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Nueva York, desde todas sus aristas

Desde el aire, por tierra o agua, esta megaciudad se muestra arrasadora, impactante,
multifacética y enérgica como pocas en el mundo

 

Carolina Brenner cbrenner@comercioyjusticia.info
Enviada especial a Nueva York

 

Desde el aire
El arribo a Nueva York se disfruta previamente desde el aire, cuando el avión de American Airlines planea sobre la cinematográfica silueta de la Gran Manzana.
Una vez aterrizados en el aeropuerto de La Guardia, resulta fácil encontrar la conexión apropiada para llegar a cualquiera de los barrios citadinos, ya sea en ómnibus, metro, Uber o taxi, o la combinación de algunos de ellos.
En cuanto a hospedaje, lo ideal es buscar un hotel bien ubicado, y si es cerca de Time Square, el Central Park y la Quinta Avenida, mucho mejor. Entre los más destacados que gozan de estas características figuran el Westhouse New York, The Knickerbocker y Row.
El hotel Westhouse se encuentra en un enclave ideal (entre la 7th Avenue y la 55th Street) en el corazón de la urbe pero en una arteria que le otorga un ambiente más silencioso e íntimo. Su decoración art decó es de tal calidez que el huésped se siente como un residente de un “townhouse” neoyorquino, cualidad que se complementa con un desayuno abundante y de alta gama, el bar The Den ambientado con una biblioteca y chimenea, y el restaurante The Terrace, donde se sirve uno de los mejores cocktail-cena de la urbe integrado por platos calientes, tablas de quesos, fiambres seleccionados y bebidas alcohólicas de clase mundial, todo ello con la vista incomparable de las luminosas pantallas de Broadway desde su terraza.

The Terrace, el restaurante del WestHouse Hotel

Es que esta fantástica metrópolis se aprecia en gran parte desde las alturas. Es casi una obligación subir alguna de sus torres infinitas para apreciar desde sus miradores, el croquis de edificios que se acumulan en Manhattan como si fuera un juego de encastres de formas, estructuras y diseños impactantes.
Uno de los más tradicionales es el Empire State Building, que fue restaurado el año pasado y hoy cuenta con un museo interactivo y un observatorio en el piso 102 con vistas de 360 grados a través de ventanas de vidrio que van del piso al techo. Por su parte, el One World Observatory, que se construyó hace cinco años, regala la vista más alta del hemisferio occidental desde sus grandes paneles vidriados. Cuenta con restaurante y cafetería, ofrece visitas guiadas interactivas y suma la experiencia de los SkyPod Elevators, ascensores que suben los 102 pisos en 47 segundos junto a la proyección en imágenes 3D de la transformación de la ciudad a lo largo de los años.
Otra opción es disfrutar de los tres niveles diferentes del Top of the Rock Observatory del Rockefeller Center y donde se puede apreciar la inmensidad del Central Park y los múltiples distritos que lo circundan.

Por tierra
A Nueva York se la descubre caminando, visitando sus barrios emblemáticos, arterias escenográficas y grandes avenidas, deteniéndose a cada paso en museos, negocios, hoteles y monumentos, entre otros.
Perderse en las tradicionales calles del Soho, sorprenderse con el crecimiento imparable del China Town, saborear una pasta o una pizza en Little Italy y admirar las casonas de Tribeca, son alguno de los encantos que se admiran más a pie.
Otro circuito peatonal fabuloso que se inauguró hace poco tiempo es el High Line, una pasarela elevada de poco más de dos kilómetros de largo en el lado oeste de Manhattan construida sobre una antigua línea de ferrocarril de carga. En este circuito se aprecian muestras de arte callejero y edificios de diseño ultramoderno, así como también la gran escultura de bronce The Vessel, un hito interactivo enclavado en el centro de la plaza de Hudson Yards. Otras superficies son demasiado extensas para recorrerlas caminando, como el Central Park, que vale la pena hacerlo en bicicleta y así sumar un condimento de diversión.

The Vessel en Hudson Yards

Si la opción es pasear por esta zona, vale la pena visitar el Metropolitan Museum of Art que este año está celebrando su 150° aniversario, el Museo Americano de Historia Natural que se encuentra del otro lado del parque, y /o el Museo Guggenheim.
Completan la propuesta cultural de los imperdibles para una primera visita al destino, el Memorial y Museo del 11S, el Museo Intrepid del mar, aire y espacio y el Museo de Arte Moderno, MOMA, que en octubre de 2019 inauguró una ampliación de más de 3.500 metros cuadrados de galerías.

Por agua
Manhattan está rodeado de agua y no hay paseo más espectacular que embarcarse en un catamarán y bordear la ciudad escoltado por la Estatua de la Libertad, uno de los monumentos más fotografiados de Estados Unidos y el mundo que se erige en la isla de la Libertad junto a la desembocadura del río Hudson. Hay dos opciones, una es hacerlo en el ferry que parte de Battery Park y la otra es contratar alguno de los itinerarios que ofrece la empresa Liberty Cruise que parte del Pier 83 en Midtown.
Además de las miles de actividades que propone Nueva York durante el día, por la noche las opciones de entretenimiento también son interminables. Es ideal elegir alguna obra de teatro como la que ofrece Blue Man Group, o simplemente dejarse encandilar por las luces de Time Square o disfrutar una buena cena. En este último aspecto, entre los recomendados, se destaca el restaurante Charlie Palmer, que se encuentra dentro del Knickerbocker, que tiene casi cien años de historia y es uno de los pocos que regala una vista plena de las pantallas multicolores de la calle Broadway. Dicen que allí se creó el primer Martini y que su maestro chef, es uno de los más reconocidos del mundo culinario.

El restaurante Charlie Palmer se encuentra en el Knickerbocker Hotel

Para algo más descontracturado, se encuentra City Kitchen, el “Food Market” anexo al Hotel Row, donde se puede elegir entre siete espacios de diferentes propuestas de comidas que van desde sushi, tacos, sándwiches de langosta, falafel, fideos chinos y hamburguesas, a un sector con donas y café.

City Kitchen, el Food Market del Hotel Row

Finalmente, uno de los más recomendables de esta zona neurálgica de Manhattan es The Terrace, el restaurante ubicado en el piso 23 del Hotel Westhouse que tienta con su cocktail-cena ideal para cerrar los días intensos que exige esta ciudad vibrante y enérgica por donde la vean.

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Un comentario

  1. COTOS HECTOR RAMON dijo:

    Allí estaré durante una semana en solo 10 días… para luego bajar otra semanita a Miami, visitaré la famosa estatua y su corona, cruzaré caminando el puente de Brooklyn, recorreré el Central Park, Times Square y tantas otras atracciones que ofrece N.Y., pero además me elevaré en la nueva atracción: el EDGE para mirar Manhattan desde 1000 pies de altura y observar hacia abajo por su piso de cristal transparente, es decir disfrutaré de mi estancia tanto como la redactora de este artículo…..Gracias por anticiparme lo que me espera.
    Atte. COTOS Héctor Ramón

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