La ciencia, en el fútbol como en la vida

El análisis del reconocido divulgador científico Diego Golombek sobre la Jabulani, los penales, el jet lag y la probabilística en el Prode.

Acercar la ciencia a la gente de manera amena, entendible y práctica, así podría describirse la actividad que a diario encara el multifacético Diego Golombek, doctor en Biología, director del laboratorio de Cronobiología de la Universidad de Quilmes y conductor de «Proyecto G», el programa que se emite por Encuentro, el canal del Ministerio de Educación.

En el marco del Programa de Divulgación Científica de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC, Golombek estuvo el jueves pasado en Córdoba y, bajo la modalidad de una charla de café, habló con su público sobre «Ciencia en la vida cotidiana». Allí analizó cómo el pensamiento científico es capaz de iluminar algunas de las preguntas que todos nos hacemos a diario. En ese contexto, y en el marco del Mundial, fue inevitable consultarlo sobre la presencia de la ciencia en el fútbol.

“En el deporte hay mucha ciencia y tecnología. Por ejemplo, en este Mundial, hay una pelota con nueva tecnología, la Jabulani de Adidas, con criterios aerodinámicos, aunque no se sabe aun qué pasará cuando se moje”,  graficó a Comercio y Justicia.

Otra veta científica aplicada al campeonato es la que describió sobre el jet lag, también conocido como descompensación horaria. Se trata de un desequilibrio producido entre el reloj interno de una persona (que marca los períodos de sueño y vigilia) y el nuevo horario que se establece al viajar largas distancias a través de varias regiones horarias.

También graficó con una situación vinculada a los estadios. “En Sudáfrica están a diferente altura sobre el nivel del mar. Esto exige aclimatarse y adaptarse para jugar. Por un tiempo el jugador va a tener que aclimatarse al denominado jet lag”.

Luego se dedicó a los penales que “en octavos y cuartos entran a tallar”. “Hay modelos matemáticos sobre cómo pueden entrar los penales dependiendo del ángulo de las piernas y de los brazos al momento de patear. Aunque nunca he visto que los arqueros usen un transportador para medir los ángulos”, dijo sonriendo.

Finalmente, relativizó la aplicación de la probabilística para armar el Prode, teniendo en cuenta la trayectoria de los equipos en mundiales anteriores ya que el criterio en el fútbol termina siendo siempre la pasión.

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