Se multiplicaron venta de lentes “truchos” y reclamos de los ópticos por mayor control

«Nosotros no cuidamos el bolsillo de la gente, cuidamos sus ojos. Estamos hartos de hacer reclamos a la Municipalidad para que controle», subrayó Gabriel Devalis, secretario del Colegio de Ópticos de la provincia de Córdoba.

El verano llegó y con él la mayor protección del sol como así también de la venta callejera de anteojos truchos y los insistentes reclamos de los ópticos que piden al municipio la erradicación de los manteros que les hacen competencia en la peatonal.

El precio es un factor de peso a la hora de adquirir un anteojo de sol. Mientras que en la vía pública se pueden adquirir a partir de 35 ó 40 pesos, en las ópticas un par de lentes para sol “de calidad”, es decir con certificación, parten de 200 y 250 pesos.

Frente a esta disparidad de competencia, el Colegio de Ópticos de la Provincia apuntó directo al mercado ilegal en la peatonal de la ciudad.

En diálogo con Comercio y Justicia, el secretario de la entidad Gabriel Devalis advirtió que los lentes que se venden en lugares no habilitados conllevan riesgo para la visión, porque no hay un profesional que intervenga para saber de su calidad y tampoco cuentan con garantía. “Nosotros no cuidamos el bolsillo de la gente, cuidamos sus ojos. Estamos hartos de hacer reclamos a la Municipalidad de Córdoba para que controle, hemos hecho múltiples presentaciones. La venta callejera aún sigue y en gran aumento. Hay telgopores de anteojos por doquier”, se quejó Devalis.

La entidad advierte que las gafas de mala calidad facilitan problemas visuales que pueden comenzar con el síntoma del dolor de cabeza, pasar por la visión nublada hasta llegar al problema de cataratas u otras alteraciones visuales.

Dificultad para importar

Al verano 2013 se le suma una particularidad producto de las restricciones a la importación de productos. “Todos los anteojos para sol son importados y ya no entran tantos como antes. La mayoría son de origen italiano o chino, con calidad certificada”, explicó Devalis, quien diferenció de los anteojos de sol también de origen chino pero “sin certificación” que se venden en la peatonal.

“La gente está aprendiendo a protegerse por la capa de ozono. La radiación solar es terrorífica. Sin embargo, la gente tiene que aprender ahora a separar un buen anteojo de uno malo”, subrayó el especialista.

Asimismo, destacó que tanto hombres como mujeres están tomando más conciencia de usar los lentes de calidad.

En este sentido, advirtió que no hay que mirar al sol y evitar exposiciones sin protección. También recomendó proteger a los niños desde corta edad y no ponerles lentes de juguete o de plástico. “Ya hay madres que están comprando lentes de sol para sus hijos a partir de los ocho años”, ejemplificó.

Finalmente, la entidad profesional recalcó que luchar contra la venta callejera de los productos “truchos” es muy difícil y que no tienen posibilidades de hacerlo en tanto que no es de su competencia. Es por ello que que insisten en que el contralor en la materia está en manos de los municipios en la órbita del territorio provincial.

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