Continúa el proceso de recesión con inflación entre las industrias manufactureras pyme

La actividad en ese sector flota en niveles muy bajos, sin atisbos de salida en el futuro cercano. El retroceso de las pequeñas (10 a 50 ocupados) es tres veces superior al de las medianas (51 a 200). Se anticipa un cierre de segundo trimestre similar al primero o, incluso, con leve deterioro

Los datos relevados por la Fundación Observatorio Pyme (FOP) en su última Encuesta Coyuntural muestran que, en términos interanuales (primer trimestre de 2019 en comparación con el primer trimestre de 2018), las ventas reales de las pymes industriales -empresas manufactureras que emplean entre 10 y 200 personas- se redujeron 10,7% y la ocupación, 6,1%, es decir, cerca de 40.000 empleos menos en este segmento. De este modo se cumple un año de variaciones negativas en las cantidades vendidas y tres años de reducción en el empleo.
Esta caída en la actividad es similar a la observada durante parte del período de crisis internacional 2008-2009 y más elevada que las variaciones interanuales de 2016, aunque no tan aguda como la recesión en 2014, explica el informe del FOP. En términos de ocupación, no se observa una contracción de tal magnitud desde la crisis internacional.
A nivel de la industria general (mipymes y grandes industrias), el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI manufacturero-Indec) mostró para el mismo período de comparación una caída similar (-11%).

Para completar el cuadro de estanflación, que no sólo se observa en la macroeconomía nacional sino también en el segmento de empresas menores de la industria manufacturera, el informe destaca: “La caída en el nivel de actividad se acompaña con sostenidas alzas de precios: mostrando el primer trimestre de 2019 una inflación interanual de 56%, acelerándose seis puntos porcentuales respecto a la variación del cuarto trimestre 2018 vs. mismo período de 2017”.

Por tamaño
Analizando el comportamiento por tamaño, se amplía la discrepancia entre la evolución de pequeñas (10 a 50 personas) y medianas (51 a 200 : si bien ambos grupos presentan variaciones interanuales negativas, la diferencia en la magnitud de la caída se fue incrementando desde el tercer trimestre de 2018, hasta alcanzar durante el primer trimestre de 2019 un -15,9% entre las primeras y -4,5% entre las segundas, en sus ventas en términos reales (quitando el efecto precio).

El nivel de ocupación, por otra parte, presenta por primera vez desde finales de 2017 una contracción entre las medianas industrias (-1,5%), mientras que entre las pequeñas se profundiza la tendencia decreciente, con una caída de 9,8% en el primer trimestre del año en relación al mismo período de 2018 (al cierre de dicho año, la caída interanual alcanzaba 7,5% entre las empresas de menor dimensión).
Por su parte, el Índice de Gestor de Compras Pyme (PMIPyME) de la industria manufacturera -elaborado por FOP con base en metodología internacionalmente homologada y con datos relevados en sus encuestas coyunturales- alcanza un valor prácticamente similar al de cierre de 2018 (36,6 versus 37,9, respectivamente), en clara muestra de un proceso de recesión, donde estas industrias operan a niveles muy bajos de actividad, con elevada imprevisibilidad con vistas al futuro.

Confianza empresarial
En la complementación con el Icepyme (Índice de Confianza Empresarial construido por FOP), se observa no sólo que la situación de la economía real de las pymes manufactureras es contractiva, sino que adicionalmente la confianza está en claro escenario pesimista.
No obstante, algo muy destacable es el hecho de que tanto el PMIPyME así como el Icepyme alcanzan niveles cada vez más cercanos (36,6 y 34,4, en la escala de 1 a 100, respectivamente, en la medición de abril), mostrando en efecto que se está tan mal como se presupone y que de cara al futuro (de corto plazo) no hay distintas previsiones de lo que se ha experimentado en el último año para el conjunto de las industrias pymes manufactureras.

“Es posible que pasadas las PASO ya se encuentren perspectivas más definidas con relación a la evolución económica.
No obstante, será fundamental un poco de calma cambiaria y de moderación en la aceleración inflacionaria para que las industrias pymes puedan morigerar el achicamiento y/o estancamiento y hallar algo de previsibilidad de corto plazo”, destaca el informe del FOP.
Mientras tanto, “como ha ocurrido en las últimas cuatro o cinco décadas, continuará el desafío de los cambios estructurales que hacen al mejor desempeño y desarrollo de las empresas existentes y de nuevos emprendimientos (tan necesarios).
Por el momento, en este contexto de estanflación, el tejido industrial del país se encuentra evolucionando desfavorablemente sin atisbos de una mejora sustancial en el muy corto plazo”, finaliza el informe.

Artículos destacados