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¿Podemos imaginar una sociedad en la que la diferencia sexual no implique desigualdad?

analia barrionuevoPor Analía Barrionuevo (*)

En los últimos años, cada vez es más notoria la importancia que ha adquirido en nuestro país el término “género”. Sin dudas fue Simone de Beauvior en 1949 quien en su libro El segundo sexo nos hace reflexionar acerca de que las cualidades femeninas son adquiridas por las mujeres, mediante una construcción individual y social, en vez de derivarse naturalmente como consecuencia de su sexo.

Los estudios académicos de género intentarán develar: ¿cuál es la verdadera diferencia entre los cuerpos sexuados y los seres socialmente construidos?¿Por qué la diferencia sexual implica desigualdad social? Desde que nacemos nos son asignados roles y comportamientos estereotipados para mujeres y varones ¿Cómo ha sido esta cuestión del género en la Universidad?
Si bien la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) fue fundada en el año 1613, las mujeres se incorporaron recién para el año 1884 a la vida universitaria y el primer título (de partera) lo obtuvo Ángela Sertini de Camponovo. A cien años de la reforma universitaria, nos encontramos con un panorama en el cual las estudiantes mujeres tienen una presencia masiva, pero en donde aún persisten resistencias a su incorporación en facultades que son consideradas históricamente masculinas. La dinámica estructural de asimetría entre los géneros subyace en el desarrollo de la vida estudiantil y profesional de las mujeres.
En ese marco, la UNC ha desarrollado distintas acciones tendientes a construir una mirada con perspectiva de género.

La creación del Programa Género -dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria-, significó una gran conquista y fue el reflejo de muchos años de lucha de varios sectores de la Universidad que pugnaron por visibilizar la cuestión de género. Su creación, en el año 2007, fue un hito -casual o causalmente – posible durante el mandato de Carolina Scotto, primera rectora mujer en 400 años de vida de la Universidad. Desde entonces, el programa se propone aportar a la transformación de las condiciones de desigualdades e inequidades existentes con relación a los derechos humanos de las mujeres y otras identidades, así mismo como promover cambios culturales a partir de acciones de sensibilización, capacitación y difusión en relación con la desigualdad de género.

A lo largo de su existencia, el Programa Género ha trabajado sobre una gran cantidad de proyectos de mucha importancia y relevancia para las mujeres de la Universidad. Por nombrar algunos de los principales, mencionaré el proyecto interdisciplinario e intersectorial de “Consejerías en Derechos Sexuales y Reproductivos” que lleva 10 años de trabajo constante en promoción de salud y vinculación con la comunidad en los municipios de la provincia. Como manera de construir saberes en relación con los trayectos realizados por referentes del Movimiento de Mujeres y Feminista, se está realizando el programa de televisión “Mujeres que mueven el mundo” para recuperar la historia de las luchas por la igualdad y el acceso a derechos. Teniendo en cuenta el problema estructural de las”Violencias de Género”, desde la UNC se está llevando una gran tarea para abordar esta temática, por un lado, atendiendo, asesorando y receptando las denuncias de violencias y acoso sexual dentro de la comunidad universitaria, así como realizando actividades que permitan construir estrategias para prevenirlas.

La desnaturalización de las normas incorporadas que reproducen la desigualdad entre los géneros es la manera de poder transformar las relaciones sociales. En tal sentido nos parece de suma importancia la educación como herramienta fundamental para de-construir el machismo aprehendido por los procesos de socialización en los que vamos creciendo a lo largo de la vida. Por eso, llevamos adelante proyectos en conjunto con la Provincia y la Municipalidad de Córdoba, con el objetivo de capacitar a docentes y brindar herramientas que permitan conocer acerca de la perspectiva de género, la diversidad sexual, los derechos humanos y la prevención de la violencia de género.
A su vez, ha sido una prioridad del programa brindar capacitación a los guardias de la UNC, instruyéndolos acerca de los marcos normativos y proponiendo estrategias conjuntas para un abordaje adecuado en casos de violencia de género.

Nuestro compromiso como universidad es trabajar hacia el adentro de la comunidad universitaria, aportando a la formación y construcción de conocimientos mediante propuestas de espacios de debates, charlas, congresos, conferencias, talleres, etcétera en distintas temáticas relacionadas con la problemática de género; así también es nuestra tarea, acercar la universidad a la comunidad, por eso es que se llevan adelante varios proyectos en territorio, incluyendo el arte y la lectura como dispositivos pedagógicos para construir igualdad.
Por otra parte, la UNC ha estado involucrada con la defensa de los derechos humanos de las mujeres y en los temas de agenda pública. Así, ya en el año 2010 el Consejo Superior de la UNC declaró su adhesión al tratamiento del proyecto de ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo de la Cámara de Diputados de la Nación; en el año 2011 por ordenanza se declaró la UNC una institución libre de discriminación por expresión e identidad de género; en el año 2015 se aprobó por unanimidad la creación del plan de acciones y herramientas para prevenir, atender y sancionar las violencias de género en la UNC.

A fines del año 2017, se aprobó la creación de una comisión que elabore diagnósticos y propuestas para la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) en la UNC, creando los espacios formativos necesarios, adecuados a las realidades de las diversas unidades académicas y los aportes de las diferentes disciplinas para un abordaje integral, adecuando el material de estudio a la normativa nacional e internacional en materia de géneros e identidades y diversidades sexuales. Por último, en el año 2017, el Honorable Consejo Superior declaró la importancia y conveniencia de que las facultades de la UNC promuevan, en la modalidad y forma que su régimen académico lo permita, un abordaje integral sobre la temática del aborto, desde una perspectiva de salud y derechos humanos de las mujeres, entendiendo al aborto como una problemática central de salud pública y de la sociedad en su conjunto, donde se necesita una formación con perspectivas interdisciplinarias y amplias para poder aportar como estudiantes y futuros profesionales a soluciones concretas.

Como desafíos para profundizar a futuro, identifico la necesidad de expandir la línea de investigación en temáticas de género, que aporte a la construcción de datos y cuyo análisis contribuya a reflexionar desde la teoría. Considero importante continuar profundizando en el arduo trabajo de concientizar en la temática de género, educación sexual, prevención de la violencia y promoción de la participación política de las mujeres.
Por último, señalo una deuda histórica de la universidad, que es la incorporación transversal de la perspectiva de género, a la currícula de todas las carreras. Existe una menor presencia de mujeres en cargos de poder y toma de decisiones, incluso en las facultades donde hay una feminización de la matrícula y mayor número de egresadas, luego no se ve reflejado en el momento de ocupar espacios de autoridad. La participación política de las mujeres existe desde siempre, en mayor o menor medida, aunque ha estado invisibilizada. Gracias a las luchas del movimiento de mujeres y feminista, las mujeres han ido construyendo una ciudadanía más participativa en la lucha por los derechos.

A pesar de la presencia de las mujeres en el ámbito universitario, en la actualidad sigue siendo una deuda la paridad en los órganos de gobierno. En cuanto a la seguridad en la circulación por la universidad, existe mucha desigualdad en la apropiación de los espacios públicos. Mientras que los varones circulan sin temor, las mujeres deben tener una precaución extra ante la amenaza de acoso, abusos sexuales o violaciones. El diseño urbanístico en sus inicios no tuvo en consideración la idea de seguridad para la circulación de mujeres por la ciudad universitaria.
Para ello es preciso seguir sensibilizando en el reconocimiento del problema de desigualdad e inequidad, para luego reflexionar sobre las estrategias de transformación para revertir esa brecha entre los géneros. Siendo optimista, lo que podría comenzar a pasar es una transformación en las dinámicas de construcción del poder, donde las mujeres disputen espacios y los varones estén dispuestos a ceder, acompañar y abandonar ciertos privilegios.

Las reflexiones que nos permitimos deberían seguir siendo insumos para superar antagonismos que nos dividen, nos enfrentan y nos oprimen como humanidad; que nos una el anhelo de crear una convivencia en igualdad, con espacio para todas las personas.

(*) Coordinadora Programa de Género – Secretaría de Extensión Universitaria de la  Universidad Nacional de Córdoba

Consultas y denuncias

Oficina del Plan – Consultorio 133 Planta alta Sede DASPU de Ciudad Universitaria
– Lunes y miércoles de 15 a 18 | Martes y jueves de 9 a 12
– violenciasdegenero@extension.unc.edu.ar

Programa de género SEU-UNC
– Teléfono: 5353786 Int.:12309
– genero@extension.unc.edu.ar

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