Conseguir socios y fondos, dificultades para emprender

Las company builders, incubadoras y aceleradoras tienen un rol clave para resolver esta problemática  y comenzar a crear más empresas de alto impacto. Especialistas indican que es necesario construir un “relato local”de lo que significa emprender en Argentina.

“No todos tienen la personalidad para ser emprendedores, pero detectamos que hay varios cuellos de botella que frenan a los que sí la tienen y reducen la cantidad de empresas tecnológicas de alto impacto que se crean en América Latina”, advierte Federico Nano, CEO de Codamation, una company builder que opera en Buenos Aires.

Para el directivo, las company builders (fábricas de empresas), incubadoras y aceleradoras deben tener un rol clave para resolver esta problemática y comenzar a crear más empresas de alto impacto, rentables y de mayor escala.

“Muchos emprendedores tienen conocimiento de su mercado pero no tienen socios tecnológicos ni capital para desarrollar la primera versión de sus productos”, destaca Nano como una de las principales problemáticas.

Otra problemática, agrega, es que hay emprendedores con conocimiento profundo de su industria pero que nunca desarrollaron un negocio en el mercado de Internet, que tiene sus propias reglas. “Tampoco existe una gran cantidad de fondos de inversión locales y la experiencia para escalar regional y globalmente es escasa comparada con lugares como San Francisco en Estados Unidos”, enumera el especialista.

Así, para eliminar estos cuellos de botella, las company builders pueden aportar algunos soportes. “Estos espacios aportan la base tecnológica para desarrollar la primera versión de los productos y probarlos en el mercado, vinculan a los emprendedores con fondos de inversión para acelerar sus proyectos, acompañan al emprendedor en los primeros pasos de su proyecto para acelerar su crecimiento personal y el de su negocio, dan un espacio de trabajo en el que muchos emprendedores se relacionan, lo cual favorece la innovación, y conectan a los emprendedores con una red de contactos establecida para buscar escala regional primero y global después”, puntualiza.

Modelo nacional
Sobre el desarrollo nacional del ecosistema emprendedor, Nano realiza una autocrítica: “Más allá de estos cuellos de botella y, quizás por tratar de importar un modelo que poco tiene que ver con la realidad de nuestro país, no estamos siendo tan exitosos en desarrollar el ecosistema emprendedor local”.

Sin embargo, el especialista considera que estas entidades pueden contribuir a que la situación mejore si se buscan soluciones que se ajusten mejor a nuestra realidad y así achicar el porcentaje de empresas de tecnología fallidas y modelos de negocios que fracasan.

“El cuento institucionalizado que venimos apoyando en Argentina y América Latina es más o menos así: creás una empresa en un garaje, hacés una breve presentación a un inversor, competís en un concurso de start ups en el que tenés cinco minutos para contar el modelo de negocios de tu proyecto, recibís inversión para quemar y probar un producto en el mercado y te volvés millonario o celebrás el fracaso y volvés a intentar con otro proyecto”, dice.

Asimismo, Nano añade: “El tema es que nuestros emprendedores son distintos de ese modelo californiano, nuestra región es distinta y hasta el tipo de contratos comerciales que hacemos para crear empresas es distinto. En nuestra región, el acceso a capital de riesgo es mucho más difícil; todavía tenemos pocos casos de empresas que escalan a nivel global.

Sortear las complicaciones económicas requiere de una destreza poco común y, para ser emprendedor y que no importe perder, hay que tener capital, ahorros u otro trabajo para mantenerse”, resalta.

Por último, el especialista considera que para transformar a Argentina en uno de emprendedores de Internet con alto impacto es necesario crear “nuestro propio relato de lo que es emprender y ayudar activamente a destapar los cuellos de botella”.

Artículos destacados