Cuando las incubadoras fortalecen emprendimientos

La Incubadora de Jóvenes Emprendedores (IJE) de Inclusión Social realizó una encuesta entre los participantes de la iniciativa para conocer qué incidencia tienen las acciones que realizan en sus emprendimientos. Todos dijeron que su participación en el proyecto mejoró el desarrollo de su negocio.

nclusión Social, por medio de su programa Incubadora de Jóvenes Emprendedores (IJE), realizó una encuesta a los emprendedores que participaron de esta iniciativa que se desarrolla desde 2010, con el objetivo de obtener datos primarios sobre el desempeño de los emprendimientos que se acompañaron en este proceso.

“Esta información constituye una mirada en el corto plazo del fenómeno del desarrollo emprendedor en poblaciones en situación de vulnerabilidad social y establece, eventualmente, una línea de base para futuras mediciones”, según el reporte de Inclusión Social.

Todos los emprendedores que participaron de la encuesta recibieron apoyo en recursos materiales y/o insumos por parte de la incubadora. Antes, debieron aprobar un proceso de evaluación de sus planes de negocio, haber asistido semanalmente al curso de gestión de emprendimientos y participado de los talleres y/o reuniones con cada uno de sus tutores. Finalmente formaron parte de una feria de microemprendedores en el marco de un congreso internacional que lleva adelante anualmente la Fundación Inclusión Social.

Resultados principales

Los emprendimientos que formaron parte de la incubadora se encuadran en los siguientes rubros: textil (69,6%), gastronomía (21,7%) y estética (8,7%).

La primera pregunta fue si su participación en el proyecto había mejorado en algo o favorecido el desarrollo de su emprendimiento. La respuesta fue altamente positiva, dado que cien por ciento de los entrevistados aseguró que su participación en la Incubadora de Jóvenes Emprendedores “fortaleció” su idea o emprendimiento.

¿Por qué creen que mejoró? Según las respuestas, la capacitación en habilidades y/u oficios, conjuntamente con los módulos transversales en manejo de herramientas informáticas y gestión de emprendimientos, fueron decisivos a la hora de mejorar el desarrollo de ideas emprendedoras y el fortalecimiento de emprendimientos ya en marcha. “A partir de estos resultados, se puede inferir que los emprendedores necesitaban espacios de capacitación para poder mejorar su emprendimiento y que esta iniciativa contribuyó a mejorar su producción y la venta”, puntualizó el informe.

También se indagó sobre la mejora de sus ingresos a partir de la participación en el proyecto y el crecimiento de su emprendimiento: en la mayoría de los casos (95,7 por ciento), manifestaron que mejoraron sus ingresos.

Más aún, con el objetivo de saber de qué manera reinvierten sus ingresos, se les consultó a los emprendedores en qué reutilizan ese dinero: 52,2%, en insumos; 34,8%, en maquinarias o herramientas; 8,7%, en mano de obra y 4,3%, en espacio productivo.

Sobre los procesos de comercialización, el informe indagó de qué manera realizaba el análisis del mercado y el testeo de sus productos. En este sentido, los emprendedores manifestaron que lo más importante era la satisfacción de sus clientes, y en segundo lugar el acompañamiento de los tutores del proyecto Incubadora de Jóvenes Emprendedores.

Finalmente, al indagar sobre la sostenibilidad de los emprendimientos se les consultó si su negocio seguía funcionando, y en este caso, 91,3 por ciento dio una respuesta positiva. De ese porcentaje, los emprendedores se expresaron sobre la razón por la que creían que su negocio sigue funcionando. La mayoría de ellos respondió que seguía trabajando y produciendo (42,9 por ciento), en segundo lugar observaban una ampliación de su cartera de clientes y habían mejorado la organización de su negocio (28,6 por ciento).

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