Tres millones de personas visitaron Pueblo Cooperativo

La feria argentina de ciencia, tecnología y creatividad cerró el fin de semana con el orgullo de haber recibido a 8.000 contingentes escolares. En su corazón estuvo la muestra de la “energía de la solidaridad”, que mostró el cooperativismo en marcha.

Tecnópolis, la exposición de ciencia, arte y tecnología argentinos, cerró sus puertas hasta el año próximo con un balance estadístico que la confirma, en su tipo, como la más importante de América Latina.

La exposición recibió a más de 3.500.000 visitantes, incluido más de medio millón de estudiantes organizados en 8.000 contingentes procedentes de las 24 provincias argentinas, informaron las autoridades de la exposición en un comunicado.

Desde su apertura, el sábado 14 de julio, coincidente con el inicio del receso escolar de invierno en ciudad y provincia de Buenos Aires, se dieron en su predio más de 200 charlas científicas para todo público, más de 60 sobre informática y tecnología y más de 1.200 talleres participativos.

Ofreció, además, más de 1.500 espectáculos artísticos, intervinieron en el Parque del Bicentenario 45 artistas y más de 16.000 personas hicieron consultas en los espacios de salud.

Además, se recuperaron más de 40.000 kilogramos de materiales útiles por reciclado de residuos.

En Tecnópolis 2012 participaron también 125 empresas privadas, muchas de las cuales montaron sus propios puestos con novedades tecnológicas de envergadura para el país y la región, como prototipos robóticos y nanotecnólogicos experimentales que permiten a estudiantes argentinos tomar contacto con los logros actuales y las nuevas tendencias en materia de ciencia e ingeniería y, consecuentemente, despertar múltiples vocaciones de estudio y perfeccionamiento.

Fue también Tecnópolis 2012 la feria del cooperativismo en el Año Internacional de las Cooperativas. Dedicada a la energía, entendida ésta en sentido amplio, Tecnópolis reservó en su edición 2012 un amplio espacio para lo que se definió como “la energía de la solidaridad”. Así lo asumió el sector en su conjunto: las cuatro confederaciones cooperativas de Argentina y las tres confederaciones mutuales se dieron el lujo de mostrar en tiempo real cómo se puede vivir el cooperativismo en la réplica a escala de una aldea donde nacen personas en hospitales gestionados por la economía social, se desarrollan, estudian en escuelas cooperativas, trabajan en organizaciones solidarias, se informan por medios cooperativos, participan en foros democráticamente gestionados y, hacia el final de sus vidas, son atendidos por mutuales solidarias y hasta despedidos de este mundo en instalaciones nacidas de la ayuda mutua.

Fue el “Pueblo Cooperativo” en marcha, donde las casas eran los stands de las organizaciones, que se iban rotando semana a semana, de modo tal que todos los visitantes pudieran ser parte de la fiesta de la solidaridad. Fueron 57 casas-stand ubicadas en un predio de 5.000 metros cuadrados, por las que pasaron tres millones de personas en los meses que duró la muestra.

En su explanada central hubo cientos de espectáculos y el último sábado de la muestra, un festival de barriletes. Pero no eran éstos simples cometas de papel: cada uno llevaba al vuelo un deseo, un sueño, un valor o una idea. Junto a los niños y jóvenes, fueron muchas las personas que atraparon la idea al vuelo y quisieron ser parte de la fiesta de las utopías voladoras. Hubo barriletes-proyecto, barriletes-imaginación, otros compromiso, incluso los hubo que sólo proclamaban acción y una colorida infinidad de cometas con sueños de un mundo mejor, más justo, solidario, equitativo y respetuoso. Fue el magnífico cierre de año de Pueblo Cooperativo, que tiene también su propio sueño: continuar en 2013. Con esa esperanza concluyó la muestra que congregó la mayor cantidad de personas en toda la historia del cooperativismo argentino.

Artículos destacados