Pymes tienen proyectos de inversión, pero sin crédito

Se debe a que los “bancos les imponen -a las pequeñas y medianas firmas- condiciones inaceptables de tasa, garantía y plazo”. Hay escasa información financiera sobre pymes.

Según un trabajo reciente del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata sobre el crédito a las pymes en Argentina, “las pequeñas y medianas empresas cuentan con excelentes proyectos de inversión y necesitan desesperadamente crédito para llevarlos adelante, pero los bancos les imponen condiciones inaceptables de tasa, garantía y plazo”. Otra conclusión es que estos problemas nacen del “mal funcionamiento del mercado financiero, en particular la escasa información financiera sobre las pymes y los altos costos administrativos de la evaluación y monitoreo de estos préstamos”.

En virtud del impacto de las pymes sobre el empleo y el combate sobre la pobreza, toda acción en este campo está destinada a generar un notable beneficio social neto, señaló el estudio.

Ricardo Bebczuk, economista del Departamento de Economía de la universidad y del Cedlas, indicó que “muchas pymes no tienen demanda por crédito y, dentro de las que tienen demanda, no todas poseen una adecuada capacidad y voluntad de pago”.

Por otra parte, puntualizó que el Estado no ha logrado revertir los problemas del crédito para las pymes, y para hacerlo en el futuro “deberá revisarse profundamente el diseño de los programas públicos”. Bebczuk aseguró que “aun reconociendo la incidencia positiva de las pymes sobre el empleo y el bienestar social, la política de asistencia crediticia al sector debería mantenerse estrictamente separada de la política de asistencia social”.

Realidad común
Según el estudio de Cedlas, la baja demanda de crédito es un fenómeno muy extendido en todo el mundo, tanto entre empresas chicas como en grandes corporaciones. “Los motivos de esta renuencia al endeudamiento no deberían causar ninguna sorpresa: además de su alto costo, toda deuda implica un mayor riesgo de quiebra, la posibilidad de no renovación de la línea y la pérdida de autonomía en la toma de decisiones”, agregó el informe.

En este marco, el estudio indicó que, para la mayoría de los empresarios, la deuda es un recurso de última instancia, una vez que se agotan los fondos propios. Así, en Argentina, más de 90 por ciento de las inversiones empresariales se financia con ganancias retenidas. La anémica demanda también se refleja en el balance del sistema bancario: por cada 100 pesos de capacidad prestable, apenas 17 pesos se destinan al crédito empresarial.

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