Home  >   Destinos   >   Un recorrido de norte a sur de Perú a lo largo de cinco platos imperdibles

Un recorrido de norte a sur de Perú a lo largo de cinco platos imperdibles

La cocina peruana, legado invaluable de innúmeras generaciones, representa una mezcla de culturas en la que converge la gran variedad de materias primas de cada una de las distintas regiones de ese país

Una de los mejores medios para conocer y adentrarse en una cultura son sus comidas. En el caso de Perú, esta modalidad resulta una obligación pues ese país tiene una de las mejores propuestas gastronómicas de Latinoamérica y el mundo.
Cada región tiene un plato simbólico y referente creado sobre la base de sus materias primas autóctonas.
En la siguiente selección, se distinguen cinco especialidades imperdibles para recorrer esta nación de norte a sur.

Saborear Piura y Tumbes a través del cebichito
El cebiche es, sin dudas, el representante gastronómico peruano más reconocido en el ámbito internacional. Motivo de orgullo y símbolo de identidad nacional. Su origen se remonta, incluso, a la era anterior a los incas, durante la época de los moche. Esta civilización, que vivió hace más de dos mil años, preparaba el pescado fresco con el jugo de tumbo, una fruta local. Luego, los incas comenzaron a macerarlo con chicha y recién con la llegada de los españoles aparecieron el limón y la cebolla.
Hoy en día, este plato marino está integrado principalmente con trozos de pescado, cebolla, ají, jugo de limón y sal. Sin embargo, dependiendo de la presentación, se le puede agregar camote, choclo, cancha serrana y algas marinas (yuyo).
Las ciudades Piura y Tumbes son reconocidas entre los turistas internacionales por ser puntos importantes para conectar con las paradisiacas playas del norte. Gracias a su cercanía al mar, las ciudades han desarrollado una especialización del cebiche y. si bien cada una de ellas le agrega un insumo local, una de las más recomendadas es el “cebichito con zarandaja” (tipo de frijol).

Lima: “Por la causa peruana”
La capital peruana ocupa un lugar central en la gastronomía mundial y, principalmente, en Sudamérica. Lima es el punto de encuentro de todo Perú, un crisol de cocinas enriquecido por el flujo histórico de migrantes y productos provenientes de otras regiones del interior y del extranjero. Hoy, en la ciudad existen restaurantes con propuestas que nutren de los sabores y saberes de todo el mundo.
El elegido en este caso es la causa limeña. Su ingrediente principal es una de las variedades de papa amarilla (Perú tiene más de 4.000 variedades de papa y, globalmente, es considerado el primer país en biodiversidad de papas), mayonesa, ají amarillo, huevo, limón y se puede rellenar con pollo o atún. Existen diversas variantes de este plato y todas ellas son exquisitas.
Hay diferentes teorías sobre su origen. Algunos sostienen que surgió en las épocas precolombinas ya que su nombre podría derivar de la palabra quechua kawsay que significa “sustento”; para otros, en cambio, está más vinculado a las luchas independentistas y patrióticas. Sí está comprobado históricamente que, durante la campaña del general San Martín, las mujeres vendían este plato para recaudar fondos.

Iquitos: un juane en cada esquina
Cada 24 de junio la ciudad selvática de Iquitos se transforma en una fiesta para celebrar el Día de San Juan. Justamente de esta celebración surge este plato tan especial: el juane. Su nombre se debe a que su presentación representa la cabeza decapitada de San Juan Bautista. La historia bíblica del santo decapitado por el rey Herodes fue inculcada por los españoles conquistadores y se transformó así en una tradición.
Su base es el arroz y lleva palillo, gallina, aceitunas y huevos, todo envuelto en hojas de bijao (el cual debe estar hervido previa envoltura). Algunos historiadores aseguran que el plato no es más que la antigua costumbre de los amazónicos que llevaban sus alimentos en hojas.
Lo cierto es que tiene un sabor tan agradable que no sólo quedó relegado exclusivamente para el 24 de junio sino que lo sirven en cada cuadra durante todos los días del año, incluso con diferentes variedades. Algunos son elaborados y comercializados desde las viviendas particulares.

El chiri ucho: otra forma de conocer Cusco
Cusco fue la capital del Imperio incaico y, como tal, es una de las ciudades más turísticas de Perú. Anualmente llegan miles de turistas para recorrer su enorme patrimonio cultural, disfrutar de sus pintorescas callejuelas, monumentos y barrios, además de, por supuesto, degustar la exquisita gastronomía andina.
El plato tradicional o de bandera de Cusco es de origen quechua y se llama chiri uchu, que significa “ají frío”. Según los historiadores, los incas lo comían y los españoles también lo tomaron por su sabor y lo impusieron durante la festividad del Corpus Christi.
La preparación combina ingredientes de la costa, la sierra y la selva del Perú haciéndolo casi nacional. Lleva gallina, zanahoria, huacatay, chorizos, queso fresco, rocoto, poro, cochayuto (algas) y pimienta. Aunque resulta difícil de imitar, es muy fácil de saborear.

Arequipa: el rocoto relleno
Arequipa, conocida como la Ciudad Blanca, ofrece a sus visitantes una experiencia moderna pero combinada con las costumbres ancestrales de su región. Sus habitantes tienen una de las más reconocidas gastronomías del Perú y la región y sus especialidades se pueden degustar en las llamadas “picanterías”. Para saber qué son, es necesario conocer su origen que se remonta a las tabernas de chicha, una bebida a base de maíz fermentado. Estos espacios han perdurado hasta nuestros días por más de 400 años y en sus cartas es posible encontrar la cocina peruana tradicional, donde se destaca el rocoto relleno, el chupe (sopa), el cerdo y el cuy .
El rocoto relleno está elaborado justamente a base de rocoto, un fruto muy picante similar al ají y del tamaño de una manzana. Es utilizado tanto como entrada como plato principal, y se rellena con carne, aceituna, queso, porotos y gran cantidad de aderezos. Este platillo es posible encontrarlo en las más de 80 picanterías que tiene la ciudad de Arequipa que cuentan con el sello de Patrimonio Cultural de la Nación.

Hoteles exóticos

Entre los hoteles más exóticos y recomendados del Perú se destacan los siguientes:

– Skylodge Adventure Suites (Valle Sagrado)
Ubicado en Urubamba, valle sagrado de los incas, este hotel cápsula llama la atención a los turistas por estar colgado a 400 metros de altura. Está compuesto de tres módulos de habitaciones que tienen capacidad para cuatro personas cada uno, y un cuarto más redondo donde es posible desayunar y cenar. Para llegar hay dos opciones: la vía ferrata (subir con mosquetones y arneses) o caminando dos horas pasando por un circuito de ziplines.

– Hotel B (Lima)
Este hotel boutique es único no sólo por su ubicación, en el barrio bohemio de Barranco, sino especialmente por su arquitectura. Funcionó como la mansión de verano de la adinerada familia García Bedoya, cuenta con su propia exposición de arte y está comunicado de forma directa con la Galería Lucía de la Puente.

– Dormir en un crucero
Dormir en un crucero que navega el río Amazonas es una gran experiencia. Son embarcaciones pequeñas de no más de 30 habitaciones y ofrecen actividades para apreciar la flora y fauna del lugar acompañados por guías.

– Ecocamps (Salkantay)
Para los fanáticos del gampling, campings de lujo, sustentables y ecológicos que alojan a sus huéspedes en cápsulas o “domos” con todas las comodidades, el país cuenta con cinco ecocamps ubicados en la ruta a la Ciudadela de Machu Picchu por el camino de Salkantay.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *