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Ampimpa, el mirador del cielo en los valles Calchaquíes

El destino se destaca por su observatorio astronómico y una propuesta de alojamiento y gastronomía original para disfrutar en familia

Ampimpa, localidad tucumana enclavada en el corazón de los valles Calchaquíes, convoca a los amantes de la astronomía y a las familias curiosas de las maravillas que regala el universo por contar con uno de los observatorios astronómicos más importantes del país y la región.

Desde este lugar se aprecian las maravillosas vistas del suelo y del cielo tucumano, por lo que los expertos sostienen que este sitio es tal cual su lema: “Una ventana al universo”. Dista apenas 150 kilómetros de San Miguel de Tucumán, pasando por Tafí del Valle. Está ubicado en el kilómetro 107,5 de la ruta provincial 307, muy cerca de Amaicha del Valle.

Con safaris astronómicos y fotográficos, observación de los eclipses de luna como el que ya integra el calendario 2022, expediciones especiales, visitas con viajes y contingentes de estudiantes o familiares, las opciones para disfrutar del cielo son para todos los gustos, pero la pasión que atrapa a los visitantes es, por supuesto, alojarse en este sitio imperdible, que cuenta con dormis y un abanico de experiencias para conocer los secretos del cosmos.

La mayoría de los visitantes va en busca de descubrir los secretos de la Luna, el cosmos y todo lo que éste engloba desde el enfoque científico. 

“Es tan interesante que para quienes se desempeñan trabajando en el Observatorio Astronómico de Ampimpa, el cielo los sigue emocionando. Observar la Luna con sus cráteres es una de las actividades de observación habitual, que subyuga tanto a los anfitriones como  a los locales”, describen en el lugar.

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Vale destacar que uno de los fenómenos especiales que muchos esperan cada año es la lluvia de estrellas, que se produce durante toda una semana en diciembre, a simple vista. Pueden verse unas 30 estrellas fugaces por hora.  Los guías expertos del lugar saben que en esa semana hay una jornada entera, un día especial cuando esta situación sucede durante toda la noche. 

Los recorridos en este sitio son propuestas temáticas que están pensadas y diseñadas para que un público que nada sabe del cosmos termine conociendo y se convierta en un apasionado, como safaris fotográficos, expediciones especiales y actividades planteadas  para que quienes deciden alojarse puedan disfrutar una jornada a pleno pensada para saber más sobre los astros.

Historia de hitos

El observatorio fue creado en 1985, cuando se conoció la noticia del paso del cometa Halley. Desde un año antes, los camiones que trajeron los elementos y herramientas para construirlo sumaron hasta un acoplado con una grúa. Muchos recuerdan esel momento. Al final, estuvo todo listo y pudo verse el cometa y fotografiarse, y este material fue distinguido por la NASA.

Pero hubo muchos eventos más, que aún hoy se continúan relatando. Las opciones para disfrutar se ampliaron y su función didáctica y educativa en 30 años de existencia, además de registrar fenómenos extraordinarios, fue motivo para que generaciones de jóvenes conocieran este sitio y muchos se dedicaron a la astronomía o se inclinaron por las ciencias.

De marzo a noviembre es el momento ideal para la observación porque los cielos son impecables en este lugar, a 2.500 msnm, adonde la gente llega con reserva previa porque de 18 a 23 el espectáculo está en el cielo. Los expertos saben que, si la noche se presenta sin luna, la observación será inolvidable. Se ofrece hospedaje en dormis con desayuno para un público que proviene de toda Argentina y el continente. Desde las 17, se recorre el sendero “Del big bang al hombre”, que relata el origen del universo, la formación del sistema solar, la Tierra y la aparición del ser humano.

Una charla a cielo abierto en la que se conocen las estrellas, los planetas y los satélites es la antesala de la noche, cuando a las 20.30 se abre la cúpula y se inician las observaciones junto con relatos, explicaciones y datos curiosos, hasta las 23. Algunos pueden observar también el cielo alrededor de las 4 ó 5 de la mañana, cuando asoman nuevas constelaciones.

El elegido

Elegido como uno de los cinco mejores lugares para observar el cielo, el observatorio se abre al turismo como una opción para que la familia entera pueda conocer y aprender al mismo tiempo.

“Una de las cosas más valiosas que genera el astroturismo y en especial el Observatorio de Ampimpa es que los padres y los hijos aprenden juntos”, explica Alberto Mansilla, creador y director del observatorio desde hace 26 años.

“Lo importante es que la gente sepa que aquí se realiza todo con los máximos cuidados y la máxima preparación pedagógica para comprender los fenómenos del universo”, agregó.

“El astroturismo es una propuesta única y aquí se desarrolla con un trato personalizado, son grupos pequeños y a muchos les impacta la comprensión de la magnitud del universo y otros visitantes se emocionan con la observación de la Luna con telescopio o poder ver los anillos de Saturno”, explica el profesor.

Vale destacar que el lugar fue distinguido con el sello Safe Travel internacional por los protocolos de bioseguridad a raíz de la pandemia, además de contar con el sello Todxs Bienvenidxs de buenas prácticas de Turismo LGBT, dentro del programa de sensibilización y capacitación en este segmento. 

La Casa de Té 

Quienes recorren estas latitudes pueden visitar el observatorio, reservando su lugar, y además la Casa de Té, ideal para conocer los paisajes que se abren desde la cima donde se encuentra, a 2.560 msnm. La merienda ofrece un menú de tres opciones, en la que el pan casero, el budín de nueces y la galleta de campo se acompañan en bandejas primorosas confeccionadas en cerámica por los artesanos tucumanos, y un humeante café, té negro o mate cocido invitan a hacer un alto y conocer el paisaje vallisto del territorio tucumano.

El Observatorio de Ampimpa está junto al poblado que le da el nombre, donde viven unas cien familias diaguitas que se dedican a la agricultura familiar y a la elaboración de quesos y artesanías. El vino patero es un clásico de la zona que tiene características únicas. También los emprendimientos bodegueros que integran la Ruta del Vino Tucumano son parte de los atractivos. 


Dormir y comer

El detalle que atrae a los visitantes que eligen convertirse en huéspedes privilegiados es disfrutar en familia del sinfín de actividades que ofrece el Observatorio Astronómico de Ampimpa.

En familia, solo, con amigos -siempre con reserva previa para alojarse-, en este sitio las opciones para conocer el cielo están pensadas para disfrutar por la mañana, por la tarde, la noche y de madrugada.

A la tarde, el “Sendero Temático del Big Bang al Hombre” es audioguiado. Otro recorrido es la visita al Parque Temático Intihuatana, que puede hacer cada uno, dado que es autoguiado. Por la noche, la proyección del video de introducción a la astronomía y astrocine; la charla 3D a cielo abierto; la primera etapa de observación astronómica con telescopio (siempre que el clima lo permita) se convierten en las propuestas que subyugan a los visitantes.

Durante la madrugada, el público que eligió quedarse en el alojamiento de Ampimpa podrá deleitarse con la segunda etapa de observaciones astronómicas con telescopio de este cielo único para conocer los secretos del cosmos.

La mañana también promete actividades. La observación de la salida del sol con telescopio es parte del “menú”, y la observación de manchas solares y llamaradas con telescopio coronan la estadía.

Las distintas opciones están pensadas según el momento del cielo. Por esta razón, el check in es a las 16 y el check out es a las 10 de la mañana siguiente.

Los dormis están preparados con toda la ropa de abrigo que exige el lugar y los turistas no comparten su alojamiento ni su baño con otros huéspedes. Mientras que hay lugares comunes, por ejemplo, el desayunador; los baños están en el sector de sanitarios, aunque cada baño queda reservado a cada dormi, en el caso de los huéspedes que se alojan.

La infraestructura es sencilla pero con el confort de montaña y lo indispensable para vivir la experiencia.

Para las visitas turísticas hay aranceles especiales y promociones, de manera que por persona, por día, la jornada tiene un costo de 3.750 pesos; una familia puede aprovechar la promoción de 4×3, base cuádruple, es decir, duermen cuatro y pagan tres personas  2.800 pesos cada uno. Los menores de 4 años no abonan.

También hay una promoción de 12% de descuento si son dos personas y el paquete es de 3.300 pesos por persona, por día. De las diez cabañas, por una cuestión de protocolo ahora por la pandemia, se utiliza 50%; y en el caso del instrumental, es desinfectado con rayos UV.


Menú cósmico

La observación del cielo, de los astros, la experiencia de alojarse en los dormis del Observatorio Astronómico de Ampimpa también tienen una propuesta imperdible que sugiere un viaje por los sabores, con precios promedios de 650 pesos por persona (sin bebida).

La carta fue pensada y diseñada a tono con esta propuesta temática y propone un menú de tres pasos: entrada, plato principal y postre (las bebidas son aparte), que recorre los atractivos del cielo que los huéspedes deben reservar hasta las 20, atentos a que el observatorio está ubicado a 2560 msnm.

Un dato para considerar es que su diseño tiene en cuenta la producción de las fincas de la zona, condición que le imprime a cada plato el valor cultural y regional a la propuesta gastronómica.

Para sumergirse en este mundo gourmet y de la astronomía, la carta sugiere tres entradas con nombres sugestivos como “Triángulo Astral”, que consiste en triángulos de masa fina y crujiente rellenos de paté de foie con dulce de higo y queso de cabra. La “Canastita de Orión”, está rellena de choclo cremoso y pimentón calchaquí. Mientras que la tercera opción para degustar consiste en el “Timbal Estelar”, timbal de arroz con vegetales variados de la huerta.

El plato principal es la “Tortilla solar”, de papas y guarnición de lentejas con cebollas. La segunda opción es la “Pizzeta Galáctica”, de orégano con salsa roja y cuatro quesos; y la tercera, los “Tallarines Big Bang”, de huevo con salsa de champignones.

Para los dulceros, los postres también tienen connotación astronómica y prometen una “Nebulosa de cayote” -dulce de cayote con nueces calchaquíes-; “Vía Láctea” -duraznos al natural con crema chantilly- y “Merenguitos Centauros” -rellenos con dulce de leche-.

Las bebidas gaseosas o el agua mineral se pagan aparte y tienen un costo de 250 y 200 pesos, respectivamente.


Atención al clima

Los vallistos saben que el sol los acompaña todo el año pero, como se trata de un lugar de montaña, con veranos templados e inviernos secos, es importante saber que cada actividad depende del clima y que la jornada puede haber amanecido con sol pero puede variar de la mañana a la tarde, y a la noche, incluso en minutos. Por esta razón, siempre se le recuerda a cada visitante que si en algún momento el cielo se nubla, no se pueden hacer las observaciones astronómicas. Pero la astronomía es pasión de multitudes y las reservas para quedarse a dormir en el observatorio se hacen con antelación. Claro que se puede consultar el clima a través del sitio de la región https://www.smn.gob.ar/ pronostico-para-la-argentina-y-la-region y tener en claro cómo estará el cielo para los días en que se decida viajar.

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