De gerente de banco a creador de la primera escuela de chapa y pintura

Por Natalia Riva
nriva@comercioyjusticia.info

Movido por la necesidad poscrisis 2001 y tras quedar desempleado después de trabajar 26 años en la gerencia de bancos, Alberto Alonso incursionó en el mercado de los talleres de chapa y pintura. El año pasado abrió la primera escuela de este oficio.

Alberto Alonso era gerente Regional del Banco Hipotecario cuando estalló la crisis económica de 2001. Hoy, también es gerente (y dueño), pero de un taller de chapa y pintura. En el medio pasó por varios trabajos: asesor de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), gerente comercial de la marca de ropa “Silencio”, responsable del lanzamiento de la Tarjeta Cordobesa, gerente comercial de Arena Hnos., entre otros. Y si hay algo de lo que sacó provecho estos años, fue de aprender que en todos los rubros, por más disimiles que sean, existen estándares comunes.

“Cuando me quedé sin trabajo en 2001 lo primero que hice fue abrir una casa de repuestos ante la necesidad de hacer algo, con la ventaja de que mi cuñado era mayorista de esos productos. Con el tiempo, entendí que el negocio pasaba por ofrecer a los autos servicio de mecánica, hasta que me convocan para que haga chapa y pintura. Fue ahí cuando me asocié con un mecánico y un chapista que se encargaban de la parte operativa y yo estaba al frente de lo administrativo y comercial, teniendo como clientes a grandes empresas de seguro y autos particulares”, contó a Comercio y Justicia Alonso.

El momento de inflexión en el negocio de Alonso se dio cuando se pusieron de manifiesto las diferencias entre sus socios y él: “Trabajábamos con criterios muy diferentes; yo tenía una visión de crecer, de invertir, hacer publicidad, profesionalizarnos, incorporar tecnología y a mis socios les interesaba trabajar en el día a día”, apuntó.
Pero lo que más preocupaba a este ex gerente de banco era tratar de evitar lo que su experiencia le había enseñado: la dificultad de encontrar mano de obra calificada. “Por la información que yo traía de otras actividades, siempre tuvimos problemas con la mano de obra, que no se conseguía o que no estaba calificada. Me dije: ‘yo no quiero atravesar por este mismo problema’… entonces, ¿qué hay que hacer?”, se preguntó el empresario.

¡Eureka!
La respuesta apareció fácilmente: crear una escuela que enseñe chapa y pintura dentro de su taller. Así nació, el año pasado, la primera escuela en el país de este oficio, el Taller de Escuela del Automotor (TEA) que se gestó gracias al Programa Programa de Acceso al Crédito y la Competitividad (PACC) de la Sepyme (ver: Un programa que ayuda…).
“Generalmente, este trabajo se transmite de boca en boca y de generación en generación. Pero sucede que hay un cierto egoísmo de algunas generaciones que no quieren enseñar a los más jóvenes que se incorporan a este trabajo. Creo que se trata de un problema cultural y lo que yo busco con la escuela es romper con ese paradigma”, aseguró.

En este contexto, según analizó el emprendedor, en diez años habrá muy poca mano de obra capacitada para realizar este trabajo. “Esto se debe a que se transmite de manera informal y, además, por el desgaste que sufren estas personas ya que no se cuidan físicamente (sus manos, cuerpo, pulmones). Entonces, yo no puedo generar un negocio de la envergadura a la que aspiro si dentro de unos años no voy a tener quién lo trabaje.
Este pensamiento llevó a separarme en su momento de mis socios, dejar mis otros trabajos y dedicarme de lleno a crear una infraestructura y oferta de servicios diferentes a la que existe actualmente en el rubro de chapa y pintura”, recordó Alonso.

En marcha
En palabras del empresario, la misión de la escuela no es sólo enseñar este oficio sino también inculcar a los alumnos el “respeto al trabajo y que aprendan que la honestidad paga dividendos”.
El año pasado realizaron los cursos de chapa y pintura 32 alumnos y, para este año, proyectan aumentar la asistencia y superar el número de 50 personas. Básicamente, son dos talleres de pintura (I y II) y un taller de chapa;  ambos tienen modalidad teórica y práctica. Tienen una duración de seis meses y habilitan a las personas a trabajar en cualquier taller de chapa y pintura.
“Se trata de un oficio que tiene una importante salida laboral, más si se tiene en cuenta que se venden más de 150 mil autos por año. Es un mercado en crecimiento”, dijo.

Como anhelo, Alonso proyecta conseguir ayuda de la Provincia para paliar los costos fijos, y fundar una escuela pública de oficio de chapa y pintura para todos los cordobeses que buscan una salida laboral.


De la mano de la Asociación Empresaria de Córdoba
Un programa que ayuda a crecer y mejorar su competitividad

Por intermedio de la ventanilla de la Sepyme de la Asociación Empresaria de Córdoba, Alberto Alonso obtuvo beneficios del Programa de Acceso al Crédito y la Competitividad (PACC), gracias al cual llevó adelante su escuela taller.  Se trata de un programa por el cual las pequeñas y medianas empresas que inviertan en asistencia técnica para lograr mejoras en la competitividad, innovación de productos y procesos, ascenso en la escala tecnológica y certificaciones de calidad, pueden obtener un reintegro por parte de la Sepyme de hasta 60 por ciento u 80 por ciento y hasta un monto de 130 mil pesos.

“La verdad es que tuve una muy buena experiencia con este programa. Una vez que presentamos todos los papeles y desarrollamos nuestro proyecto, salió todo en tiempo y en forma. Es más, mi empresa fue uno de los primeros desembolsos de la Sepyme para este programa. Con ese dinero, realizamos la comunicación y publicidad de la escuela, desarrollamos nuestra página web y también gestionamos el software”, contó el empresario.

Gracias a su buena experiencia, Alonso piensa gestionar otro crédito: este año, el objetivo es poder invertir en tecnología para llegar a tener un taller de chapa y pintura en el que las personas puedan entregar y retirar su vehículo en el día. “Hoy el problema de todo el mundo es el tiempo. Y los talleres, generalmente, tardan mucho tiempo en entregar el auto en tiempo y forma. Esto se soluciona adquiriendo productos con un desarrollo tecnológico que acelera todos los tiempos”, indicó el directivo.

Sobre el PACC

– Para obtener información sobre este programa de la Sepyme, puede dirigirse a la Asociación Empresaria de Córdoba en Avellaneda 54. Tel: +54-0351-5891222 / 4229623

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