Nuevo y promisorio escenario en combustibles

Por Salvador Treber. Exclusivo para Comercio y Justicia

Las perspectivas en este rubro, que aparecían bastante poco propicias, se han revertido al evaluarse con más precisión la reciente localización de hidrocarburos de tipo especial,
denominados “no convencionales”.

Hasta 2010, los especialistas identificaban nuestro país no como “petrolero” sino en un escalón menor; es decir, “con petróleo” apenas suficiente para atender adecuadamente sus necesidades internas. Esta situación empezó a deteriorarse cuando, en la década de los años 90 (siglo XX), se procedió a privatizar YPF, que había sido la primera empresa de su tipo dentro del amplio ámbito de la economía capitalista. Desde que pasó a ser explotada y administrada por la firma española Repsol YPF, ésta hizo prevalecer sus intereses y a la par de extraer para exportar todo lo más posible, se restringió al mínimo la búsqueda y perforación de nuevos pozos.

El origen de YPF data de 1923 como Dirección Nacional de Combustibles Líquidos, para transformarse en 1928 en la referida empresa; todo impulsado por el gran visionario y patriota que se llamó Enrique Mosconi. Sirvió de modelo a la que, cuatro años después, se creó en México y tras ellas el ejemplo cundió a punto tal que 129 países en el mundo hicieron lo propio. El caso más singular ha sido el de Suecia, país que no posee yacimientos en su territorio pero estableció seis unidades productivas autárquicas para atender a las diversas etapas que van desde la localización de yacimientos hasta su comercialización minorista.

La reducción cada vez más acentuada en las tareas de prospección, cateo y cubicación de nuevas fuentes subterráneas llevaron a la continua y progresiva baja de las reservas llegando, a partir de 2011, a importarlo en forma creciente con el objeto de satisfacer parte de la demanda final; requiriendo disponer en 2013 de US$8.640 millones para cubrir dicha operatoria. No obstante, la gestión de YPF reestatizada se advierte ha mejorado su rendimiento y avanza en la participación para extraer combustibles “no convencionales”, asociada con empresas especializadas que dominan la tecnología adecuada.

Los nuevos yacimientos
La localización en Neuquén del ubicado en la zona denominada Vaca Muerta convirtió nuestro país en el segundo potencial mayor productor de shale-gas y cuarto en shale-petróleo en el mundo. Estiman que en un plazo aproximado de cinco años se llegará a un nivel óptimo, pero hace poco más de un mes los expertos fueron sorprendidos por un importantísimo hallazgo de las mismas características en la Provincia de Chubut, próximo al golfo de San Jorge.

Un estudio emanado de la Agencia de Información Energética de Estados Unidos, que tuvo como vocero al subsecretario de esa área específica, Daniel Poneman, divulgó que el nuevo yacimiento de Neuquén significa la disposición de reservas que podrán satisfacer la demanda interna por nada menos que… ¡400 años! Si bien tales conclusiones todavía no han sido sometidas a una revisión confirmatoria, mucho menos se sabe sobre el localizado hace muy poco en Chubut; pero aun así, resulta obvio que Argentina tiene en esa materia un futuro promisorio.

Los dos acontecimientos hacen -además- presumir a los especialistas que no deberán ser los únicos y es altamente probable que en esas dos provincias y en las demás del área patagónica se verifique la existencia de otras varias fuentes de semejante importancia. En consecuencia, para la tercera década de este siglo el país pasará a ser lo que nunca fue: un muy relevante productor y abastecedor externo de gas y petróleo. A modo de ejemplo, conviene tener muy presente el rotundo cambio de perspectivas que ha significado para Estados Unidos disponer dentro de su territorio de fuentes energéticas del mismo tipo.

El funcionario estadounidense antes mencionado señaló que “Toda estimación tiene que ser verificada por pruebas empíricas”, pero en el “caso argentino existe un amplio consenso de que el extraordinario nivel que parece haber presenta una oportunidad única”. Quien así se expresa lo acaba de hacer luego de una visita de verificación in situ a nuestro país, cuando se entrevistó con las máximas autoridades, incluso con la señora Presidenta.

No sólo eso: recorrió Vaca Muerta minuciosamente acompañado por el presidente de YPF, Miguel Galuccio, subrayando que ratificaba plenamente lo que suponía antes de esa incursión en el lugar. Agregó, antes de regresar a su país, que deberán encararse dos tareas esenciales. La primera, destinada a asegurar que esos recursos que calificó de “increíbles” se implementen “para beneficio de nuestros pueblos, de la industria y el empleo”. La segunda faceta la vinculó con la imperiosa necesidad de que la explotación se haga “de manera tal que sea responsable del punto de vista ambiental”.

Sus principales advertencias estuvieron referidas a la necesidad de tomar todas las prevenciones para evitar la contaminación, problema que en su momento jaqueó a los operadores estadounidenses y les llevó bastante tiempo superarlo. Se trata específicamente de regular la emisión de metano, que es casi natural en la oportunidad que se opera el fracking. En tal circunstancia, es indispensable elegir y aplicar la tecnología más apta a ese efecto.

La mencionada opinión debe ser debidamente valorada por tratarse del máximo experto en esa especialidad y llevar muchos años acumulando experiencia, pues en Estados Unidos, aunque en yacimientos de mucho menor magnitud que los ahora localizados, se comenzó la búsqueda y selección de las vías más aptas desde los años 80 (siglo XX). Sólo así pudieron acceder a las mejores técnicas utilizables y, obviamente, fueron perfeccionándolas cada vez más al tratar de evitar la contaminación de las aguas, lo cual llevó a garantizar actualmente los mejores resultados.

Otro aspecto que ocupó su preferente atención estuvo referido a la necesidad de analizar las consecuencias derivadas de la ubicación subterránea de los esquistos, pues éstos aparecen en estado sólido, adheridos fuertemente a franjas de terrenos rocosos localizados a entre 2.000 y 4.000 metros. La elaboración exige se encare en capas mucho más profundas que las habituales de existencia y circulación de aguas.

El método aconsejado consiste en la inyección a presión simultánea de arena y agua para desprenderlos de donde están asidos y llevarlos, según el caso, a estados líquidos o gaseosos para después encarar la etapa de extracción y disponer de ellos en la superficie. El cumplimiento de este esquema o proceso requiere una casi perfecta coordinación y ello no está frecuentemente en condiciones de realizarse de manera adecuada y con alta eficiencia cuando los operadores no son expertos. Insistió, por tanto, en apelar a la colaboración de los que conocen el tema pues es de gran importancia la experiencia en el sellado hermético de los respectivos pozos para evitar todo tipo de contaminación.

Llegar lo antes posible a dominar tales técnicas resulta esencial pues, en cuanto al shale-gas, su utilización ahora es casi decisiva. No hace tanto tiempo -hasta el año 2000-, en EEUU, que fue pionero en estos aspectos, integraba en una proporción ínfima (1%) de la demanda interna pero, en lo que va de este siglo, “saltó” a más de 40% e incluso piensan comenzar a exportarlo masivamente durante el cuarto trimestre del año 2015.

Como está previsto que la demanda de esta clase de combustible será cada vez mayor, Argentina, además de alcanzar su autoabastecimiento, podrá llegar en un futuro cercano a convertirse en un activo e importante exportador. Resulta paradójica la evolución que nos espera porque hasta ahora nunca fuimos, como ya se ha dicho, “un país petrolero”, y en esta instancia estamos próximos a comenzar a serlo.

La primera e inmediata derivación
Los cinco países integrantes del llamado grupo Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) tienen previsto realizar una reunión con presencia como delegados de cada uno de ellos a sus máximas autoridades políticas, lo cual debe verificarse el próximo 15 de julio, en nuestro gran vecino, habiendo elegido al efecto la ciudad norteña de Fortaleza.

Su régimen de conducción compromete en esa tarea, rotativamente, a los jefes de los respectivos gobiernos. En este momento la ejerce el primer mandatario ruso, Vladimir Putin.

Por primera vez, y casi sorpresivamente, el canciller ruso Serguéi Lavrov ha cursado una invitación especial a su colega argentino para que concurra a esa cita en carácter de invitado especial con la plana mayor de nuestro país y esto, por lo novedoso, no pudo dejar de haber sido acordado por todos.

Debe suponerse que tal temperamento deriva de una reevaluación sobre la importancia potencial que Argentina adquirió en los últimos tiempos debido a la cuantiosa disposición de combustibles no tradicionales, lo cual se habrá de reforzar cuando se logre cuantificar la importancia del nuevo yacimiento más al sur que, muy probablemente, será próximamente complementado por otros de áreas cercanas.

Para tener una clara idea de lo que significa la referida invitación, debe evaluarse debidamente que actualmente el grupo Brics incluye varias de las economías más dinámicas del planeta, cuatro de ellas situadas entre las diez más poderosas. China todavía en el segundo lugar pero a poco de encaramarse en la cúspide desplazando a EEUU; India, que en sólo una década pasó del octavo al tercer rango; Rusia, que está sexta y Brasil que la sigue, en el séptimo lugar.

Sumando la población del quinteto y el territorio que ocupan, se advierte que en él viven alrededor de 2.973 millones de habitantes (41,1% del total), proporciona 45% de la mano de obra ecuménica disponible y concentra la cuarta parte del producto bruto interno mundial respectivo. Esos países son generadores de 20% de la inversión global y tienen a su cargo 15% del comercio internacional; indicadores éstos que siguen creciendo por encima de los demás países.

En el mensaje de invitación recibido se aprovechó la oportunidad para hacer conocer el especial interés que tienen en estrechar las relaciones y, particularmente los rusos, mencionan la intención de intensificar las inversiones que han iniciado en nuestro territorio, preferentemente en materia energética nuclear e hidroeléctrica, a lo cual agregan ahora la posibilidad de proveerse de combustibles.

El broche de oro de todo ello son los detalles que aportan sobre una próxima gira de su presidente, que incluirá como punto final Argentina, donde anticipan el especial interés de entrevistarse con la señora Presidenta. Nada de esto es una simple cortesía sino directa consecuencia de lo que habrán de significar los nuevos y muy valiosos yacimientos de shale. No sería una sorpresa que la mencionada agrupación de países pase próximamente a incluir seis miembros, y se denomine BRICSA.

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