Con historietas buscan erradicar el hábito de compra de remedios en kioscos

“Súper Prodemi”, “Inspe” y “la Sombra Ilegal” protagonizan una tira para concientizar a los más chicos. Los profesionales también están mandando notas en igual sentido a los comerciantes.

“Súper Prodemi” (siglas de Programa de Erradicación de Medicamentos Ilegales) es un farmacéutico que quiere defender la salud de la población y se convierte en superhéroe cuando se entera de la venta ilegal de medicamentos. Junto a la “Inspe”, una bella inspectora que hace que las leyes se cumplan, combaten a “la Sombra Ilegal”,  que se introduce en algunos cuerpos humanos  para que éstos no cumplan con la ley de medicamentos, no le interesa la gente y sólo quiere hacer daño.  En el medio están en juego “Capsulina” y  “Compri”, dos amigos que sufren las vicisitudes de ser maltratados y expuestos a malas condiciones de conservación cuando están en un kiosco y que son saludables, brillantes y alegres cuando están en una farmacia.

Con estos cinco personajes el Colegio de Farmacéuticos creó una historieta para comenzar a educar y concientizar “desde abajo” el hábito de adquirir medicamentos sólo en farmacias y no en lugares no habilitados como quioscos y almacenes que, al hacerlo, están  cometiendo un delito.

Con esta acción llegaron a distintas escuelas primarias de la provincia, con la convicción de que el problema debe atacarse en distintos frentes: concientizando desde pequeños en el hábito de no adquirir remedios en cualquier lado, apuntando a una medicación responsable, pero también persiguiendo a quienes venden ilegalmente.

En este sentido, los farmacéuticos se están acercando a los comerciantes de la ciudad con una carta en la que les informan “que la venta de medicamentos en cualquier negocio que no esté habilitado como farmacia, está totalmente prohibida y constituye un delito”.

Asimismo, les recuerdan que la policía y los fiscales de instrucción han recibido directivas para proceder en estos casos, algo que fue acordado recientemente por medio de un convenio entre la Fiscalía General de la Provincia, el Colegio y el Ministerio de Salud.

La nota que están distribuyendo a los negocios también consigna las penas que tendrá un comerciante por el ejercicio ilegal de farmacia y de la profesión.

En el caso de proporcionar los conocidos como “de venta libre” pueden ser sancionados con hasta un año de prisión. Por otra parte, si el producto es de venta “bajo receta”, la sanción puede llegar hasta tres años de prisión.

“En los allanamientos que se realicen en los lugares donde se detecten estas ventas ilegales, además de las figuras comentadas (arts. 204 quinquies y 247 del Código Penal) la Policía procederá al decomiso de la mercadería existente”, advierten los profesionales.

Ya están denunciando
Según precisó ayer el titular de la entidad deontológica, Marcelo Farri, el Colegio ya está recibiendo denuncias de los vecinos. Días atrás recibió del interior de la provincia una foto tomada con el celular por una persona que observó cómo un quiosco -en varias oportunidades- estaba siendo provisto de medicamentos bajados de un auto no identificado.

“La gente puede denunciar llamando al Colegio,  en la Policía o en alguna fiscalía, también al 0810-888-3368”, señaló Farri quien describió que  por cada farmacia (son 1.800 en toda la provincia) hay siete quioscos, almacenes y supermercados que venden.

En la institución indicaron que  en el mercado negro también circulan medicamentos robados de las propias farmacias y que, por día, en Argentina se roba una farmacia y un camión transportador de fármacos. Según indicaron, la media bolsa de consorcio con remedios robados se estaría comercializando a 2.000 pesos.

Contra la automedicación
Otro de los puntos sobre los que están trabajando es en la concientización de la medicación responsable, algo que se ha perdido, a juzgar por las actitudes cotidianas, cuando cualquier persona aconseja a otra o directamente toma el remedio que le parece.

En este punto, preocupa el creciente  consumo de ansiolíticos en los jóvenes y cada vez a más temprana edad, a partir de los 14 años, según una encuesta que relevaron en la fiesta del estudiante 2009.

Tarifario de “las pastillitas” en el mercado negro local

En el Colegio de Farmacéuticos  de Córdoba trazaron un panorama sobre algunos combos de pastillas y sus precios según los lugares de distribución.

– En la calle: Un mix con tres pastillas: una de Rivotril, otra de Alplax y otra de Rohypnol cuesta $ 5.
– En los bailes de cuartetos: un Rivotril lo comercializan entre $ 5 y $ 10.
– En la cárcel: un Rivotril asciende a $50.
– En zona del Cerro de las Rosas: las pastillas se intercambian entre los jóvenes porque tienen mayor acceso dentro del propio hogar.

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