Emprendedores 2016, ¿esperar o avanzar?

La política económica argentina experimenta un viraje abrupto: devaluación, aumento de tasa de interés, recorte de subsidios, apertura a las importaciones. Todo ello, sumado a los cambios en la tecnología y la incorporación de nuevas tendencias, nos lleva a pensar: ¿es buen momento para crear una empresa?

Siempre es un buen momento para crear una empresa, pero no cualquier empresa ni en cualquier rubro, ni de cualquier tamaño.

Para quien está por fabricar localmente camperas ultralivianas, cuando las chinas tipo Uniqlo cuestan cincuenta dólares puestas en Buenos Aires, no es un buen momento. Para quien está por construir un hotel boutique en Antofagasta (Catamarca) destinado al turismo europeo, sí lo es.

Las políticas económicas no son inocuas. Así como generan ganadores y perdedores entre los negocios existentes, también suponen restricciones e incentivos para la creación de nuevos.

Ninguno de los empresarios pymes y emprendedores que construimos cada día el producto bruto, del que depende el nivel y calidad del empleo, tenemos influencia en las políticas económicas. Ayer las DJAI, hoy la libre importación. ¿Qué hacemos? Nos acomodamos, nos adaptamos, nos recreamos y pensamos en un diferencial para introducirnos en el mercado.

¿Qué es, si existe, lo realmente diferencial de tu oferta en relación al público específico al que te dirigís?

Cuando los textiles pueden importar camperas que son (por un tema de economías globales de escala) prácticamente iguales, el diferencial está en la marca y/o en el canal.
Habrá quizás, en estos tiempos, que prestarles atención a aquellos emprendimientos cuyos diferenciales están sustentados en las “palancas” de demanda.

Los emprendimientos y las pymes ya establecidas también deben poner atención a la política económica actual, y aquellos modelos de negocios sustentados en demanda interna comienzan a revisar sus “palancas”.

Los cambios conyunturales pueden dejar a un emprendedor o pequeño empresario fuera de juego. Para que una empresa perdure en el tiempo debe estar recreándose permanentemente y si hay algo que cualquier empresario debe tener medianamente claro es que nunca un negocio será para siempre de la misma manera.

Nuevas tendencias sociales impactan en los gustos y en las preferencias de los consumidores. Ya vimos que abrigos de piel, corchos de alcornoque, cigarrillos y comida chatarra dejaron paso a los tapados con sintéticos, tapones de plásticos, cigarrillos electrónicos y hamburguesas gourmet. Sí, todo cambia y hay que adaptarse.

¿Qué diferencia hay entre crear una empresa nueva y recrear una existente? La historia.

Si bien una empresa existente debe adaptarse a lo largo de toda su existencia a los cambios que operan y sobre los que no tiene ninguna capacidad de influir, lo hace con todo el conocimiento producido de su historia: personas con experiencia y conocimiento, procesos, activos, socios. A diferencia de un nuevo emprendimiento que debe empezar de cero.

* Director del MBA MateriaBiz-Kennedy

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