Créditos: 4 de cada 10 son rechazados por falta de datos

Más aún, sólo entre 15 y 20 por ciento de las pymes financia sus proyectos por medio de bancos, mientras que el resto lo hace con recursos propios.

Un 40 por ciento de las carpetas con solicitudes de préstamos de pymes son rechazadas porque la información que presentan es incompleta y, en muchos casos, lo que falta son datos básicos como balances auditados o flujos de fondos.

El dato fue revelado por representantes del Standard Bank, quienes, junto con representantes de la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC) y de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, participaron de un seminario sobre “Instrumentos de financiación para pymes”, organizado por el Centro de Educación Empresaria de la Universidad de San Andrés.

En este marco, se destacó que entre 15 y 20 por ciento de las pymes financian sus proyectos de inversión por medio de bancos y 65 por ciento con recursos propios, y que algunos de los aspectos que se tienen en cuenta para determinar el riesgo crediticio son la situación del ramo de la empresa que solicita el préstamo en particular, las condiciones personales de los administradores, la dimensión de la actividad, la ubicación geográfica, las perspectivas futuras, el cumplimiento de sus obligaciones y la situación económica del mercado.

Más aún, se destacó que el análisis de los estados contables y la capacidad de repago de la empresa son pasos obligados.

Autocrítica
En otro orden, bajo el título “Desafíos conjuntos”, la entidad bancaria reconoció la necesidad de mejorar la comunicación entre las pymes y los bancos. Así, se admitió que “en muchos casos la principal falla de los desencuentros está dada por la falta de una comunicación clara y directa entre las dos partes”.

Buenas prácticas

Finalmente, Norberto Rodríguez y Maximiliano Galli, de PWC, hablaron sobre cómo incorporar buenas prácticas para la gestión de capital de trabajo y del financiamiento.

En este marco, citaron dos reglas fundamentales para tener éxito. La primera, minimizar el capital de trabajo invertido para un nivel dado de ventas, ya que una buena gestión del mismo maximiza ingresos.

La segunda regla se refiere a acortar el ciclo del efectivo (desde que se hace una orden de compra al proveedor hasta la producción). Se dijo que hay acciones que se deben analizar, como contar con indicadores de gestión para medir la productividad por función (compras, ingreso a stock, producción, venta, entrega, cobro), aumentar los niveles de planificación de compras, ventas y de producción, y sistematizar la operación para eliminar ineficiencias en el proceso.

Por su parte, Álvaro Sosa, de la Bolsa de Comercio, habló sobre las opciones de financiación que las pymes tienen en el mercado de capitales, un mundo poco explorado y conocido para el sector.
Cheques de pago diferido, propios o de terceros, con importes a partir de mil pesos. Obligaciones negociables, que pueden llegar a un monto máximo de 15 millones de pesos. Fideicomisos financieros, un instrumento ideal para muchas pymes simultáneamente, aunque las cifras de cada una sean disímiles dentro de éste.

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