Emprendimientos cordobeses desfilan en Bs. As.

Esta semana se realizó el “Desfile de emprendedores de nuestra tierra”, en Capital Federal, en el que participaron 17 representantes del rubro textil del país que se encuentran trabajando en el marco de la Economía Social y el Comercio Justo. Dos iniciativas del interior provincial: “De manos y de palabras” y la “Cooperativa Pampa de Olaen” representaron a nuestra provincia. Historias que merecen ser contadas. Por Natalia Riva / nriva@comercioyjusticia.info

Red de hilanderas y tejedoras forman el “camino de las lanas”

De Manos y de Palabras es el nombre de un emprendimiento de Villa Giardino que elabora tejidos -como pashminas, gorros, guantes, bufandas- en lana de oveja. Está compuesto por mujeres que trabajan en forma complementaria en la producción y venden de forma conjunta.

Tiene su origen por el año 2003, cuando un grupo de artesanas textiles de toda la vida, una productora ovina de la Pampa de Olaen y un técnico de INTI se lanzaron a una aventura comunitaria de organización productiva y comercial para afrontar las escasas oportunidades de progreso que el contexto ofrecía.  Juntos generaron un plan de desarrollo alrededor del cual se conforma una cadena de valor textil artesanal que sostiene la justa distribución de los beneficios y solidaridad en los intercambios.

“Actualmente somos más de 50 artesanos que participamos e integramos el proyecto, con ocho años de actividad continua y creciente. Pertenecemos a Villa Giardino, Huerta Grande, La Falda, Los Cocos, Capilla del Monte y San Marcos Sierra y trabajamos juntamente con ayuda técnica del INTI y financiamiento del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación”, contó a Comercio y Justicia Gabriela Murúa, artesana y diseñadora textil artesanal. Y agregó: “El acompañamiento permanente de INTI permitió mejorar las materias primas, los bienes de uso y, en consecuencia, profesionalizar la actividad”.

Perfeccionar el negocio
Este plan representa una ruptura respecto de las condiciones anteriores de trabajo: no sólo agrupa a las artesanas con un fin solidario y colectivo, sino que también permite a las tejedoras obtener insumos de mayor calidad. El sistema está conformado por una cadena de trabajadores cuyos eslabones son productores primarios, hilanderos, tejedores, comercializadores y técnicos “unidos por un pacto social voluntario que toma la palabra como principal valor, que se expresa en el cumplimiento de los compromisos productivos, comerciales y financieros”, según Murúa.

Las producciones artesanales se venden en ferias, boutiques de la región y por Internet.

Últimamente también se están poniendo en marcha pruebas piloto para comercializar en conjunto, sobre la base de una lista de precios uniformes que permite coordinar la producción individual.

En 2005, el proyecto fue elegido, entre otras 157 propuestas de América Latina y el Caribe presentadas en el Premio Medellín, como una de las mejores 17 prácticas del continente.

Cooperativa textil del interior se consolida en el país

espués de haber realizado una capacitación en oficios -coordinada por la Municipalidad de La Falda- un grupo de artesanos decidió formar una cooperativa textil para paliar los procesos de desempleo en el medio rural. Desde ese momento -2005- se fue dando forma a la Cooperativa Pampa de Olaen, que actualmente agrupa a 12 socios directos y a más de 30 beneficiarios indirectos.

Básicamente, se compone de diferentes productores de indumentaria tejida con lana criolla, quienes trabajan en la zona de La Falda. Así, participan distintos actores de la economía regional: técnicos, productores, artesanos, esquiladores y trabajadores rurales. También la conforman prestadores turísticos y profesionales de las ciencias agropecuarias y de la salud.

Derribando dificultades
Según María Rosario Ahumada, integrante de este proyecto, la mayor dificultad que tuvo esta primera experiencia fue la imposibilidad de resolver por sí misma la comercialización y darle sustentabilidad económica al sistema.

Sin embargo, en lo que respecta a la lana, hoy la cooperativa acopia 11 mil kilos por año, que se comercializan luego entre pequeños productores de la zona.

Las acciones de la cooperativa se basan, principalmente, en tres líneas: una es la textil artesanal (manual) a partir de la lana de oveja; otra es la producción primaria de la lana, su acopio y posterior venta a la industria y la última es un proceso de turismo alternativo, ya que la cooperativa tiene la concesión de la Cascada de Olaen. “Todas las acciones son de  bajo impacto ambiental y están enmarcadas en el concepto de desarrollo sustentable teniendo en cuenta sus tres ejes: valor económico; valor ambiental y valor social”, explicó Ahumada.

“El vínculo que mantenemos actualmente con el Ministerio de Desarrollo Social nos abre muchas puertas, ya que permite que nuestros productos se promocionen en distintos puntos. Desfiles importantes como el de esta semana nos llenan de nuevos contactos comerciales”, agregó.

Por otra parte, la cooperativa promueve instancias de capacitación, de intercambio de saberes y experiencias y la posibilidad de integrarse a redes de características similares mediante la participación en ferias, encuentros y desfiles.

“El objetivo de este año es que los productos de la cooperativa puedan formar parte de la Marca Colectiva y llegar a más personas”, proyectó Ahumada.

Un desfile que mostró lo mejor de nuestra tierra

Con la Semana de la Moda como marco -que dura hasta el 5 de abril-, 17 emprendimientos de todo el país del rubro textil y accesorios mostraron sus productos en las pasarelas del Sheraton de Buenos Aires.

“El objetivo del desfile es mostrar los diferentes diseños que producen emprendedores de la economía social, rescatando sus métodos artesanales de producción con identidad propia. Por eso, la participación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación implica la posibilidad de generar un espacio de visualización de estos productores”, destacó Karina Yarochevsky, subsecretaria de Fortalecimiento Institucional del Ministerio de Desarrollo Social.

Más aún, Yaroshevsky destacó que “al desarrollar este tipo de eventos se busca desmitificar el pre-concepto, arraigado en el imaginario colectivo, de que la economía social es una economía de pobres para pobres. Que se trate de productos y servicios de la economía social no significa que tengan baja calidad”.

En palabras de la funcionaria, este tipo de emprendimientos fortalece las economías regionales y locales mejorando la calidad de vida de las personas, rescatando valores, culturas y métodos de producción que muchas veces son artesanales, tradicionales y ancestrales. “Son emprendimientos que han crecido y logrado producir en escala, ampliando sus posibilidades de comercialización en diferentes puntos del país”, subrayó.

Por último, la funcionaria explicó que “el Gobierno nacional acompaña los procesos de desarrollo que transitan los productores de todo el país. El Ministerio de Desarrollo Social identifica y apoya a los que apuestan al trabajo en condiciones de dignidad, generando igualdad de oportunidades. Además, se pretende promover las experiencias y estrategias de promoción de la Economía Social, el Comercio Justo, el Consumo Responsable, resaltando sus valores fundantes de asociativismo”.

Marca Colectiva apoya iniciativas productivas

Desde 2008, cuando fue sancionda la ley de Marca Colectiva, los agrupamientos colectivos pertenecientes a la economía social pueden gozar de los beneficios de esta iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. La marca tiene un sentido patrimonial que consiste en insertar productos en el mercado, y uno social, que genera la apropiación colectiva de un proceso productivo.

Entre los fundamentos para su creación se encuentra el hecho de que posicionar una marca en un mercado globalizado requiere de mucho esfuerzo e inversión para un empresario y esta barrera se hace más fuerte y difícil cuando se trata de emprendimientos de la economía social que están sostenidos por productores, artesanos, agricultores. Generalmente adolecen de visiones empresariales macro, aun cuando cuenten con productos que, por su alta calidad, podrían competir en cualquier mercado.

La marca individual es un signo que distingue el producto o servicio de un titular respecto de otro, en tanto la de esta propuesta es una marca de propiedad colectiva comprendida desde una forma asociativa.

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