Proyección positiva y liquidez bancaria no alcanzan para animar pymes al crédito

Un año electoral en puerta,  la presión inflacionaria y la salarial, la alta posibilidad de aumento de tasas, una actitud expectante sobre Europa y Brasil desalientan al sector productivo a la hora de recurrir a la banca para crecer.

La proyección de crecimiento económico para 2011 y las actuales oportunidades de liquidez de los bancos para prestar al sector productivo no alcanzan para colmar las expectativas de las pymes que no se animan a recurrir al crédito para crecer.

Ésta es la fotografía que pintó ayer el economista José Simonella, ex presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE), quien disertó en esa institución en el marco de la conferencia “Actualidad del sector financiero y perspectivas económicas”.

Para Simonella, el año electoral que se avecina, la presión inflacionaria y la puja salarial que se espera, la alta posibilidad de aumento de tasas y la mirada atenta sobre la evolución de Europa y Brasil desalientan al sector productivo a la hora de recurrir a la banca para crecer.

“A pesar de que hoy las entidades financieras tienen oportunidades de liquidez, con una tasa real baja en términos relativos, el sector productivo no está pudiendo aprovecharlo, las pymes no acuden a buscar préstamos, no terminan de decidir una inversión. El crecimiento se está dando con capital propio y no se apalancan con el sector financiero”, explicó el ex titular del CPCE. El economista subrayó que la “complejidad de la incertidumbre” por factores de la economía interna y externa, sumada a la incertidumbre histórica de un país en cuanto a “inseguridad jurídica, monetaria y fiscal”, hacen que los empresarios sean cautos con relación al año que viene.

Evolución
Otro punto que sigue acrecentando las dudas a la hora de embarcarse a tomar un préstamo productivo es la tasa de interés variable. Por más que la proyección del dólar sea de carácter estable, que haya una estimación de crecimiento y en los bancos haya dinero para prestar, las expectativas positivas no terminan de incidir en las tomas de decisiones.

Un dato ejemplificatorio brindado por Simonella para graficar la situación fue el del crecimiento de préstamos al sector consumo frente a la retracción de los préstamos al área de producción.

Mientras que hace cinco años 54% de los préstamos era destinados al sector productivo y 46 % al consumo la evolución de los últimos tres años refleja exactamente lo inverso. En el segundo trimestre de 2010, la mayor parte del crédito fue a los individuos (55%), mientras que 45% fue al crédito comercial.

Esta situación también ameritó algunas lecturas por parte del economista, quien señaló que la decisión de alentar el consumo puede leerse de dos maneras, como una decisión para alentar la actividad o como un mecanismo para ganar las elecciones.

Finalmente, señaló que hoy los préstamos están siendo tomados por los individuos y “desaprovechados” por el sector productivo.

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