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Cuatro circuitos de aventura en Cusco

La capital histórica de este país sudamericano ofrece, además de su gran patrimonio cultural, infinidad de circuitos para  hacer caminatas y entrar en contacto con la naturaleza. También es un excelente  destino para combinar con Lima y la Ciudadela de Los Incas

Enclavada a 3.400 metros de altitud, Cusco es una ciudad que atrapa al visitante desde el primer minuto. Además de su increíble patrimonio cultural, la capital histórica del Perú genera un impacto visual extraordinario gracias a los escenarios naturales que la rodean.
Más allá de ser la puerta de entrada para la mayoría de los turistas que visitan el Machu Picchu, y el complemento ideal para alternarlo con un viaje gastronómico a la ciudad de Lima, el destino despliega una gran cantidad de circuitos de trekking y senderismo dignos de tener en cuenta.
Para los amantes de la aventura, a continuación se detallan cuatro alternativas originales para descubrir en los alrededores de esta urbe maravillosa.

1. Vuelta al Ausangate
Esta exigente y compleja caminata alrededor del nevado perpetuo del Ausangate puede tomar varios días, pero la ruta se destaca por el singular encanto de sus paisajes en medio de lagunas, pozos de aguas termales, valles de pastura de llamas y vicuñas, cañones y nevados.
El Ausangate es considerado una montaña sagrada pues le atribuyen el origen del agua, y es en este marco que sus pobladores ofrecen ceremonias rituales, como el pago a la tierra.
El paseo se puede complementar, dependiendo del acceso, con la visita a la “montaña de siete colores”, en la cordillera Vilcanota, cuya peculiar pigmentación es consecuencia de la presencia de minerales y piedras sedimentarias.
Para esta excursión es aconsejable hacer una aclimatación previa, de cuatro o cinco días, en Cusco y alrededores. Asimismo, se recomienda llevar indumentaria impermeable, de abrigo, protector solar, alimentos y agua, como elementos imprescindibles.

2. Lares
Es uno de los caminos menos conocidos y tiene una dificultad media, sin embargo, encierra una experiencia inolvidable. Esta ruta, denominada también Circuito de las Tejedoras, empieza en el distrito de Lares, al norte de la ciudad de Cusco, aunque también hay otros accesos desde el Valle Sagrado de Urubamba. Desde el comienzo de la caminata, los paisajes andinos de los nevados Verónica, Sahuasiray, Pitusiray y el Chicón se alternan con vestigios arqueológicos y pueblos quechuahablantes. La ruta también propone un acercamiento a costumbres tradicionales como el pastoreo de llamas y alpacas, el cultivo de tubérculos y, por supuesto, la producción textil.
Para esta propuesta turística también se recomienda realizar una aclimatación previa de entre tres y cuatro días en Cusco y alrededores; y llevar bolsa de dormir, agua, pastillas purificantes, protector solar, repelente, linterna, sombrero y lentes de sol.

3. Vuelta al Salkantay
Su nombre, en quechua, significa “montaña salvaje”. Considerado un sendero de alta dificultad, las vertientes de este nevado son conocidas por su complejidad, que cada año atraen a andinistas de todo el mundo.
La caminata más conocida, de cuatro días, se puede iniciar en Limatambo, Mollepata, o bien en Soraypampa. A lo largo de todo el circuito, los dos picos imponentes, Humantay y Salkantay, dominan el paisaje.
Este destino también ofrece la posibilidad de conocer la fauna autóctona, desde vizcachas y alpacas hasta cóndores. Asimismo, por una ruta se puede alternar el recorrido con parte del Camino del Inca que conduce al Santuario Histórico de Machu Picchu.
Entre las recomendaciones, se sugiere hacer una aclimatación previa. También llevar agua, linterna, sombrero, bolsa de dormir, pastillas purificadores de agua y repelente de insectos.

4. Choquequirao: la última ciudadela inca
El imponente complejo arqueológico es conocido como “la hermana sagrada de Machu Picchu” debido a sus semejanzas arquitectónicas. Choquequirao se ha convertido en los últimos años en una alternativa más accesible para los turistas ya que, además de ser Patrimonio Cultural de la Nación, fue elegido mejor destino en la lista Best in Travel 2017, publicada por la guía Lonely Planet.
Son caminatas duras que implican bajadas y desniveles con poco oxígeno. La manera de llegar es caminando mucho y acampando.
El tour preferido de los turistas es el que parte del pueblo de San Pedro de Cachora (a cuatro horas y media de Cusco en transporte terrestre). De allí son 30 kilómetros, que se recorren en un día y medio hasta llegar a Choquequirao. La caminata requiere buen estado físico ya que la ciudad escondida alcanza 3.035 metros sobre el nivel del mar.
En este circuito el clima es similar al de Cusco, por lo que es recomendable acondicionarse a las alturas antes de la caminata. Llevar bolsa de dormir, agua, pastillas purificantes, protector solar, repelente, linterna, sombrero y lentes de sol.

Agenda de viaje

Cómo llegar
Varias compañías aéreas vuelan a Cusco desde Córdoba haciendo escala en Lima. El precio del pasaje parte de $14.000 ida y vuelta, aproximadamente

 Imperdibles
Desde Cusco sale el tren que arriba a Aguas Calientes, la puerta de entrada al Machu Picchu.
Iglesias, santuarios, ruinas de los incas y de la época de la conquista se concentran en esta ciudad.
La gastronomía merece un punto destacado en la propuesta turística.

Mas info

  www.peru.travel

Feria de sabores

Para llegar a Cusco se puede incluir una visita a Lima, para lo cual vale la pena tener en cuenta que del 6 al 16 de septiembre se llevará a cabo Mistura, uno de los festivales gastronómicos más reconocidos de Latinoamérica.
Este encuentro culinario, que se desarrolla desde el año 2008, invita a disfrutar de lo mejor de la cocina local. El nombre proviene de las mistureras antiguas, quienes se encargaban de combinar diversos aromas.
Este año, la 11ª edición de Mistura se realizará en la Costa Verde, frente al mar, del 6 al 16 de septiembre, y se espera superar trescientos mil visitantes, cantidad que alcanzó el año pasado en el Rímac.
La feria estará dividida en 14 calles y avenidas, en las que se encuentran bares, tabernas, fusiones, chocolateros, camiones del sabor (food trucks), dulceros, entre otros. Algunos de los platos típicos que se encontrarán en la feria son el cebiche, los anticuchos peruanos, el arroz con pato, el cabrito a la norteña, la papa a la huancaína, el arroz con mariscos, el rocoto relleno y el infaltable chancho al palo.

Así como los sándwiches peruanos como el de chicharrón, el de pollo a la brasa, de adobo de cerdo y de anticuchos. Para acompañar, pisco sour, chilcanos, chicha morada, aguaymanto con mandarina y una gran variedad de cervezas artesanales, entre otras bebidas. La feria también es la ocasión para deleitarse con postres de antaño como los picarones, el arroz con leche, la mazamorra morada, la ponderación, los guargüeros, el ranfañote y el sanguito. Además, el público tendrá la oportunidad de aprender las mejores recetas de cocina gracias a prestigiosos chefs, y de gozar de la mejor música a cargo de una gran selección de músicos, cantantes y bandas nacionales. El evento es organizado por la Sociedad Peruana de Gastronomía, asociación civil sin fines de lucro fundada por el chef Gastón Acurio, y actualmente liderada por su titular Bernardo Roca Rey.

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