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La Laguna 69 es una de las joyas escondidas de Perú

El camino para llegar a ella es elegido año tras año por los turistas porque tiene paisajes muy coloridos e impactantes

La Laguna 69, una de las joyas escondidas de los Andes peruanos, es uno de los términos más vinculados a las búsquedas del turismo del Perú en Google, no sólo por sus impresionantes colores sino también por el camino que lleva a ella.
Está ubicada en la provincia de Yungay, en la región Áncash, al noreste de Lima. Para llegar desde Lima a Huaraz, capital de la región, es posible hacerlo en avión (1 hora y 15 minutos) o en ómnibus (ocho horas).
Una vez allí, es necesario ir hasta el Parque Nacional Huascarán por el acceso a la quebrada de Llanganuco, más precisamente en Cebolla Pampa, desde donde se inicia una caminata de entre tres y cuatro horas.
Se trata de una ruta muy frecuentada por aficionados al montañismo debido a su fácil acceso y a las espectaculares vistas que el viajero puede observar durante el trayecto.

El camino transcurre en un primer momento por un bosque muy bien conservado para ir ascendiendo de forma progresiva por una montaña, al lado de un riachuelo que baja desde la laguna formando a su paso cascadas y cataratas muy vistosas.
Una vez dentro del parque, la laguna Chinancocha –o “laguna hembra”, en quechua– es la primera que impacta por su color turquesa, producto del deshielo y la profundidad de las aguas.
Se puede navegarla en botes o hacer cabalgatas por la zona. En el camino, a su vez, es posible observar más de 120 especies de aves y 10 de mamíferos.
Entre las aves más conocidas está el cóndor andino, además del pato de los torrentes y la perdiz de puna.
Al finalizar el recorrido se llega a la Laguna 69, que debe su nombre a que, de acuerdo al conteo de lagunas del Parque Nacional Huascarán, ése es el número que le corresponde.
Este atractivo natural se compone de una catarata que cae desde el Nevado Chacraraju, el cual luce lleno de nieve en lo alto. La catarata tiene un color turquesa único y está rodeada de rocas sobre las cuales los turistas suelen descansar. Por su ubicación y su camino, parece estar escondida esperando a los visitantes.
Entre las recomendaciones, se destaca la necesidad de aclimatarse antes de iniciar la caminata a la Laguna 69, pues está ubicada a 4.600 metros sobre el nivel del mar.

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