Socios para impulsar la lectura

Sur de Babel es un club de libros independientes, que tiene por objetivo darles mayor visibilidad a títulos de sellos chicos. Las personas que se asocian reciben una publicación al mes.

Un club de libros independientes que acerca a las personas, mes a mes, una selección de la literatura más escondida que se edita en Argentina y en América Latina. Sur de Babel es un club que nació con el objetivo de descubrir aquella literatura que, por diferentes motivos, no tiene el espacio o la visibilidad que debería. “Hacemos convocatorias a las editoriales, leemos sus novedades y estamos al tanto de lo que cada una de ellas publica. De todos estos libros, que son muchos, hacemos todos los meses una selección distinta”, contó a Comercio y Justicia Victoria Rodríguez Lacrouts Rudman, socia de este proyecto junto a su amiga Josefina Heine, las dos licenciadas en Letras.

“En Sur de Babel lo importante es que el lector se encuentre con el libro, desde su materialidad hasta en su simbología, y que ese lector no sea sólo de Buenos Aires. Tenemos socios en el sur del país donde casi no hay librerías y las pocas que hay no tienen ni por asomo determinados libros. Desde hace algunos años en Buenos Aires hay muchas librerías que están mostrando la producción de sellos chicos, hay muchas librerías “artesanales” que buscan calidad en sus mesas y no best sellers, y eso está buenísimo. El objetivo más importante que tenemos con Sur de Babel es abrirnos a todo el país, hacer de esto algo absolutamente federal”, explicó Victoria.

– ¿Por qué el nombre Sur de Babel?
– Sur de Babel tiene que ver con la diversidad de voces, de escrituras, de propuestas, dentro de un mismo país, un mismo continente, una misma región de habla hispana. “Sur” tiene que ver con la identificación, pertenencia, la identidad.

– ¿Quiénes son los autores?
– Los autores son muchos y bien variados. No elegimos sólo autores argentinos sino también otros de lengua extranjera. Han sido selecciones de Sur de Babel escritores brasileños, ingleses, japoneses, franceses, nicaragüenses, entre otros. La idea es mostrar un mapa bien variado. Elegir autores contemporáneos para mostrar lo que se está escribiendo ahora y también autores clásicos o que fueron clásicos en su momento y que por algún motivo se han dejado de editar. Todas nuestras selecciones son bien diferentes unas de otras, y eso hace que no nos encasillemos en un estilo o en un género en particular. El objetivo es que prime la literatura y la variedad de propuestas narrativas.

– ¿Cómo funciona este club?
– Como el nombre lo indica, funcionamos a la manera de un club. Contamos con socios y cada uno de ellos recibe mensualmente un libro en su casa. Las editoriales nos mandan sus novedades, leemos todo lo que nos llega, y una vez por mes seleccionamos un libro que es “El recomendado del mes”. Cada libro es acompañado por una reseña y una explicación de por qué se seleccionó esa novela o ese libro de cuentos.

Al mismo tiempo, acompañamos la selección con una entrevista al autor y otra al editor de la obra.

La idea es mostrar todas las caras de un mismo trabajo, una misma propuesta. Por otro lado, contamos con un catálogo, tanto en la selección de adultos, como en la de infantil, en el que los socios pueden optar por otros libros si así lo desean. Claro que no están obligados a recibir la selección del mes sino que pueden cambiar su libro por otro o cancelar su pedido si es que un mes no desean recibir material.

Otro de los objetivos en los que hacemos hincapié es en el armado de una biblioteca distinta con los libros de Sur de Babel. Somos conscientes y sabemos que no todo el mundo logra o tiene tiempo para leer un libro mensual, pero es importante saber que esos libros están en la biblioteca esperando su momento.

En nuestra página web, y como otra propuesta de acercamiento a la lectura, contamos también con un espacio de lecturas on line. Mensualmente publicamos cuentos de diferentes autores argentinos y latinoamericanos y tenemos también una sección dedicada a la poesía. Todo este material está publicado en nuestra página y es de acceso libre para todos.

– ¿Cuánto cuesta formar parte del club?
– Con relación a los costos, cobramos una membresía mensual de 13 pesos, más el costo del libro, que lo estipula la editorial. En varios casos pudimos hacer precios promocionales, y los libros estaban incluso más baratos que en las librerías.

– ¿Cuáles son los beneficios de los socios?
– Los socios tienen diferentes beneficios. En primer lugar reciben en el domicilio que ellos elijan un libro que fue previamente seleccionado. Después pueden disfrutar de toda la información que subimos a la web: cuentos inéditos, adelantos de novelas, selecciones on line de poesía y más. En la Capital Federal cuentan con una credencial exclusiva que les permite acceder con descuentos a espectáculos de música, obras de teatros, festivales culturales, etcétera. La idea es comenzar a sumar beneficios en otras provincias, como en Córdoba, así los socios del interior pueden también disfrutar de estos beneficios. Por el momento, tenemos alrededor de 280 socios.

– ¿Cómo ven el circuito de la literatura independiente en Argentina?
– La palabra independiente es un poco tramposa y en realidad no define nada. Lo único que indica, tal vez, es el tamaño de una editorial. Cuando no hablamos de grandes cadenas o grandes sellos decimos “independiente”. Nosotras, cuando decimos “independiente”, sólo nos referimos a los libros, no a un circuito de mercado. El panorama es súper amplio y muy prolífero. Y las editoriales más chicas, claramente, se ven con la obligación de competir con los libros que editan las grandes editoriales, que en general son las que tienen más llegada y más poder de exhibición. El problema principal es que hay una sobresaturación de novedades y eso genera un nivel de rotación muy alto, y se les da poca chance a muchos libros (se les da un tiempo corto para que se vendan). Se editan muchísimos títulos al año en nuestro país, alrededor de 22 mil, y lo que pasa muchas veces es que los libros no llegan a salir siquiera de los depósitos de las librerías. Muchos ni siquiera tienen la posibilidad de ser exhibidos, y quedan navegando sin rumbo dentro de un inmenso mar.

Creo que, para diferenciarse, una editorial pequeña o mediana tiene que mostrar ideas originales y de calidad. Para eso hay que conocer muy bien el mapa editorial. Después vienen el marketing, la publicidad y la distribución. Pero si no hay una raíz con propuestas firmes no hay posibilidad de nada. Sin la construcción y el armado de un catálogo bien pensando, a conciencia, no hay posibilidad de subsistir. La constancia en la publicación también es importante.

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