Un voto conservador que ratifica un proyecto

Por Alfredo Flury / aflury@comercioyjusticia.info

Dieciséis años en el poder no se logran sino a partir de un proyecto de Gobierno creíble y que demuestre resultados prácticos con impacto para una amplia base social.

Pero también por la percepción de los votantes con respecto a la falta de un liderazgo o fuerza política que aparezca como alternativa superadora a una gestión. Probablemente ambos elementos, sumados a otros más, se hayan conjugado ayer para que José Manuel de la Sota haya logrado el pasaporte a su tercer mandato en 12 años.

Los cordobeses optaron por la continuidad frente al cambio y la presencia de De la Sota como referente de esa posición no es un dato menor. Es que fue justamente a partir de su enfrentamiento con el ahora mandatario electo, que Luis Juez cosechó sus mejores réditos en 2007. Por entonces, Juez cargaba contra la supuesta corrupción en la Provincia y, como intendente de Córdoba, aparecía asfixiado por la gestión provincial. El escenario ayer fue muy diferente.

De la Sota cambió, al menos en su discurso, y Juez no logró insertarse en una campaña que siempre lo mostró incómodo. Incluso tampoco logró sostener su caudal en Capital, su bastión histórico. Las obras millonarias de la Provincia en la ciudad que en 2007 no prendieron, pueden haber tallado en la foto de ayer domingo. Aguad, por su parte, apenas si logró mejorar la performance de Mario Negri en 2007.

El panorama muestra ahora a De la Sota con amplia mayoría en la Unicameral y posicionado a nivel nacional. Juez y Aguad, devaluados. Principalmente el primero, cuya fuerza política está asentada en su liderazgo carismático y personalista.

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