Mercados local e internacional y una reflexión

Por Nicolás Alfonso *

Mercado local. Éste, de renta fija, no logra levantar cabeza y los bonos soberanos argentinos siguen siendo unos de los que tiene mayor rendimiento mundial en términos de TIR, con retornos que van desde 8% a 12% anual en dólares.
¿Por dónde pasa, para el consenso de los analistas, la mayor incertidumbre?: por la caja y la política. Mejor dicho, la falta de caja y la credibilidad política para conseguirla.
Para los vencimientos de deuda más allá de 2020 se requieren dólares a razón de 3% de crecimiento de PBI o un roll-over con deuda nueva. Con una economía en recesión y un mercado externo de deuda cerrado para nuestro país, la incertidumbre se acentúa y es lo que reflejan los precios. El desafío de la política es generar credibilidad para volver a negociar financiamiento con organismos internacionales a los fines de generar la caja mientras se trabaja en mejorar los números de la economía. No podemos proyectar hoy qué color político se llevará la banda presidencial, y como dijimos más arriba, éso se refleja en los precios.

En este contexto, las sugerencias de inversión pasan por los activos de vencimiento corto para los títulos públicos y obligaciones negociables de empresas, también con vencimiento corto, con buen balance o garantizadas.
En el mercado de las acciones, hacer una analogía con la frase callejera “billetera matagalán” alcanza para que el inversor interprete qué puede esperar en el mercado de capitales. En bolsa, la frase que nos guía es “tasa mata mercado”. Mientras la tasa se mantenga alta y no muestre una clara tendencia a la baja, no prevemos una pronta recuperación en los precios.
Inversores, estar atentos para salir a buscar buenos negocios, ya que si comienzan a normalizarse las tasas hacia abajo de manera sostenida, el premio estará saliendo de tasa y tomando posiciones en acciones.

Mercado internacional. Estas últimas dos semanas fueron de gran volatilidad en el mercado de capitales, cerrando con fuertes bajas que dejó al S&P a niveles de inicio de año.
Pasó la escoba de la expectativa de suba de tasas en economías desarrolladas -recordemos nuestra frase guía porque aplica a todo mercado- y el enfriamiento de la actividad económica en EEUU, junto con la palita de la guerra comercial entre países, y barrió con todas las subas del año.
Hay muchos ojos mirando a Brasil, expectantes de las reformas exteriorizadas por el nuevo gobierno. Los analistas, sin embargo, marcan prudencia y esperar claridad sobre la viabilidad política para implementarlas, especialmente la reforma en jubilaciones.
La recomendación para el inversor es buscar posiciones en empresas del sector financiero que puedan verse beneficiadas por la suba de tasas de interés, y en empresas que hayan vuelto a tener un ratio PER razonable luego de las últimas bajas.
Es importante aplicar estrategias de cobertura para administrar el posible riesgo de que la corrección en precios se transforme en un mercado Bear, en el que la que mande será la tendencia.
En el mercado de renta fija, el consejo es el armado de carteras con baja Duration y un mix de deudas de empresas con buen balance y letras públicas. Se prioriza la administración del riesgo por sobre el rendimiento.

Nos gustan algunas preferidas de bancos, como híbrido entre ambos tipos de mercado, para “cuponear” trimestralmente y a razón de 5% anual de rendimiento. Atractivo.
Una reflexión. Esta semana leímos declaraciones de Eduardo Costantini lamentándose de que, debido a la mala gestión del Gobierno que generó una devaluación de 100% del peso, dejó de ser billonario. Explotaron las burlas y memes en la redes sociales.
Sin discutir la situación económica de Costantini, que seguramente no necesite ajustar sus gastos como gran parte de sus compatriotas, sus palabras nos dejan la siguiente reflexión: una devaluación de 100% del peso es peor que un divorcio porque todo nuestro patrimonio en pesos perdió la mitad de su valor en dólares y, aun así, nuestro cónyuge sigue en casa.
Seguramente el lector, sobre todo aquel que pasó por un divorcio, en este momento esté pensando pedirle disculpas a Costantini por haber reenviado algún chiste sobre el tema. No es ésa mi intención sino llevarlo a reflexionar sobre la importancia de una correcta gestión de riesgos que le permita cubrirse de ajustes bruscos e inesperados. Y, por qué no, invitarlo también a que piense en alocar inversiones en el exterior quitando riesgo argentino de su cartera.

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