenciales es la distinta cobertura que el sistema argentino brinda a la consulta con profesionales”, dice el resumen ejecutivo de la publicación.

Esta investigación fue desarrollada por Matías Salvador Ballesteros, quien es licenciado en Sociología y magíster en Investigación en Ciencias Sociales. Además, al momento del estudio, era becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Cientí- ficas y Técnicas (Conicet). El trabajo está basado en la Encuesta de Utilización y Gastos en Servicios de Salud realizada en el año 2010 de forma conjunta por el Centro de Opinión Pública (Cedop) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación.

“El acceso y los patrones de utilización de los servicios de salud son una de las formas en que se expresa la desigualdad social ante los procesos de salud-enfermedad-atención/cuidado. En el caso de Argentina, el acceso a los servicios de salud asume características particulares, ya que cuenta con un sistema de salud fuertemente segmentado fragmentado y heterogéneo. Ello genera que el tipo de cobertura, el acceso y los obstáculos que la población tiene que atravesar para poder utilizar los servicios dependa en gran medida de sus características socioeconómicas, así como de factores territoriales vinculados con su lugar de residencia”, dice el documento consultado.

En tanto, en el marco de referencia del trabajo, se entiende la accesibilidad como “una función de la relación entre los obstáculos en la búsqueda y obtención de atención -generados por la organización de los servicios de salud- y las capacidades o recursos de la población para superar esos obstáculos, en el contexto de los recursos disponibles en una zona”, dice el artículo de la revista de la UNC.

Principales resultados
Entre los hallazgos del estudio, el investigador observa que “es muy diferente el gasto de bolsillo por mes que se le destina a la consulta con los distintos profesionales, entre quienes se atienden con alguno de ellos”. “Mientras que 70,1% de los que concurrieron al médico no han tenido que pagar la/s consulta/s, este porcentaje representa menos de la mitad de quienes han consultado con los otros profesionales (47,8% de los que consultaron con un odontólogo y 41,5% de los que consultaron con un psicólogo-psiquiatra)”, agrega.

“Pero además, se observa que entre quienes debieron pagar, la población que consulta con el médico es la que en mayor proporción paga menos dinero, mientras que la que consulta con el psicólogo o psiquiatra es la que en mayor proporción paga más dinero”, advierte el texto. “El mayor gasto de bolsillo en la consulta con el psicólogo y el menor gasto en la consulta con el médico, entre quienes recurren a estos profesionales, se debe a diversos motivos. Por un lado, la mayor cobertura del sistema de salud en la consulta con el médico explica que sea más alto el porcentaje de población que no paga de su bolsillo”, indica.

“La consulta con el médico es la que en mayor proporción está cubierta en su totalidad por una obra social o empresa prepaga (46,7%) y por el subsistema público (21,1%), mientras que la consulta con el psicólogo o psiquiatra es la que en menor proporción está cubierta en su totalidad por estos subsistemas (22,3% por las obras sociales o prepagas y 11,3% por el subsistema pú- blico)”, señala la investigación. “Como contrapartida, es la consulta con el psicólogo o psiquiatra en la que en mayor medida el paciente debe hacerse cargo de la totalidad del costo (40,2%), mientras que es en la consulta médica la que en menor medida (12,8%)”, detalla. Mientras, “los porcentajes de financiamiento de la consulta con el odontólogo se encuentran entre medio de los porcentajes del financiamiento de los otros profesionales (29,8% cubiertos en su totalidad por una obra social o prepaga, 15,3% en su totalidad por el subsistema público y 32,2% en su totalidad por el paciente)”.

Discusiones
Con relación a los números que muestra el estudio, es posible señalar la necesidad de que se incremente la oferta pública y gratuita de servicios de salud mental y odontología, lo cual permitiría disminuir los obstáculos financieros que impiden el acceso de la población a estas prácticas médicas. “También que es importante una política activa para que estos servicios tengan una mejor cobertura por parte de las obras sociales y las prepagas. Los datos muestran que gran parte de la población afiliada paga los costos de estas consultas por fuera de los servicios que brindan los seguros de salud”, advierte el artículo. “Disminuir la necesidad de realizar pagos ‘de bolsillo’ en la consulta con estos profesionales no sólo permitiría aumentar el nivel de accesibilidad, sino que permitiría aumentar la equidad en el acceso”, explica Ballesteros.
“Esto es así ya que mientras mayores son los obstáculos financieros que el sistema genera para poder acceder a los distintos servicios, en mayor medida la utilización de los servicios va a depender de los recursos de la población y en menor medida de sus necesidades”, concluye el artículo publicado en la revista

Material y método de estudio

– Utiliza el método de análisis de datos cuantitativos secundarios.

– La fuente de información es la Encuesta de Utilización y Gasto en Servicios de Salud (EUGSS) del año 2010. Fue desarrollada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (Cedop) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de la Salud de la Nación.

– La encuesta se basó en una muestra probabilística estratificada multietápica que permite realizar estimaciones sobre toda la población del país. Según precisa el artículo, la muestra quedó integrada por 3.128 casos. Específicamente, en este estudio se recortó el universo de la población adulta mayor de 18 años.

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