Home  >   Destinos   >   Belleza, historia y misterios en tiempos de Miramar

Belleza, historia y misterios en tiempos de Miramar

Entre flamencos, nutrias y la historia del Gran Hotel Viena se tejen los atardeceres de la ciudad, signada por sus playas y la costanera que ofrecen vistas de postal

La región de Mar Chiquita se posiciona como una alternativa muy atractiva para los visitantes.
Las inversiones provinciales en infraestructura y la apuesta, pujante y esperanzadora, de los propios pobladores en nuevos emprendimientos turísticos convierten a Miramar en el gran centro turístico que fue antes de la década de la gran inundación -extendida entre 1977 y 1981-, según contó Matías Michelutti, nieto de unos de los primeros intendentes de la ciudad.
El espejo de agua salada con una extensión de 6.000 km2 es el hábitat de 25% de las especies de aves que existen en país. Los avistajes, los paseos náuticos y el propio entretenimiento y relax que representan sus playas son los principales motores de las visitas.
Lejos de sus paisajes, atardeceres y la real posibilidad de refrescarse en sus aguas saladas, la cualidad primordial de la laguna Mar Chiquita son sus propiedades terapéuticas.

El hito que corona la laguna es la costanera, convertida en un paseo muy amigable para los turistas. “Esta costanera brinda una seguridad para todo tipo de inversiones, en particular inmobiliarias, y es un hermoso sitio para realizar una caminata”, indicó Michelutti, guía turístico y referente en la ciudad.
El Gran Hotel Viena, abandonado durante décadas, recuperado últimamente y reconvertido en museo, es un misterio en si mismo, y para todo turista el paseo obligado a tan solo cinco kilómetros del centro. Un lugar de atracción es Colonia Müller, un asentamiento agrícola que tiene una historia singular.
Y además de los hitos ya mencionados existe una variada oferta de actividades, como circuitos educativos para todos los niveles, tours fotográficos, recorridos por la ciudad con visita a distintas capillas, museos y grutas y el reconocido criadero de coipos o nutrias.
Ofrece también caminatas nocturnas, campamentos y senderismo, además de un abanico gastronómico y centro de actividades nocturnas, como el casino.
Con todo, la propia historia de Miramar de Ansenuza es en si misma un viaje. Un pueblo que resurgió de las cenizas, que sembró -en los mismos terrenos donde las aguas sepultaron vidas, hoteles, casas- nuevas esperanzas transformadas en faros, costaneras y calles. Es, un lugar a donde el que fue, siempre anhela volver.

Para más información ver:

Un centinela que velará por la laguna Mar Chiquita

https://comercioyjusticia.info/salidas/destinos/un-centinela-que…una-mar-chiquita/

El Parque Nacional Ansenuza impulsa al turismo extranjero

https://comercioyjusticia.info/salidas/destinos/el-parque-nacion…rismo-extranjero/

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *