“Para lograr soluciones, voy a tener una relación madura con la Provincia”

Esteban Dómina, candidato a intendente por el Frente Cívico, Ponderó la “madurez” del gobernador electo y la suya propia, como primera condición para lograr consensos. Propone un acuerdo de “paz y gestión” con el gremio, para poner a funcionar una ciudad “pensada en grande”

Nació en Las Varillas hace 59 años, creció en San Francisco, se graduó de contador en Córdoba y hasta hace pocos meses escribía libros en un plácido solar de Agua de Oro. Actualmente aspira a dirigir el gobierno de la capital provincial, después de haber ejercido varios cargos políticos siempre de la mano del justicialismo provincial. No obstante, hoy encabeza la boleta del Frente Cívico, cuyo líder Luis Juez logró convencerlo después de varios intentos, de que las urgencias ciudadanas lo requieren. Y la entrevista con Comercio y Justicia parece confirmar esas urgencias.

-Tres ideas que sinteticen su plataforma…
-Un concepto es pensar a Córdoba en grande. Significa que la ciudad tiene 1,4 millón de habitantes, pero hay otros 600 mil que entran y salen permanentemente porque estudian, trabajan, se atienden en Córdoba y hacen un conglomerado de dos millones de personas que deben ser tenidas en cuenta a la hora de dar soluciones ambientales, de transporte, infraestructura. Pensar a Córdoba en grande es establecer un contexto más amplio para que los problemas se decidan en ese marco y no se trasladen de un lugar a otro como por ejemplo sucede con el predio de enterramiento en la ruta 36.

-Muy bien. Segunda idea…
-Modelo de gestión: nosotros vemos a la Municipalidad como una empresa pública que presta servicios y que por lo tanto con poco tiene que hacer mucho. Es un tema netamente de administración: tiene que optimizar la prestación y la calidad de los servicios. Esto -que parece tan elemental, tan de sentido común- no se viene dando en la práctica por la enorme ineficiencia y la insatisfacción del vecino respecto a los servicios que recibe.

-Clarísimo. Tercero…
-Y el tercer concepto es paz y gestión. Que la Municipalidad deje de lado todo tipo de conflicto para establecer un sistema virtuoso al servicio del vecino. Esto implica una relación madura con los trabajadores y con su representación gremial para poner toda la energía al servicio de la ciudad.

-El primer concepto tiene un correlato directo en la basura y el transporte…
-Absolutamente, porque el transporte debe pensarse como área metropolitana. Y establecer un modelo de transporte donde no pase lo que ocurre hoy, donde compiten los dos sistemas. El interurbano está mal diseñado, complica, congestiona el área urbana. Hay que pensarlo de nuevo por completo para que convivan en un marco racional.

-¿Hace falta un acuerdo consensuado?
-Hay una agenda que debe ser compartida y acordada con todos los 18 municipios que rodean, que abrazan, a la Municipalidad de Córdoba.

-¿Sumando a la provincia también?
-Tiene que estar sentada en esa misma mesa en todos los temas, en el caso del transporte es autoridad de aplicación, en el caso de los residuos, por la Constitución le corresponde asegurar la sanidad ambiental. Tiene que buscar soluciones a los problemas que aflijan a los vecinos, a diferencia de lo que hace hoy.

-Relacionado con el tercer eje, paz y gestión. Eso exige liderazgo político…
-Desde ya, pero algunas otras cosas también: capacidad, experiencia, conocimiento de la función publica,… hasta diría cierta edad. Cierta edad, porque cuando uno está en la madurez, está menos predispuesto al conflicto que cuando es joven e impetuoso. Una serie de características personales y profesionales son las que se requieren para llevar adelante un modelo de paz y gestión.

-Sus propuestas exigen también acuerdos con distintos niveles de gobierno…
-Es absolutamente así. Hay una agenda compartida con la Provincia y otra con la Nación. La Municipalidad no está pasando por un momento floreciente ni tiene espaldas para resolver ciertos problemas acuciantes como, por ejemplo, las cloacas.

Con la Provincia ya mencionamos algunos pero hay un montón de otros temas: salud, educación, hay que articular acciones en el marco de un programa conjunto. Yo espero tener con el gobernador De la Sota una agenda de colaboración. Una relación madura que pueda traer soluciones a los problemas de la ciudadanía, la madurez de los dos puede darnos esa oportunidad.

-Da la impresión de que otras ciudades argentinas han avanzado mucho estos años y Córdoba está rezagada…
-Es así, es algo que está a la vista. Si uno se da una vueltita por Rosario se va a dar cuenta de que esta ciudad ha recibido una inyección de infraestructura. Muestra una modernidad que Córdoba no tiene, porque ésta no ha sido planificada, ha crecido un poco “a la bartola” y otro poco de acuerdo con la inversión privada. Hay que retomar la autoridad municipal y fijar una nueva agenda para que Córdoba reciba los beneficios que no ha recibido en todos estos años.

-¿Si no cambiamos, Córdoba se vuelve una ciudad insostenible?
-Es así. Hay problemas muy acuciantes, sobre todo en la periferia. Aquí se han invertido las prioridades: en lugar de hacer obras que privilegien la conectividad, los servicios, se ha preferido la estética. Hemos hecho un faro, el Estadio Córdoba, el Centro Cívico, que no son obras prioritarias. Hemos invertido mal los recursos. Además, la relación ciclotímica del Gobierno de la provincia con el nacional ha privado a Córdoba de recibir fondos de programas nacionales.

-¿Se necesita una energía diferente?
-Sí, sí. Mucha más energía, convicción y formación profesional porque hay un desafío grande. A la Municipalidad no le cierran los números, hay una lista enorme de necesidades que resolver para los vecinos. Es decir que hay que tener uñas de guitarrero…

-¿Cómo imagina a Córdoba dentro de diez años?
-Si logramos consensuar un plan que logre revertir las tendencias de los últimos tiempos, que son francamente negativas, que han fragmentado la ciudad… Si invertimos esa situación y logramos que se sostenga otro modelo de gestión en ese plazo, pienso que en diez años vamos a empezar a ver cambios muy positivos, donde se van a achicar las brechas.

-Uno pensaría que si hay una oportunidad histórica para Argentina en estos tiempos, ¿por qué no para Córdoba?
-Yo creo absolutamente que la hay para que Córdoba despegue. La tenemos. Hay que sacudir la modorra y depende sobre todo de capacidad y liderazgo. Principalmente buscar mucho consenso y participación. Aquí nadie va a sacar adelante la ciudad por sí solo, tenemos que hacer un pool de fuerzas y ponerlas al servicio de Córdoba. Los ejes de la propuesta son participación, planificación, ejecución, transparencia, control… Mucha presencia del Estado municipal en los sectores más vulnerables de donde se ha retirado. Basta darse una vuelta por la periferia de Córdoba para ver cómo se ha olvidado todo ese sector donde vive la mayoría de los cordobeses. Compromiso, le agregaría, compromiso con esos sectores.

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